Las organizaciones internacionales y la evidencia actual basada en otros virus respiratorios sugiere que el Covid-19 (coronavirus) no es un problema de seguridad alimentaria, es decir, no hay evidencia que asocie los alimentos o el empaque de estos con la transmisión del virus que causa el Covid (SARS-CoV-2), sin embargo, es apropiado tener una gran cantidad de precauciones para esta vía de exposición.

Es que la pandemia ha tenido un impacto dramático en el sistema alimentario, con consecuencias directas e indirectas en la vida y los medios de vida de las personas, las plantas y los animales. Dada la complejidad del sistema en riesgo, es probable que algunas de estas consecuencias aún estén por surgir con el tiempo.

Es así como las y los investigadores Fernando O. Mardones, Karl M. Rich, Lisa A. Boden, Andrea I. Moreno-Switt, Marisa L. Caipo, Natalia Zimin-Veselkoff, Abdulaziz M. Alateeqi e Isabelle Baltenweck elaboraron un artículo científico titulado “The Covid-19 Pandemic and Global Food Security” (“La pandemia del Covid-19 y la seguridad alimentaria mundial”, en donde subrayan que hasta la fecha, las consecuencias directas e indirectas de la pandemia han sido sustanciales, incluidas las restricciones a las y los trabajadores, la siembra, las cosechas actuales y futuras; cambios en los medios de vida de cultivo y la disponibilidad de alimentos; seguridad alimentaria; salud animal y vegetal y bienestar animal; nutrición y salud humana; junto con cambios en las políticas públicas.

“Todos los aspectos son cruciales para la seguridad alimentaria que requerirían enfoques de ‘Una Sola Salud’ (‘One Health’), ya que el concepto puede ser capaz de gestionar los riesgos de forma rentable con inversiones intersectoriales y coordinadas en salud humana, ambiental y animal”, puntualizan las y los científicos que firman el estudio.

A su vez, recuerdan que al igual que el cambio climático, los efectos de la pandemia se sentirán de manera más aguda en los países y comunidades más pobres y vulnerables. “Y para prepararnos para futuros brotes o amenazas a los sistemas alimentarios, debemos tener en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y una perspectiva de ‘Salud Planetaria'”, sostienen.

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