Como un total éxito fue calificado el repoblamiento de 30.000 semillas de erizo rojo (Loxechinus albus) realizado en Punta Chocoi, próximo a Carelmapu, en la Comuna de Maullín, en el marco del cierre del programa tecnológico “Producción de semilla y repoblamiento de erizo-rojo y loco para potenciar la diversificación de la acuicultura nacional (ELO)”, desarrollado por un consorcio de seis universidades regionales liderado por la Universidad Arturo Prat (UNAP) y financiado por Corfo.

Así lo detalló el biólogo marino y director de dicho programa, Eduardo Bustos, quien señaló que esta iniciativa se comenzó a desarrollar el 2017, participando en ella la Universidad de Los Lagos (ULA) centrada en el área de repoblación y cultivo; la Universidad Santo Tomás (UST) dedicada al cultivo larval, producción de semilla, aspectos genéticos y formación de capacidades humanas; la Universidad San Sebastián (USS) en patologías del erizo; Universidad de Magallanes (UMAG) orientada en trabajar en su región la producción de semilla; la Universidad de Antofagasta (UA) en producción de biopelículas para el asentamiento y metamorfosis del erizo y la UNAP –que es quien dirige este programa–, especializada en producción de microalgas, alimento que utilizan las larvas de los erizos para su desarrollo, y en la capacitación de pescadores artesanales en la temática de repoblación. Con estos últimos se pudo desarrollar en forma muy adecuada el proyecto, pues existió cooperación y se produjeron sinergias propias de las que se generan en los equipos de trabajos, según lo informado.

En esa línea, Bustos explicó que desde el 2019 el equipo estuvo trabajando en la producción de semilla de erizo en una infraestructura (hatchery) con la que contaba la ULA en Metri,  y que fue adecuada para este fin, “logrando tener más de 120 mil semillas en cultivo, por lo que se avanzó mucho en diferentes aspectos, no solo referidos a la producción, que eso está sujeto más bien a la infraestructura disponible, sino también en aspectos como capacitación en repoblación a comunidades de la pesca artesanal. Nosotros hoy estamos repoblando el Área de Manejo (AMERB) que es Punta Chocoi de Carelmapu, con pescadores y buzos, quienes conocen todo el proceso en sus distintas etapas”.

Repoblamiento

Sobre el repoblamiento del recurso –actividad final desarrollada en tres jornadas de trabajo–, el director del programa detalló que en primera instancia se eligió el lugar a repoblar con la participación activa de los pescadores y buzos de Carelmapu, “porque son quienes tienen la experiencia y conocen perfectamente su área de trabajo. Posteriormente, en esa primera jornada de trabajo, se pasó a una prospección del área, orientada a conocerla en término de sustrato, relieve, saber que organismos están presentes en ella, si algunos de ellos son depredadores de las semillas, si hay alimento para los erizos como algas, si existen refugios donde los erizos se pudieran proteger, condiciones generales que permitan a las semillas poder asentarse, etc. decidiendo poner jaulas en pozones existentes en el lugar, para darle al erizo las condiciones de tranquilidad requeridas para que se asentaran”.

En la segunda jornada de trabajo, “buscamos los erizos y los trajimos desde Metri, embalados adecuadamente para asegurar una mínima mortalidad por traslado. Nos acompañó el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y los instalamos al fondo del mar en sustratos adecuados. Un número de ejemplares los protegimos con jaulas –que les arrendamos a los pescadores– para darles tiempo para que se asentaran y se acostumbraran a su nuevo hábitat. Finalmente, en la tercera jornada (a los seis y siete días después) fuimos, sacamos las jaulas y vimos en qué condiciones estaban los erizos, y pudimos apreciar que estaban fijados al fondo y algas circundantes”.

En relación con esta última actividad, Bustos la calificó como “un éxito: estamos realmente contentos y los pescadores también, porque vieron todo este proceso y hay una esperanza de que esto pueda funcionar bien y que podamos masificarlo”.

Por su parte, el secretario del sindicato de pescadores “Caleta de Carelmapu”, Custodio Serón, valoró tener la oportunidad de participar en las distintas etapas del proyecto, “visitando los hatchery, donde nos explicaron del punto de vista científico cuáles fueron los pasos que siguieron para poder lograr llegar a generar estos individuos que son pequeños erizos,  lo que me pareció una bonita experiencia y creo que los resultados han sido positivos desde el punto de vista de la investigación. Hoy, estamos en el proceso de colocar estos individuos en un lugar natural como es el área de manejo Punta Chocoi, donde esperamos se adapten lo más naturalmente posible, a objeto de potenciar esa área con el recurso”.

En relación con su rol fiscalizador, el director regional (s) de Sernapesca, Branny Montecinos, puntualizó las distintas aristas desde las que participó el organismo, estando “presentes en la gestión para el traslado de los ejemplares desde Metri hasta Maullín y después inspeccionamos el repoblamiento, estando ahí los pescadores artesanales en el muelle, embarcaciones y realizamos la fiscalización a través de un dron donde pudimos registrar la actividad con fotos y videos”.

Finalmente, el vicepresidente ejecutivo de Corfo,  Pablo Terrazas, declaró que dicho organismo se encuentra convencido “sobre la potencialidad que la acuicultura significa para nuestro país, entendiendo que esta industria debe seguir avanzando en su desarrollo sustentable y sofisticación tecnológica, generando más y mejores puestos de trabajo, una economía virtuosa y el fortalecimiento de la cadena de valor de los territorio”. El ejecutivo relevó a la vez este proyecto y su etapa final con el “ejercicio de repoblamiento de 30.000 semillas en Punta Chocoi,  junto con lograr avances en modelos de traslocación del recurso loco, donde se trabajó en dos Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERBs) de la Región de Coquimbo (Los Lobos y Las Conchuelas). También se pretende colocar prontamente a disposición manuales con los protocolos de los desarrollos realizados durante la ejecución de la propuesta”.

Además, Terrazas recalcó la importancia de impulsar esta diversificación acuícola de especies marinas y tecnologías de cultivo por medio instancias en base a diagnósticos y la construcción de ranking de especies con potencial productivo, destacando el desarrollo de cinco programas tecnológicos en el país “tres en diversificación acuícola de peces (Seriola, Corvina y Congrio Colorado) y dos en acuicultura oceánica (Ecosea Farming e Innovaoceánica), además de un Centro Tecnológico de Innovación Acuícola (AquaPacífico) que apoya el desarrollo de la industria en la Macrozona Norte del país, operando en la región de Coquimbo. En total son ocho regiones vinculadas al escalamiento de la acuicultura de las nuevas especies y tecnologías innovadoras (Arica, Tarapacá, Atacama, Coquimbo, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes), comprometiendo recursos totales por más de US$ 67 millones, donde el financiamiento público ha sido de US$ 32 millones (< 50%)”.