La acuicultura es actualmente la principal fuente de pescado para consumo humano. Sin embargo, la sostenibilidad de esta industria ha estado bajo constante escrutinio. En Chile, puntualmente, la principal preocupación es el uso de antibióticos para controlar la Piscirickettsia salmonis, que es es el agente etiológico de la septicemia rickettsial del salmón (SRS) o piscirickettsiosis.

Es así como los investigadores Derek Price, Emilie Laurin, Fernando Mardones, Daniel Jiménez, Marcela Lara e Ian Gardner elaboraron un artículo científico titulado «Efecto del tiempo de muestreo y la estrategia de vigilancia sobre el tiempo de aparición y la magnitud de los brotes de piscirickettsiosis (P. salmonis) en el salmón Atlántico (Salmo salar) cultivado en Chile», para lo cual utilizaron datos proporcionados por la autoridad de Pesca y Acuicultura (Sernapesca).

«Modelamos el tiempo de inicio utilizando un modelo de supervivencia de riesgos aditivos de Aalen y descubrimos que, en promedio, los tiempos más cortos entre el diagnóstico y el tratamiento se asociaron con un inicio más temprano de la enfermedad. La piscirickettsiosis también ocurrió antes cuando los peces recibieron un tratamiento de baño de piojos de mar en cualquier momento antes del brote, y cuando los centros de cultivo enviaron las muestras, pero estos efectos disminuyeron después de 30 a 35 semanas en el ciclo de producción», se detalla en el abstract de la investigación.

Y para evaluar el impacto de los predictores en la proporción de peces que mueren durante un brote y la magnitud de este, Price, Laurin, Mardones, Jiménez, Lara y Gardner usaron un modelo lineal de efectos mixtos, controlando el nivel de mortalidad cuando comenzó el tratamiento.

Es así como encontraron que la mortalidad por SRS fue mayor cuando el diagnóstico se llevó a cabo más cercano al tratamiento; sin embargo, esto solo se observó cuando se obtuvieron muestras durante una actividad de vigilancia activa.

«Nuestros resultados mostraron que la enfermedad ocurre más tarde y que mueren menos peces cuando el tiempo entre la detección del agente y la aparición de un brote es más prolongado, especialmente cuando se recolectan muestras durante las actividades de vigilancia activa. Esto sugiere que la vigilancia activa puede ser más probable que conduzca a una detección temprana y dar a los salmonicultores tiempo para implementar medidas de control adecuadas», subrayan los científicos, añadiendo que, a pesar de las limitaciones de este estudio, los resultados sugieren que el programa de vigilancia actual es efectivo para retrasar y reducir el impacto de los brotes de piscirickettsiosis, y que los productores de salmón pueden beneficiarse al aumentar sus propios esfuerzos de vigilancia.

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