Este miércoles 16 de diciembre se realizó el “Webinar Internacional Caligus 2020”, organizado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), en el cual se pudieron conocer experiencias y tecnologías utilizadas para combatir el piojo de mar tanto en Noruega, como en Chile.

El encuentro comenzó con las palabras de bienvenida de la directora nacional de Sernapesca, Alicia Gallardo, quien explicó que desde que se comenzó a realizar el evento “Sealice” internacional, hace unos diez años atrás, los cuatro países más relevantes en producción de salmónidos –Noruega, Chile, Canadá y Escocia– se han estado reuniendo cada año con el fin de discutir los avances en materia de piojo de mar.

“Hoy, esta sigue siendo nuestra gran preocupación. Por eso, nos pareció pertinente juntarnos Chile y Noruega, los dos principales productores de salmónidos, para compartir nuestras experiencias y estar a la vanguardia en cuanto a tendencias internacionales, en el sentido de poder seguir las recomendaciones de la OIE que tienen que ver con manejos en forma preventiva. Ciertamente, tenemos que invertir más en la prevención y, si hacemos tratamientos, que estos sean de bajo impacto ambiental y amigables con el medio ambiente. Queremos que salmón siga siendo una actividad sustentable”, destacó la autoridad.

Mowi

Posteriormente, ejecutivos de Mowi Noruega –Gordon Ritchie y Benedicte Simensen– explicaron la estrategia que ellos han estado aplicando basada en el uso dinámico de diversas herramientas preventivas contra el piojo de mar. Según lo explicado, la firma se ha enfocado en la prevención, con el fin de reducir las cargas y también el uso de medicamentos para combatir la enfermedad. Entre los elementos que utilizan se encuentran los faldones (skirts), aireación, alimentación profunda y luces profundas, los cuales utilizados de manera combinada suelen mostrar mejores resultados, sin mostrar efectos negativos en el bienestar de los peces, de acuerdo con lo relatado.

Luego, el gerente de Salud y Nutrición de Mowi Chile, Jorge Mansilla, analizó la situación nacional del parásito y explicó algunas pruebas que ha realizado la compañía en el país. Según sus palabras, se hace muy necesario poder avanzar en un manejo integrado de la enfermedad, incorporando diversas variables que puedan incidir en un buen control. De igual modo, destacó la importancia de enfocarse en el control los estadios juveniles, que es donde está el mayor desafío.

En cuanto a Mowi Chile, comentó que la firma ha utilizado, históricamente, los principales fármacos que han estado disponibles en la industria chilena del salmón, comenzando por emamectina, piretroides, azametifos y lufenurón, los cuales han sido parte de la “caja de herramientas” para abordar la situación. No obstante, los últimos años la firma ha estado probando métodos alternativos, como los faldones (skirts) y otros tratamientos.

Sobre el uso de skirts, sostuvo que han hecho diversas pruebas. En una de ellas, se registraron bajas de oxígeno, lo que hizo que se deba levantar el faldón durante ese periodo. De ese modo, se estima que en futuros intentos se van a incluir sistemas de apoyo de oxígeno. No obstante, la tecnología presentó buenos resultados y se pudo apreciar que “estos sistemas son capaces de retener las larvas presentes en el zooplancton”. De hecho, en un centro de cultivo se pudo reducir, en más de la mitad, los baños de tratamiento.

La compañía también ha probado el uso de snorkels, una barrera física que impide que el salmón acceda a la columna de agua superficial excepto a través de una cámara vertical impermeable, con lo cual se previene la infestación por cáligus. Con este tratamiento también se evidenció una menor necesidad de baños terapéuticos, aunque persisten algunos desafíos relacionados con el crecimiento de los peces y ciertos temas técnicos y de ingeniería. De todas maneras, “es un sistema que queremos escalar”, sostuvo Jorge Mansilla.

“Las herramientas preventivas representan la primera línea de defensa y si son usadas correctamente pueden retrasar la infección y reducir el número de tratamientos”, destacó el ejecutivo.

Cermaq 

En el encuentro participó también Henrik Duesund, de Cermaq Noruega, quien abordó los tratamientos no farmacológicos que ellos han estado implementado. Según lo informado, en Noruega las autoridades han promovido con fuerza, primero que todo, la prevención, y luego, el uso de una amplia batería de herramientas considerando tanto medicamentos como el uso de terapias alternativas. En ese sentido, se han probado baños en embarcaciones cerradas, por ejemplo, con peróxido de hidrógeno o agua dulce; tratamientos mecánicos, como Hydrolicer, Optilicer y Thermolicer; y tratamientos ópticos, como el de Stingray Marine Solutions.

Por su parte, Marcelo Imilan, subgerente Salud de Peces de Cermaq Chile, expuso sobre el uso de agua dulce como alternativa no farmacológica para el control del cáligus. De acuerdo con lo informado, la firma partió haciendo pruebas en este ámbito hace unos tres años atrás, primero en laboratorio y luego en campo. Hasta ahora, los resultados han sido satisfactorios.

En cuanto a los desafíos de esta terapia, el ejecutivo comentó que un aspecto importante es contar con una buena fuente de agua dulce. En Chile hay muchas de estas fuentes, pero hay regulaciones y permisos que se deben obtener para tener acceso. Luego, hay que disponer el agua dulce en el mar (generalmente en una lona), lo que no es simple. “Esto llevó un buen tiempo de aprendizaje”, mencionó. También se ha probado el tratamiento a través de wellboats, lo que ha mostrado buenos resultados.

De acuerdo con lo descrito, en Cermaq Chile este proceso ya está maduro y hoy el personal de los centros de cultivo, así como de las embarcaciones, son capaces de realizar estas maniobras con facilidad y eficiencia. En 2019 aplicaron el tratamiento en 50 jaulas, mientras que en 2020 aumentó a 90 jaulas. La estrategia ha sido incorporada en la empresa como una herramienta más para el control del parásito.

Nuevas tecnologías

Para finalizar el encuentro, tres empresas proveedoras del sector acuícola –SalmoClinic, Smir y Aquabyte– expusieron las alternativas que ellos ofrecen para el control del piojo de mar (ver nota relacionada), y que podrían ayudar a implementar un manejo más eficiente, sustentable y amigable con los peces y medio ambiente.