El año 2020 ha sido bastante intenso para la industria chilena del salmón. La pandemia del Covid-19 ha impulsado la incorporación de numerosas medidas y protocolos sanitarios, a los cuales las empresas, en general, se han ido adaptando con bastante éxito. Además, los últimos meses se han producido algunos siniestros –escapes de peces y hundimientos de estructuras flotantes– que nuevamente han provocado preocupación en una actividad que lo busca, fundamentalmente, es avanzar hacia una producción cada día más sostenible.

AQUA dialogó con el gerente general del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal) de SalmonChile, Esteban Ramírez, quien entregó su visión, más técnica, sobre estos temas, haciendo un llamado a la industria del salmón a que, tal como lo ha hecho en ocasiones anteriores, siga utilizando la ciencia y la tecnología para avanzar en los aspectos cruciales para su buen desempeño.

Este año se han producido diversos “siniestros” en la industria acuícola nacional, como algunos episodios de escapes de peces, el hundimiento de un pontón salmonicultor y el hundimiento de un muelle flotante en Calbuco. ¿Cuál es su visión sobre estos eventos?

En los últimos meses hemos tenido que lamentar estos hechos, los cuales surgen de operaciones de distintas actividades, como el cultivo o el transporte, entre otras, las  que nos desafían a entregar soluciones efectivas y basadas en el conocimiento y análisis de cada situación. No estamos inmóviles frente a estas situaciones recientes, sino que buscando los mejores caminos para enfrentarlas, ya que tenemos la capacidad y el compromiso de empresas productoras y proveedoras.

La industria busca operar bajo los mejores estándares que se conocen, siempre mirando los avances internacionales y desarrollando los nuestros localmente para construir prácticas que permitan mejorar el desempeño ambiental y social de la actividad. Para esto, el método científico y la innovación han sido claves, ya que gran parte de los avances comienzan desde la observación del problema, la generación de investigación, el análisis de los datos y la creación de una solución que permita continuar desarrollando la acuicultura como una actividad fundamental para la alimentación futura de millones de personas en el mundo.

En la crisis del virus ISA logramos, a través de un trabajo científico y mancomunado con las autoridades, encontrar soluciones e incorporar tecnologías que permiten una detección temprana de esta enfermedad, generar una mejor fiscalización y adoptar medidas para convivir con esta realidad sin afectar la producción ni el ecosistema. Lo mismo hemos hecho con el Cáligus, el Programa de Gestión Sanitaria de la Acuicultura o el Programa de Monitoreo y Control de la Floraciones Algales Nocivas (FAN), entre muchos otros ejemplos que muestran claramente cómo la ciencia, la tecnología y la innovación están al servicio de la industria.

¿Cómo cree que han reaccionado las empresas afectadas por estos hechos, sobre todo en medio de la crisis sanitaria que se está viviendo?

Hemos visto cómo las empresas han enfrentado estas situaciones con la mayor transparencia y celeridad. Sin embargo, el desafío es avanzar hacia una excelencia operacional que permita entender y conocer los riesgos de la operación y enfrentarlos con una mirada preventiva, haciendo parte a toda compañía, proveedores y grupos de interés.

Como gremio, hemos hecho un llamado transversal a revisar todos los factores de riesgo, de manera sistémica, y desarrollar estrategias que permitan enfrentarlos de la mejor forma posible. Somos una industria innovadora que ha cometido errores durante su desarrollo, pero que los ha solucionado a través de la ciencia y la investigación. Hoy, el llamado es a alcanzar una excelencia operacional transversal, tanto en las empresas, como en los proveedores de servicios, para lograr así las mejores operaciones posibles, con un óptimo desenvolvimiento ambiental y comunitario.

Recientemente, la Subpesca emitió un nuevo reglamento con mayores exigencias a las empresas salmonicultoras, con fin de evitar, precisamente, hundimientos y/o escapes de peces. ¿Qué le parece esta nueva normativa?

Actualmente, los centros de cultivo se diseñan y construyen con los mejores estándares y a base de memorias de cálculo acuciosas que miden corrientes, vientos y condiciones de energía de la zona donde se emplazan. Es decir, el diseño se realiza con información real que cuenta con datos del SHOA y otros organismos. Sin embargo, es importante que tengamos un estándar nacional que permita que todas las compañías se rijan bajo una misma norma y que, a la vez, permita una adecuada fiscalización. Por eso, creemos que el reglamento presentado por Subpesca –que estamos analizando en profundidad, ya que requiere a nuestro juicio revisión de algunos aspectos técnicos– es una forma de avanzar en esa línea.

En el Senado también está en discusión un proyecto de ley que pretende exigir a la industria del salmón hacerse cargo de la mantención y recuperación de los fondos marinos. ¿Cuál es la visión de Intesal-SalmonChile respecto de este proyecto tal como quedó luego de diversas modificaciones?

