El Sindicato Interempresa de Trabajadores Oficiales de Naves Especiales y Regionales (SIET), en representación de sus afiliados que pertenecen a la flota de embarcaciones que ofrecen servicios de pesca, turismo, cabotaje, interconexión entre continente y territorio insular, entregó una carta en donde dice “alertar a la comunidad de hombres de mar” ante la propuesta de la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputadas y Diputados del proyecto que modifica la Ley de Navegación, a través del boletín N°13756-02, que: “Propone una regulación de seguros contra accidentes de pescadores y terceros; establecer mecanismos y protocolos de seguridad que incluyan normas de prevención de riesgos para las embarcaciones que transiten por aguas interiores; prohibir la utilización en aguas nacionales del piloto automático y autorizar a la autoridad marítima para que a través de sus fiscales navales puedan, en el caso de accidentes con resultado de muerte, informar al Ministerio Publico, respetando la jurisdicción y normativa que aplica la Armada de Chile”.

LEA >> Proyecto modifica la Ley de Navegación para establecer responsabilidades en accidentes marítimos

A continuación reproducimos íntegramente la misiva firmada por Juan Carlos González Vergara, en representación del SIET Oficiales de Naves Especiales y Regionales:

“Indicamos que la navegación en Chile se encuentra sometida a estrictas regulaciones y acuerdos internacionales, en específico a través del Reglamento Internacional para Prevenir Abordajes aprobado por Decreto Supremo (RR.EE.) Nº473 de 1977 (Establecido por Resol. Comandancia en Jefe de la Armada Ord. Nº 6490/3 Varios, del 17-Feb-1981), el cual considera las diferentes situaciones de prevención entre naves de distintas categorías, mayores, menores y artefactos navales y aeronaves, para prevenir los abordajes en navegación de las distintas clases de embarcaciones, de acuerdo con la finalidad específica que realizan (transporte, pasajeros, cabotaje, investigación, entre otros) tanto en aguas interiores como oceánicas.

Asentamos que la navegación se define como el arte o ciencia de llevar una embarcación desde un punto de salida a otro de llegada con la ayuda de métodos matemáticos, oceanográficos, cartográficos, astronómicos, etcétera, ciencia tan antigua como el hombre y que con el paso de los años al igual que todas las cosas se ha hecho eficiente y exacta, razón por la cual creemos que prohibir una de sus ayudas electrónicas como lo es el piloto automático, es un absoluto error, en la situación que es argumento de este proyecto de ley, ya que los accidentes y abordajes en la mar históricamente disminuyeron drásticamente por estas ayudas electrónicas que fueron incorporadas después de largos años de estudio y experiencias recogidas de los navegantes en el mundo entero.

Hacemos un llamado de alerta a la comunidad de los hombres de mar, y en especial a quienes hoy nos representan ante la Organización Marítima Internacional, para informar a los honorables diputados de los alcances y de cómo afectará esta modificación a toda la flota nacional e internacional que cruza por nuestro territorio marítimo.

Además, la seguridad de la navegación en Chile se somete a la normativa nacional a cargo de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) que a través de estudios y argumentos técnicos serios y acabados establece para cada nave, la Dotación Mínima de Seguridad, extendiendo de su puño y letra un certificado para cada nave en forma individual. Dicha dotación debe ser exigida por las diferentes gobernaciones, capitanías y alcaldías de mar, junto con el certificado de seguridad de la nave al momento de autorizar el zarpe de todas las naves o artefactos navales de la flota nacional e internacional.

En resumen, la seguridad de la navegación y el cuidado de la vida humana en el mar no pasa por la prohibición del uso de una de sus más importantes ayudas electrónicas en la navegación; contrario a esto pasa por reforzar las dotaciones dentro de las mismas regulaciones que pretender intervenir, reestudiar cómo disminuir la fatiga y aislamiento a la cual los hombres de mar de todo el mundo somos expuestos en esta actividad, razón por la cual tenemos en Chile y el mundo entero la más alta calificación de trabajo pesado.

Dicho sea de paso, este tema ha sido evitado por largos años por las distintas administraciones y comisiones de Trabajo del Congreso. Ejemplo de esto es que uno de sus más importantes convenios internacionales como es el Convenio 188 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), aún no es ratificado, el cual tiene directa relación con el tema ya que es trabajo decente a bordo de naves de pesca, algo que hace ya largo rato es absolutamente necesario, y del cual los honorables no se han hecho cargo”.

*Fotos: SIET Oficiales de Naves Especiales y Regionales.