Los últimos días, se ha hablado bastante de la difícil situación que vive la región de Magallanes producto de la gran cantidad de casos de Covid-19 que se han estado registrando. Según los últimos datos del Ministerio de Salud, la región acumula 4.738 casos totales desde el inicio de la pandemia, registrando este miércoles 9 de septiembre 65 nuevos casos (considerando solo el análisis del laboratorio del Hospital Clínico, pues el laboratorio de la Universidad de Magallanes está realizando cambio de servidores) y habiendo en la actualidad 1.254 casos activos. Dentro de este contexto, la ciudad de Punta Arenas se encuentra en cuarentena desde hace algunas semanas, mientras que ayer se anunció esta misma medida para Puerto Natales y Porvenir.

Consultado sobre el panorama para la industria del salmón que opera en la zona, el presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret, comentó que “la situación general es compleja. Durante en las últimas semanas se han detectado hasta cerca de 200 casos (diarios). Algunas plantas de proceso han detectado casos positivos y se ha aplicado el protocolo que establece el Ministerio de Salud. Esto implica aislar al paciente contagiado, realizar un estudio epidemiológico, identificar los contactos estrechos y luego poner en cuarentena a dichas personas. Toda esta actividad la realiza la Seremi de Salud en colaboración con las empresas”.

Para evitar brotes importantes en las instalaciones salmonicultoras y reducir la probabilidad de contagio cruzado, las empresas presentes en Magallanes han modificado los turnos, aplicando turnos de 21 días de trabajo por 21 de descanso. “En cuanto a las plantas de proceso, se trabaja con dotaciones más pequeñas para mantener la distancia social necesaria. Además, se han repensado los turnos para que en los lugares comunes (casilleros y casinos, entre otros) se reduzca la concentración de personas”, de acuerdo con el representante gremial.

Respecto de la situación preocupante de los últimos días, “las empresas han ido reforzando cada vez más sus medidas sanitarias. Se ha incorporado tecnología de cámaras y exámenes de diagnóstico PCR a más personas, en más unidades productivas, además de una serie de innovaciones. Sin embargo, estas medidas no sirven de nada si al término del turno de trabajo nos saltamos las medidas preventivas. Hace algunas semanas, se detectaron casos de personas que se habían contagiado en una fiesta o en reuniones sociales. En ese sentido, el cuidado no solo debe ser desde la empresa; todos debemos cuidarnos, tanto en el trabajo como fuera de él”, añadió Carlos Odebret.

En cuanto a los protocolos de entrada a la región, el representante de los salmonicultores magallánicos informó que, en general, los trabajadores que arriban a la zona lo hacen con PCR negativo. “Luego de un vuelo contratado exclusivamente para el transporte del personal, al llegar al aeropuerto y pasar el filtro sanitario, el traslado terrestre es también exclusivo, manteniendo la distancia social y de manera directa al puerto, para luego ser llevados a las embarcaciones y de manera directa a los centros de cultivo. En cada etapa se realizan desinfecciones, uso de mascarillas, distancia social y uso de alcohol gel”, detalló el ejecutivo.

“No superaremos esta pandemia si no actuamos responsablemente, cuidándonos primero a nosotros mismos, luego a nuestros seres queridos, a nuestros colegas y a los magallánicos en general”, enfatizó.

Carlos Odebret precisó que, a pesar del complejo escenario,tenemos continuidad operacional. Sin embargo, nuestra operación está en un contexto social donde todos debemos detener este tsunami de casos en la región. No hay camas disponibles, la capacidad de testeos está en el límite, la capacidad de trazabilidad también. Hay muchos casos positivos en personal del hospital. No está fácil y, para salir de esto, se necesita trabajo colaborativo”.