La tesis doctoral del estudiante Rigoberto Moreno del Doctorado en Ciencias Mención Biodiversidad y Biorecursos de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) tiene por finalidad determinar si las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB), al ser zonas en las cuales se presenta una extracción de recursos marinos de forma regulada, presentan una mayor biodiversidad de especies en comparación con las Áreas de Libre Acceso (zonas sin ningún tipo de regulación).

En las AMERB se encuentran los bosques de macrocalgas, un importante ecosistema marino y que están sujetos a explotación comercial, debido a los efectos generados por las actividades humanas como la sobreexplotación de recursos, las que provocan grandes cambios en el ecosistema marino, como la pérdida y fragmentación del hábitat o reducción de recursos alimenticios. Además, factores como el calentamiento global, la sobrepesca y el cambio climático influyen de igual forma en el estado de conservación.

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Por ello, este trabajo busca diferenciar el aporte a la biodiversidad que se genera con las AMERB en comparación con aquellos lugares de libre acceso y sin estatus de protección en la región del Biobío. Para esto, esta investigación lleva a cabo un análisis de las especies marinas en seis puntos claves del Biobío, tres zonas costeras al norte de Concepción, cercanos a Dichato y tres puntos al sur en el golfo de Arauco, cercanos a Laraquete y los sectores de libre acceso adyacentes.

“Las AMERB son herramientas de co-manejo, las cuales son creadas para mantener una explotación comercial sostenible de recursos pesqueros de alto valor comercial, como el loco, erizo, las almejas, choritos y varias especies de macroalgas (como el huiro flotador y huiro palo). Nuestro objetivo es medir el estatus de protección que brindan las AMERB para mantener la biodiversidad, ya que este cierto nivel de protección debiese ayudar a conservar el ecosistema marino y que los procesos ecológicos se mantengan a pesar de la extracción de recursos”, detalla Rigoberto Moreno.

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Para alcanzar ese objetivo, se realizará una medición de diversidad desde diferentes dimensiones, para lo cual se incluyen en el estudio la diversidad funcional y filogenética que integran diferentes rasgos ecológicos como hábitos alimenticios, talla de los individuos, comportamiento y su historia evolutiva. Gracias a estos índices se puede determinar el rol que juegan las especies en la modificación al ecosistema.

Respecto a la tesis de Rigoberto Moreno, está enfocada a la extracción de macroalgas que afecta al ecosistema marino, ya que según confirma el propio estudiante: “Las macroalgas cumplen una función vital en los ecosistemas marinos templados, ya que son refugio, guardería y fuente de alimentación para múltiples especies con importancia comercial y ecológica. Al no estar presentes los bosques de macroalgas, la diversidad de especies se verá reducida, ya que muchas deciden buscar lugares con mejores condiciones para su desarrollo”.

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De esta forma, guiado por el académico Rodrigo Riera de la Facultad de Ciencias UCSC, Moreno busca integrar diferentes dimensiones para medir la diversidad existente en las zonas costeras de la región del Biobío y poder utilizar esa información para contribuir a la conservación de especies marinas a través de planes de manejo, identificar zonas con alta diversidad y, al mismo tiempo, determinar la efectividad de las AMERB en la preservación de los ecosistemas marinos.

*Fotos: gentileza UCSC.