Este proyecto todavía está en trámite legislativo. Sin embargo, vemos nuevamente cómo la observación, ciencia y tecnología se alinean hacia la innovación para resolver los desafíos de la industria. Por ejemplo, respecto de los residuos orgánicos, el proyecto propicia la investigación para evaluar sistemas que prevengan las externalidades y, si fuese necesario, se aceleren los procesos de recuperación. Es más, esta iniciativa permite que los proveedores de alta tecnología, chilenos y foráneos, se enfoquen en el desarrollo de nuevas tecnologías, que van desde nanoburbujas de oxígeno, hasta aplicaciones de biotecnología.

Haciendo un balance de los últimos años y con miras al futuro, ¿cómo ve a SalmonChile y a la industria en general?

Durante estos últimos cuatro años hemos trabajado firmemente en mejorar y estrechar nuestras relaciones con las distintas comunidades vecinas a la industria, con autoridades regionales y comunales, pescadores artesanales y pueblos originarios. Esto se ha logrado gracias a un fuerte trabajo zonal dirigido por representantes territoriales en cada región y una dirección territorial desde el gremio. Asimismo, Intesal este año cumple 25 años aportando experiencia, ciencia y tecnología al quehacer de la industria dotándola de una base de conocimiento e innovación que permite su proyección hacia al futuro. Tenemos una fuerte convicción de que, tanto SalmonChile, como las empresas socias, han estado realizando un trabajo en la línea correcta en cada una de las áreas, fomentando una actitud más cercana y transparente con sus diferentes públicos de interés.

Operando en la pandemia

Pasando a otro tema, ¿cuál es la situación actual de las empresas salmonicultoras, socias de SalmonChile, en relación con la pandemia que está afectando al país y al mundo? ¿Han afectado mucho las cuarentenas establecidas en Puerto Montt y Punta Arenas, por ejemplo?

Desde el inicio de la pandemia, las empresas comenzaron a tomar medidas orientadas a la protección a los colaboradores. En abril, Intesal entregó un protocolo general de medidas basado en la experiencia de control epidemiológico que la industria ha venido desarrollando por años. Los conceptos generales usados por la industria para el control de enfermedades son los mismos que se aplican para prevenir el Covid 19, es decir, distanciamiento, trazabilidad, monitoreo, búsqueda de casos (PCR) y desinfección, entre otros.

Debido a lo anterior y a que hemos adoptado medidas en el transporte de los trabajadores y en el ingreso y salida de plantas es que hemos enfrentado de buena forma la implantación de cuarentenas en las zonas donde operamos, manteniendo la operación y cuidando a todos nuestros colaboradores.

En términos de mercados, hemos visto que el canal Horeca y la caída en el precio en algunos países han generado complicaciones, pero que se han podido enfrentar hasta el minuto. Incluso, en este primer semestre la industria se consolidó como la principal generadora de empleo en las regiones donde opera, ya que estas zonas se han mantenido por debajo de la media nacional. Lo anterior, a pesar de que inicialmente disminuimos nuestra operación hasta un 50% para mantener el debido distanciamiento social y cuidar a nuestros colaboradores.

A pesar del desafiante escenario económico, los salmonicultores hemos vivido un año positivo en lo social. Nos acercamos a las comunidades de las zonas donde operamos y a través de nuestra campaña “Comprometidos con El Sur” hemos beneficiado a más de 300.000 habitantes en 30 comunas y 50 localidades del sur.  Esto, sin duda, es otra muestra de que la unidad y el trabajo colaborativo son la vía para generar experiencias positivas para el bienestar de todos.

En cuanto a inocuidad y mercados, ¿cómo evalúa los avances que se han estado dando entre las autoridades chilenas y rusas para desbloquear los envíos de salmón desde algunas plantas chilenas? ¿Cree que pronto podría haber un total acceso a dicho destino?

Este es un tema que hemos trabajado mancomunadamente con Sernapesca y Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería. Es importante enfatizar en que el salmón chileno tiene un estándar de inocuidad y de calidad mundial. Por eso, podemos exportar nuestro producto a 104 exigentes mercados como Estados Unidos o Japón. La situación de Rusia se ha abordado teniendo eso a la vista y esperamos que pronto se habiliten nuevas plantas.

Finalmente, ¿cuáles son sus perspectivas para el cierre de este año 2020 para la industria chilena del salmón? ¿La situación de pandemia seguirá afectando a la industria por el resto del año? Asimismo, ¿cuáles son sus perspectivas para 2021?

Toda la industria está trabajando para ser parte de la reactivación del país. Se ha hecho un esfuerzo importante por mantener nuestro aporte económico en términos de empleo e ingresos. Por lo mismo, las compañías no han realizado despidos durante la crisis, salvo casos puntuales que están vinculados a empleos temporales.

Aunque esta crisis es muy variable y requiere una examinación periódica, nuestros asociados tienen la convicción de que la industria se recuperará durante el segundo semestre, para terminar el año en niveles productivos y de exportaciones aceptable. Lo anterior, siempre teniendo en consideración la situación sanitaria y tomando todas las medidas necesarias para cuidar el bienestar de los trabajadores, sus familias y nuestros vecinos.