Cuando los mercados están integrados y se mantiene la denominada Ley del Precio Único, los valores que enfrentan los diferentes productores deberían tender a la uniformidad. Ahora bien, a largo plazo se tienen en cuenta las diferencias en la calidad y los costos de transporte. Sin embargo, la forma en que los productores se coordinan para alinear los precios no es obvia y probablemente la respuesta variará entre los mercados.

Así se desprende de un artículo científico de Leonardo Salazar y Jorge Dresdner, ambos del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), en que investigan este tema utilizando diferenciales de precios para los principales países exportadores —Canadá, Chile, Noruega y Reino Unido— de salmón Atlántico (Salmo salar) de cultivo en el mercado estadounidense.

“Los resultados evidencian que existe una única tendencia estocástica común para los precios de los principales proveedores”, puntualizan Salazar y Dresdner.

Además, la Ley del Precio Único no puede ser rechazada, lo que implica que el salmón Atlántico de cultivo de los diferentes productores son sustitutos perfectos para los consumidores estadounidenses y que los mercados están completamente integrados.

“Finalmente, probando el liderazgo en precios, encontramos que los principales exportadores siguen el ejemplo del productor menos rentable, el Reino Unido”, añadieron.

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