El Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), junto con la industria salmonicultora nacional, se encuentran trabajando desde hace dos años en un proyecto de cultivo de algas en los centros de cultivo que se encuentran en reposo. Esto, basado en los pilares de la sostenibilidad: sociedad, economía y medio ambiente.

Así lo afirma la jefa del Área Medio Ambiente del Intesal, Ximena Rojas, quien recuerda que hace 25 años el Instituto nació como el brazo científico de la industria, tiempo en el cual “se ha transformado en una de las bases de datos técnicas y científicas más grandes del mundo, convirtiéndose en un aporte para tomar mejores decisiones en temas medioambientales y generando interés de universidades extranjeras para utilizar la información en diferentes estudios”.

A continuación, la ejecutiva explica detalles del trabajo que está realizando el instituto tanto en términos de acuicultura multitrófica integrada y otros asuntos relevantes en cuanto a medio ambiente y sostenibilidad.

Sabemos que están desarrollando una base de variables ambientales. ¿Qué tipo de mediciones, específicamente, están llevando a cabo?

Las mediciones de diferentes variables ambientales son básicas al interior de la industria, ya que nos permiten generar conocimiento que es indispensable para tomar decisiones. Estas variables, que se miden hace más de 30 años, son principalmente oceanográficas, asociadas a los lugares donde están nuestros centros de producción.

Actualmente, hemos ampliado nuestra mirada hacia otras variables que tienen que ver con la sustentabilidad del sector y que también involucran el pilar social que tiene que ver con lo que nos demanda la comunidad en términos de información, como, por ejemplo, la interacción con la biodiversidad o el tema del manejo los residuos que son materias muy importantes para las comunidades.

Tenemos que entender que la industria produce mucho más que salmones; es una fuente constante de ciencia e innovación.

¿Cómo se están haciendo cargo de los fondos marinos? ¿Qué está haciendo Intesal en este tema tan relevante?

El tema del fondo marino es una de nuestras externalidades más antiguas y que siempre nos ha desafiado. Siempre estamos mejorando en este tema para mejorar nuestra interacción con estas superficies. Durante los últimos dos años hemos estado trabajando en un proyecto que nos permite mantener las condiciones de los fondos sin que lleguemos a condiciones que nos hagan suspender nuestras operaciones e ir disminuyendo los efectos que pueden ser complejos.

En esta línea nos asociamos con INCAR, un centro de investigación de la Universidad de Concepción (UdeC), y en conjunto estamos haciendo un levantamiento de información para ver qué podemos aplicar en el momento que las empresas estén realizando la recuperación del fondo marino o cómo implementar un sistema que permita mantener las condiciones en buen estado. Es así como ya tenemos lista una metodología que nos permitirá evaluar el sistema de recuperación y así hacer más eficiente nuestros procesos en materia ambiental.

De manera simple, ¿cómo se investiga el fondo marino? ¿Cómo se estudia?

Se realiza de dos formas, en primer lugar, en aquellos centros de baja profundidad se muestrean los sedimentos del fondo marino, en donde se pueden estudiar distintas variables como, por ejemplo, la condición del oxígeno, la presencia de macrofauna, la temperatura y el tamaño del grano del fondo marino, que también entrega información muy relevante para poder estudiar estos espacios.

La otra forma, en aquellos fondos que son más profundos y donde no es posible monitorear el sedimento por una cosa metodológica, se usan cámaras submarinas automatizadas que permiten mirar con alta resolución qué es lo que está pasando en el fondo y detectar ciertos indicadores biológicos, principalmente, bacterias, que nos permiten detectar el impacto existente.

Otro de los asuntos que está estudiando Intesal tiene que ver con el cultivo de algas en centros en descanso. ¿Cómo funciona esto en detalle? ¿Cómo se coordina este trabajo?

