En su boletín de diciembre de 2020, la Asociación de Talleres de Redes y Servicios Afines de Chile A.G. (Atared) abordó el impacto que ha tenido la pandemia del Covid-19 en la industria acuícola nacional y entregó “Nueve consejos al sector acuicultor para el 2021”.

De acuerdo con el gremio, la industria alimentaria, dentro de la cual se encuentra el sector acuicultor, ha podido sobrellevar la pandemia de manera bastante eficaz a pesar de numerosas restricciones e incertidumbre derivada de tratar con una emergencia sanitaria global, donde el desconocimiento de las características e impacto de este nuevo virus lábil, pero altamente contagioso, provocó un efecto impensado en la conducta de las personas y por primera vez en la historia de la humanidad, un efecto devastador en la economía mundial.

“La menor demanda mundial por una parte dado el cierre masivo del canal de consumo Horeca (hoteles, restoranes y catering), sumado al alza en los costos de producción y logística por otra –producto de las restricciones operacionales por parte de la autoridad sanitaria– han mermado los ingresos y rentabilidad de todas las empresas del sector”, manifestaron.

¿Cómo enfrentar el próximo año donde esperamos un retorno a la normalidad pre-pandemia? Desde Atared dieron algunas ideas de expertos para compartir, que reproducimos de manera íntegra a continuación:

Revisar los flujos y costos. Un consejo para enfrentar el año 2021, y esto es para toda corporación, pequeña, mediana y gran empresa, así como para startups de alto impacto, es  que  es muy importante revisar constantemente la caja, y por ende, ser muy consciente del uso de recursos. Mantener acotados los gastos operacionales, ser eficientes respecto de la ejecución presupuestaria y mantener los costos a raya, eso es clave.

Colaboración. Abrirse a colaborar de manera radical con competidores, proveedores y clientes, buscando no siempre la transacción, sino que también negocios futuros. Por lo tanto, abrirse a una colaboración radical respecto como se hacen los negocios es uno de los mandatos propios de un proceso de transformación digital, colaborando incluso con competidores.

Mejorar la experiencia del cliente. Es necesario poder desarrollar áreas dentro de las empresas, independiente de que sean pequeñas o grandes, que tengan el foco puesto en mejorar la experiencia de usuario. Por ejemplo, tienen un cargo dedicado a la atención al cliente o de gestión directa del dueño en el caso de pymes; entre otros, busca mejorar la experiencia del cliente, preocupándose del uso del producto y servicio de manera correcta, que lo optimicen, que conozcan sus dolores y problemáticas para ir mejorando en el futuro la prestación de ese servicio, o incluso crear productos y servicios nuevos para ese mismo cliente.

Aprovechar la incertidumbre. Sin duda que nuestro actual panorama de recesión económica puede desalentarnos y hacernos creer que nada puede mejorar, pero estos tiempos son los más indicados para adaptarnos a estas situaciones adversas y ser prácticos con apuestas innovadoras. En ese sentido, las empresas pueden ser vehículos para transportar toda esa incertidumbre a una solución concreta, que pueda otorgar valor a los asuntos atingentes y el cambio de paradigma.

Mente globalizada. Con esta pandemia nos dimos cuenta de que gran parte de las problemáticas tienen implicancias globales y que, por lo tanto, requieren de soluciones de ese tipo. Es importante que no solo pensemos en nuestro barrio, ciudad o región, sino también a nivel país y por qué no, continental. La educación y capacitación son relevantes para seguir siendo competitivos pues la necesidad de recuperarse económicamente vendrá de todos lados. La innovación, creatividad y desarrollo de nuevas técnicas se aceleró y la eficiencia responderá a estos nuevos ejes.

Compromiso con el entorno. Todo lo que nos propongamos debe fomentar la colaboración, la dignidad, el respeto, el cuidado ambiental y la calidad de vida de los trabajadores. Si destinamos una parte de nuestro tiempo a reflexionar sobre cómo los negocios pueden aportar a un mundo mejor, tenemos gran parte del camino recorrido. Bastarán ajustes a los productos y servicios para que pronto haya muchos interesados en lo que proponemos.

Asegurar el óptimo bienestar y niveles de energía. La mejor descripción de la importancia de este consejo o principio es la frase de Oscar Wilde que dice: ´Hay personas que generan felicidad adónde van y otras cuando se van´.

El rol principal rol de todo empresario y líder es asegurar transmitir confianza, optimismo y claridad para superar los desafíos del entorno, y esto en ocasiones se percibe con tan solo la presencia del líder. Para ello ejercitarse, meditar, hacer pausas, planificar el día, dormir y alimentarse bien, mejorar la inmunidad del personal, serán prácticas fundamentales.

Encarnar la humildad, la apertura y el aprendizaje. Pensando inicialmente para el año 2021, y considerándolo también para los próximos 30 años, será imprescindible la apertura a aceptar ideas, métodos, procesos y productos distintos a los que tenemos. Los cambios en todo orden de cosas serán demasiado rápidos y la capacidad adaptativa será la competencia más valorada en los profesionales a todo nivel, esto solo ocurre cuando hay humildad y se está dispuesto a aprender, principalmente a través de la escucha activa.

Pausa y preparación. Aquellos ejecutivos, empresarios y líderes que tengan la capacidad de detenerse a reflexionar, analizar y pensar, tendrán una gran ventaja al momento de tomar buenas decisiones y actuar con precisión. Al momento de detenerse, pueden organizar sus pensamientos, encontrar nuevas posibilidades, trabajar en potenciar sus recursos y desarrollar lo que descubren les pueda estar faltando, para entonces enfocarse en los desafíos que vienen.

Fotografía: Archivo-Badinotti