El presidente del Directorio de Ferepa Biobío, Hugo Arancibia Zamorano, ante la posible anulación la Ley de Pesca N°20.675 (que se está tramitando en el Congreso), puntualizó que el cuerpo legal contó con el apoyo de la Federación, como también fueron partícipes de las modificaciones que le han incorporado y que han permitido mejorar las condiciones de la pesca en Chile, de la sustentabilidad de los recursos y de la protección de la actividad del pescador artesanal.

Al respecto, señaló que “fuimos participantes activos de la discusión de la Ley de Pesca. Apoyamos el fraccionamiento de la cuota artesanal e industrial; de la generación de la milla de protección para embarcaciones menores de 12 metros de eslora en todo el litoral del país; inculcamos la certificación de las descargas de las capturas para embarcaciones de 12 a 18 metros de eslora; la instalación de un sistema de posicionamiento satelital para embarcaciones de 12 a 18 metros; pago de patentes; seguro de vida obligatorio para el pescador artesanal y por la mantención de los comités científicos y de manejo para la asignación de cuota de pesca, entre otros. ¿Que pasara con el Registro Pesquero Artesanal? Seguramente van a llegar nuevos actores a solicitar su incorporación. Entonces, ¿cómo protegemos a los actuales pescadores que, a las necesidades generadas por la pandemia y el abandono del Gobierno que no los ha apoyado con ni un solo recurso, hoy suman su preocupación por el trabajo y ven en peligro el sostén de sus hogares? Esa es la gran duda que hoy nos apremia” dice el dirigente.

La posible anulación de la ley fue ratificada el martes 24 del presente, en la Sala de la Cámara, “fundamentada en la corrupción que influyó en el cuerpo legal y que ha llevado a que la Ley sea cuestionada por el sector pesquero y la comunidad en general que no ampara prácticas como las develadas, de parte de quienes se dicen llamarse servidores públicos”, de acuerdo con Hugo Arancibia.

Ante esta evidencia, Ferepa Biobío coincide en que se debe trabajar una reforma profunda a la Ley de Pesca, que regule con transparencia la actividad pesquera del sector artesanal e industrial teniendo como norte la sustentabilidad de los recursos y la cadena alimentaria de recursos frescos y saludables para la vida de la población y el trabajo del hombre de mar.

Ante el peligro de que se desate una carrera olímpica, “pido se dicte una Resolución Exenta que ampare la práctica de las actividades pesqueras y proteja las concesiones acuícolas, las áreas de manejo, entre otros temas propios del quehacer laboral del pescador artesanal”, sostuvo el representante de Ferepa.

“Todo lo logrado, en un trabajo liderado por Ferepa exclusivamente, teniendo como norte el sector pesquero artesanal, está en serio riesgo de perderse, porque nada nos garantiza que una nueva Ley vaya a considerar estos aspectos netamente laborales, técnicos y sociales”, añadió.

El dirigente destacó que no van a permitir que se eliminen aspectos como: el fraccionamiento de la cuota artesanal e industrial; la generación de una milla de protección para embarcaciones menores de 12 metros de  eslora en todo el litoral nacional; certificación de las descargas de las capturas para embarcaciones de 12 a 18 metros de eslora; instalación de un  sistema de posicionamiento satelital para embarcaciones de 12 a 18 metros de eslora; pago de patentes; seguro de vida obligatorio para el pescador artesanal; y que se mantengan los comités científico y de manejos para la asignación de cuotas de pesca.

Por otra parte, Ferepa Biobío aboga por la incorporación de los siguientes tópicos: se propone derogar el decreto 408; eliminar de la exigencia de uso de un observador a bordo para embarcaciones artesanales (tema descarte), pues se haría muy compleja la aplicabilidad de este instrumentos en los momentos que vive el sector; establecer restricciones para embarcaciones menores de 12 metros de eslora que se dedican a la pesca pelágica dentro de una milla marina de la costa, como la implementación de Certificación de las Capturas que permita reducir los desembarques de pesca ilegal o no declarada (blanqueo) y otro elemento importante, el cubicaje  de la bodega de este tipo de naves, que evite un sobre esfuerzo pesquero que ponga en riesgo la sustentabilidad de los recursos.

También solicitarán establecer y declarar el trabajo del buzo mariscador y su ayudante como trabajo pesado. Esto sería de la mayor importancia toda vez que estos últimos trabajan durante toda una vida y terminan siendo cargas para el Estado y para sus propias familias a temprana edad, con el consiguiente conflicto social asociado.

De igual forma, se pedirá refundir en un solo permiso la cuota total autorizada para cada una de las embarcaciones del armador o de su grupo familiar. Esta medida hará más eficiente la operación y sería un real aporte en la reducción del esfuerzo. Asimismo, en atención al recurso jibia en particular se hace necesario mejorar la regulación vigente, pues existe un sector que se encuentra marginado y proponemos la siguiente relación.

“Resulta poco comprensible que en algunos aspectos la ley consagre un beneficio para un sector, en este caso la industria, en desmedro del otro, como son los pescadores artesanales en relación al acceso fuera de las 5 millas. La industria interviene libremente por fuera de las 5 millas marinas en toda la costa nacional. En cambio, una parte importante del sector artesanal, que cumple con las mismas exigencias tecnológicas que posee el sector industrial, no lo puede realizar y esto no solo nos parece injusto, sino que además discriminatorio. Teniendo en cuenta las grandes dificultades a las que se encuentra sometido el sector pesquero artesanal, creemos que se debe permitir la operación de este segmento de artesanales por fuera de las 5 millas por todo el espacio de la macro zona a la que pertenezcan. Adicionalmente, esta medida permitirá sacar fuera de las primeras 5 millas marinas a un número importante de embarcaciones de entre los 15-18 metros de eslora y eso provoca como resultado inmediato realizar un menor esfuerzo dentro de las 5 primeras millas”, añadieron desde el gremio, entre varios otros puntos.

“Concluyo en considerar que esta es la gran apuesta y una oportunidad histórica para que los parlamentarios recuperen la confianza de la ciudadanía que el 25 de octubre y con un 78% votó por una Nueva Constitución y Convención Constitucional, rechazando la brutal desigualdad que impera hoy en Chile”, cerró Hugo Arancibia Zamorano.