Con el panel “Implementando el Enfoque Ecosistémico a la Acuicultura: Obstáculos y Oportunidades”, concluyó este jueves 13 de agosto la primera temporada del Ciclo de Charlas Incar, “La Hora Acuícola”. El encuentro  -moderado por el director de Incar, Dr. Renato Quiñones– contó con la participación de la investigadora principal del mencionado centro, Dra. Doris Soto; la subdirectora jurídica del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Jessica Fuentes; el presidente de la Asociación de Mitilicultores de Chile (AmiChile), Branco Papic; el gerente general de AquaChile, Sady Delgado; y el director de WWF Chile, Ricardo Bosshard.

En la ocasión, se explicó que “un enfoque ecosistémico de la acuicultura (EEA) es una estrategia para la integración de la actividad en el ecosistema, de tal forma que promueva el desarrollo sostenible, la equidad y la resiliencia de los sistemas socio-ecológicos interconectados”.

La Dra. Doris Soto profundizó en el tema, comentando que “este no es un enfoque nuevo; es más bien una estrategia para aterrizar el desarrollo sostenible de la acuicultura”. Acotó que “es una estrategia de especial utilidad para el desarrollo sustentable de la acuicultura a nivel local, a la escala de cuerpos de agua y ecosistemas relevantes”.

La investigadora añadió que la base del EEA está en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y que, además, puede facilitad el denominado “crecimiento azul” del sector acuícola. Asimismo, está en el corazón de la iniciativa “Una Salud”, que se ha vuelto más popular en estos tiempos de pandemia y que tiene relación con que la salud de los ecosistemas y de las personas están relacionadas.

“La acuicultura se debería desarrollar en el contexto de las funciones y servicios ecosistemicos (incluyendo la biodiversidad) sin degradación de estos más allá de su resiliencia. Debería mejorar el bienestar humano y asegurar la equidad para todas las partes interesadas relevantes. Además, debería desarrollarse considerando a otros sectores, políticas y metas en forma apropiada”, destacó Doris Soto.

En el encuentro también participó el director de WWF Chile, Ricardo Bosshard, quien partió explicando que cuando se habla de EEA casi siempre aparece la necesidad de abordar la capacidad de carga de los cuerpos de agua. “Es muy difícil saber cuándo se sobrepasa la capacidad de carga. Esperar que sepamos el número exacto para salmón, mitílidos o turismo en un ecosistema no lo tendremos nunca. Se sobrepasa antes de que lo sepamos. Entonces, debe haber un enfoque precautorio”, mencionó.

“Hay que aumentar los esfuerzos y el trabajo colaborativo apoyando estudios que permitan entender la capacidad de carga de los lugares donde la industria está presente. Es fundamental incorporar los aspectos sociales en la discusión. El desafío es gigante y es fundamental una gobernanza a nivel de paisaje dirigida por el Estado”, afirmó el ejecutivo. Precisó que, en este sentido, será necesario un manejo intersectorial, además de la coordinación entre la sociedad civil, gobierno, academia, banca e industria, así como incrementar la información científica que permita tomar mejores decisiones. También mencionó la necesidad de que exista una actualización de la normativa, apoyada en la ciencia, e incluir la interacción de las comunidades locales y pueblos originarios de la zona.

La subdirectora jurídica de Sernapesca, Jessica Fuentes, por su parte, expresó que entre los obstáculos que se observan para implementar un EEA en Chile aparecen: diversidad de intereses absolutos o excluyentes; baja empatía con comunidades circundantes; institucionalidad con competencias propias sectoriales y bajo nivel de coordinación de intereses; grupos con poder de movilización o influencia; y poco diálogo que lleva a la escases de información relevante. No obstante, de implementarse, habría una gran oportunidad de reconocer formalmente la acuicultura de pequeña escala y de dar una mayor integración a actores que hasta ahora podrían estar invisibilizados.

Visión de la industria

En el encuentro participó, de igual forma, el gerente general de AquaChile, Sady Delgado, quien comentó que, a su juicio, entre las principales dificultades para avanzar en la implementación del EEA está el hecho de que este concepto “no todo el mundo lo comprende bien. Depende del grupo de interés que se tiene. Muchas veces existe la tentación por mirar solo una parte de los tres pilares –el ecosistema, la sociedad o factor económico– siendo que yo creo que los tres tienen preponderancia”.

El ejecutivo añadió que “otro obstáculo que hemos visto es la ansiedad por resultados rápidos. A veces se generan tremendas iniciativas o sociedades entre actores que buscan mejorar la industria, pero la ansiedad por resultados rápidos mata los esfuerzos iniciales. A veces se generan pequeños problemas o mezquindades de grupos de interés, que solo generan desconfianza entre los actores y se termina cambiando el foco”, expuso.

Sady Delgado destacó que AquaChile ha estado siempre abierta a evaluar opciones de mejora, lo cual se ve reflejado en el trabajo que por varios años ha mantenido con WWF Chile. “Se han generado confianzas mutuas muy importantes. Cada uno pone sus acentos, pero hemos aprendido mucho –como Los Fiordos y ahora como AquaChile– del enorme trabajo que hemos tenido con distintas ONG que han tenido la disponibilidad de laborar con nosotros. Nos han enseñado o hemos buscado lugares comunes donde podamos mover los cercos para una mejor acuicultura”.

En cuanto a la capacidad de carga, el representante de AquaChile sostuvo que “tenemos un desafío. Solos no lo podemos hacer. Tenemos las puertas abiertas para juntarnos con todos los grupos de interés que quieran discutir sobre esta materia”. Aquí, mencionó el trabajo que la compañía ha estado realizando, principalmente, con comunidades de pueblos originarios que están muy interesadas en el desarrollo de los tres pilares que involucra el concepto de EEA.

“Hemos encontrado muchas más zonas comunes de las que nos imaginamos al principio. Hemos podido avanzar. Estamos trabajando, por ejemplo, en un compromiso con la región de Magallanes, y creo que eso ayudará a generar las confianzas que sin ellas no vamos a lograr nunca tener el enfoque que deseamos”, manifestó Sady Delgado. Añadió que también “hay oportunidades regulatorias que debemos mejorar”, con el fin de caminar hacia una industria más sustentable desde todo punto de vista.

Por su parte, el presidente de AmiChile, Branco Papic, coincidió con que uno de los obstáculos para implementar el EEA tiene que ver con que “la comunidad en general conoce muy bien los términos de sostenibilidad y sustentabilidad, pero el EEA, como término, falta sociabilizarlo”. Agregó que también hace falta aumentar el conocimiento en varias áreas, como, por ejemplo, las semillas, bancos naturales, ecosistemas, procesos oceanográficos, servicios eco sistémicos en general en las áreas de cultivo y captación, así como conocer cómo son las Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA), los aportes de Riles de pueblos y empresas y tener mayor información sobre el borde costero en general. También hace falta, mencionó, una mayor integración de todos los actores vinculados a la actividad, más allá de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero.

En cuanto a las oportunidades, mencionó que ciertamente se puede mejorar la gobernanza al tener una línea base bien hecha a nivel local, regional y nacional. “Se están haciendo esfuerzos en ese sentido, como el proyecto de ley del nuevo Ministerio de Agricultura, Alimentos y Desarrollo Rural, pero esto solo queda como buen inicio, porque este proyecto carece de mucho sustento específico en nuestras áreas de pesca y acuicultura”, manifestó el representante de los mitilicultores.