“La fiscalización, el monitoreo y la vigilancia de los espacios marítimos es una tarea permanente de la Armada de Chile, a través de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar), labor que realiza con todos los medios que dispone, vigilando los 365 días del año y las 24 horas del día”.

Así comenzó asegurando la Armada en un comunicado emitido este lunes 16 de noviembre en donde añadió que esta labor permite tener control sobre cualquier flota pesquera extranjera que transite, tanto por la zona económica exclusiva (ZEE) como cuando se ubica en los espacios de alta mar, para efectuar faenas de pesca. Monitoreo que también aplica a las flotas pesqueras nacionales, para garantizar el cumplimiento de la Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA).

“Para llevar a cabo esta titánica tarea, la polifuncionalidad de los medios con que la Armada de Chile cuenta juega un papel fundamental, permitiendo disponer de aeronaves, buques y submarinos, para vigilar las áreas de operación de las flotas pesqueras extranjeras, tomando registros e interrogando a los buques, si fuera necesario, ya sea que se encuentren dentro o adyacentes a la ZEE nacional”, puntualizó la autoridad marítima. A lo que agregó: “Considerando nuestro extenso litoral, la polivalencia de las distintas unidades navales y marítimas entregan ventajas operativas que permiten dar cumplimiento de todos los roles exigidos por el Estado, dando una completa cobertura a los espacios marítimos nacionales”.

Luego, afirmó que la institución tiene experiencia en el monitoreo remoto, el que se realiza desde la Central de Monitoreo y Análisis, ubicada en las dependencias de la Dirección de Seguridad y Operaciones Marítimas de Valparaíso, donde, a través del Sistema de Identificación Automática (AIS), se analiza, en tiempo real, el movimiento de estas naves y tiene la capacidad de verificar o coordinar las operaciones de búsqueda y salvamento que puedan ocurrir en espacios de responsabilidad chilena.

También, desde el año 2015, cuando Chile se adhirió al Acuerdo de Nueva York, se iniciaron las Operaciones de Fiscalización Pesquera Oceánica (OFPO) con la finalidad de verificar que las flotas pesqueras extranjeras que operan en alta mar adyacente se encuentren autorizadas por las organizaciones regionales de pesca conforme con lo establecido en dichos acuerdos.

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Si bien el monitoreo remoto es una herramienta que permite conocer el panorama de superficie, la fiscalización en el mar es crucial al momento de comprobar cómo opera la flota. Es así como, según lo aseverado por la Armada, actualmente los submarinos nacionales han desarrollado fiscalizaciones pesqueras con resultados exitosos, permitiendo, en caso de detectar algún incumplimiento, recopilar registros fotográficos, de audio y video que permiten realizar las denuncias internacionales a través de los conductos pertinentes.

Finalmente, la entidad de Estado dijo que “una vez que la flota china comience su tránsito por la zona económica exclusiva, la institución, como punto focal del Sistema de Monitoreo de Naves (VMS) ante la Organización de Pesca del Pacífico Sur (SPRFMO), solicitará la data VMS, a fin de contar con el movimiento actualizado de ellos y estar permanentemente en alerta, verificando su tránsito por aguas de jurisdicción nacional”.