Esta es una idea que se viene trabajando hace aproximadamente dos años y que buscamos transformar en una realidad debido a que tiene los tres pilares de la sostenibilidad que requiere el sector. Primero, la idea es que estos cultivos de macroalgas se hagan en concesiones de salmones a las que se pueda acceder por vías asociativas con las comunidades, pescadores artesanales o quienes manejan áreas costeras o comunidades indígenas que tomen el desafío de  producir y generar modelos de comercialización colaborativos. Esto nos lleva al segundo pilar que es el económico, ya que dichas personas podrán generar un recurso para venderlo en distintos mercados.

Finalmente, desde el punto de vista ambiental, es algo súper interesante porque las algas permiten reducir la huella de carbono y, por lo tanto, son un aporte a que la industria pueda ser más sustentable en el futuro.

Actualmente, estamos esperando ansiosos los resultados del proyecto de acuicultura multitrófica en Aysén, el que nos entregará parámetros que serán útiles para la evaluación y concreción de proyectos pilotos y, de resultar todo como esperamos, comenzar en el mediano plazo con más iniciativas, para lo cual también se deben resolver asuntos regulatorios.

O sea, es un proyecto que conlleva asociatividad, ¿verdad?

Así es y por eso es un proyecto muy bonito. Tenemos muchas ganas de que pueda seguir adelante, que lo podamos concretar, ya que para la industria es fundamental reducir su huella de carbono y esta es una medida que va en esa línea.

¿Qué se requiere para que este proyecto de acuicultura multitrófica progrese y sea viable a largo plazo?

Estamos buscando la eficiencia en los sistemas y viendo cómo podemos llevar adelante esto y poder hacer las transferencias a ciertas comunidades, pero existen normativas que no se pueden saltar y estamos en ese proceso de ver los tiempos y el cómo poder llevarlo a cabo.

¿Cuán relevantes son las algas para el ecosistema?

Son importantes porque capturan una cantidad importante de CO2, uno de los principales gases de efecto invernadero (GEI) que genera la disminución de la capa de ozono y el calentamiento global, y también ayudan a capturar nutrientes que están en el agua, concentrándolo y sacándolo del sistema.

“Comprometidos con el mar”

La contaminación de las playas y los cuerpos de agua son una crítica común hacia la industria. ¿Qué están haciendo para disminuir la contaminación en esos lugares?

Venimos abordando el tema de la limpieza con distintos proyectos con comunidades, pero durante estos últimos años este tema ha tomado gran relevancia y hemos limpiado una gran cantidad de áreas costeras que actúan como sumideros debido a las características geográficas y de viento en ciertos sectores. Es por esto que hemos puesto el foco en poder ir hasta las zonas mismas a limpiar de forma asociativa con pescadores artesanales, quienes tienen embarcaciones y pueden llegar a esas áreas donde no pueden llegar camiones.

Hoy día se está generando un proyecto súper lindo que se llama “Comprometidos con el Mar”, en el cual la idea es que nosotros podamos enfocarnos en los residuos de la industria que estamos encontrando en las playas y poder identificar de quiénes son, cómo llegaron y así poder ir disminuyendo el riesgo de que esto siga sucediendo. Además, vamos a establecer marcajes de esto, así podemos saber exactamente de quién es y quién lo debe retirar.

A su juicio, ¿cuáles han sido hasta ahora los principales logros de Intesal y dónde hay que poner más énfasis?

En estos 25 años, Intesal ha crecido mucho y la mayor fortaleza del instituto es ser el ente articulador entre la investigación, el desarrollo y la innovación y la industria salmonicultora. Creemos que es fundamental que exista esta identidad específica para que la articulación se pueda dar de manera óptima.

Como Intesal, además, hemos generado bases de datos técnicas y científicas de datos ambientales productivos sanitarios biológicos que nos permiten que grandes universidades extranjeras vengan a solicitar nuestros datos, poder hacer análisis epidemiológicos y ambientales.

En definitiva, somos un motor de muchas bases de datos que permiten generar conocimiento y con este conocimiento vamos a poder tomar mejor decisiones.

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