Pescadoras y pescadores artesanales de la asociación gremial de caleta Río Limarí, en la comuna de Ovalle, región de Coquimbo, podrán concretar la anhelada mantención y reparación de su planta desaladora. Esto, tras un aporte de $14 millones materializado a través del Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa).

De esa manera, la desalinizadora volverá a entregar un suministro diario de 10 mil litros de agua potable al poblado, donde residen alrededor de 200 personas.

La planta busca mejorar la calidad de vida de las y los pescadores y sus familias, y contribuir al desarrollo de las actividades productivas en caleta Río Limarí.

“Con estos recursos vamos a poder reparar las membranas, hacer mantención a los paneles solares y revisar todo el sistema para ponerla en marcha nuevamente, porque hemos tenido problema con el funcionamiento”, destacó el presidente de la asociación gremial de caleta Río Limarí, Erick Rojas.

Las desaladoras captan agua del mar y, tras someterla a un proceso de tratamiento y filtrado (osmosis inversa), la convierten en apta para el consumo humano. Al ser alimentadas con energía solar, además, son amigables con el medioambiente.

El director zonal de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), Juan Carlos Fritis, por su lado, subrayó que uno de los pilares para el desarrollo de la pesca artesanal tiene relación con el acceso al agua potabilizada: “En la región contamos con doce plantas de osmosis inversa en las que se entrega cerca de 100 mil litros de agua potable al día para el desarrollo de actividades productivas de nuestros pescadores artesanales. Por ello estamos muy contentos de que en el marco del programa de fomento y desarrollo productivo de la pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala, podamos hoy estar apoyando a la asociación gremial de pescadores de la caleta Río Limarí”.

En los últimos años, el Estado ha levantado o entregado fondos para dotar de plantas de osmosis inversa a caletas en las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Biobío y Los Lagos.

La organización de Río Limarí fue una de las cuatro seleccionadas a nivel nacional para financiar la mantención de plantas, mediante una inversión pública de $46 millones.