Este año 2020 surgió un nuevo gremio en la salmonicultura nacional. Se trata del Consejo del Salmón de Chile, el cual reúne a las empresas AquaChile, Cermaq, Mowi y Salmones Aysén, el cual debutó en uno de los años más complejos para el sector, marcado por la inédita pandemia del Covid-19. Esta situación ha significado desafíos en materia de logística y operación, así como ha tenido un fuerte impacto en el ámbito comercial.

AQUA dialogó con la directora ejecutiva del Consejo del Salmón, Joanna Davidovich, quien entregó su visión sobre este año tan particular, así como sus proyecciones para el 2021, adelantando que, como gremio, “vamos a seguir avanzando en iniciativas en los distintos ejes estratégicos que definimos: medioambiente y sustentabilidad; relación con las comunidades;  ciencia, investigación e innovación; contribuir a las mejores políticas públicas para la salmonicultura; y exponer  la realidad y desafíos de la cadena productiva del salmón chileno”.

¿Qué balance puede efectuar acerca del año 2020, marcado por la pandemia del Covid-19, para la industria chilena del salmón? ¿Cómo gremio, pensaron hace unos meses que esta situación tendría tal efecto, intensidad y duración?

Este ha sido un año muy complejo para todos por el Covid, y la salmonicultura no ha estado exenta de sus impactos. Por un lado, hay mayores dificultades para la operación y el cuidado de los colaboradores en las distintas etapas de la producción del salmón. En este contexto, nuestras empresas socias han demostrado una gran capacidad de adaptación, han logrado mantener la continuidad operacional y la producción resguardando con estrictos protocolos la salud de sus colaboradores y de la población general, lo que ha permitido algo muy importante: mantener las fuentes de empleo.

Esto se ha logrado reforzando las medidas de seguridad como los turnos, testeos frecuentes, teletrabajo para los que se pueda, medidas de aforos y distanciamiento social, sanitización periódica de todos los espacios de trabajo, entre otros protocolos para cautelar la salud de los trabajadores, sus familias y las comunidades donde nuestras instalaciones están insertas.

Por otro lado, las medidas sanitarias como el distanciamiento social y el confinamiento han afectado a sectores que requieren contacto personal, como los restaurantes, el turismo, y varios servicios. Así, el canal HoReCa (hoteles y restaurantes), que representa un porcentaje muy importante de las ventas de salmón en los principales mercados de exportación de Chile, sufrió una reducción relevante.

En cuanto a resultados, ¿cuáles cree que serán los impactos concretos de la pandemia? ¿Cuánto podrían reducirse las exportaciones de salmónidos chilenos al cierre de 2020?

La reducción en ventas del canal de restaurantes y hoteles, sumada a la disminución de las importaciones por la alerta en China, ha generado una caída importante en las exportaciones chilenas de salmón, que acumuladas a noviembre de 2020 fueron de casi US$4 mil millones, un 17% menores a las acumuladas a noviembre de 2019. Pero pese a esa disminución, la industria ha logrado exportar incluso más en términos de toneladas, aunque a menor precio, lo que ha permitido mantener la producción y  toda la cadena de valor positiva que eso genera en términos de empleo, proveedores y distintos emprendimientos asociados a la salmonicultura.

En términos de mercados, ¿cuáles han sido los más afectados? ¿Qué cree que se debe hacer para recuperar el dinamismo y, ojalá, mejorar el precio del producto?

Este año vamos a observar una caída en el valor de las exportaciones en nuestros principales destinos. Las exportaciones a China –el quinto mercado de destino de nuestros envíos de salmón– son las que se han visto más afectadas, pues han disminuido en el 2020 cerca de un 50% con respecto al nivel de exportaciones acumuladas en el año anterior.

Ahora bien, la industria pudo impulsar otros canales de ventas como el retail y el e-commerce este año, con lo cual logramos exportar una mayor cantidad de toneladas que las exportadas durante 2019, y eso se va a mantener en el futuro, lo que, sumado a la recuperación del canal HoReCa luego de que termine el Covid, nos permite tener buenas perspectivas a futuro.

¿Cuáles son sus perspectivas respecto de las ventas al retail? ¿Cree que estas se mantendrán una vez que decline la pandemia?

El canal retail y de ventas online ha tenido muy buenos resultados durante la pandemia. Los canales digitales de ventas han acelerado su penetración en general en los distintos productos, y en particular, en alimentos, frente a la imposibilidad del consumo en restaurantes y hoteles por el Covid. Debido a ello, se aceleró la transformación digital a un ritmo mucho mayor al que vimos previo a la pandemia y, producto de eso, los canales retail junto al e-commerce han ganado terreno de manera significativa. En mi opinión, esto seguirá siendo así, incluso luego de que pase la emergencia sanitaria. Si a eso le sumamos las reaperturas y la recuperación del canal HoReCa, podemos tener buenas perspectivas para 2021.

Finalmente, ¿cuál es su visión sobre el año 2021? ¿Hay señales de cómo continuarán los precios del salmón?

Mientras el Covid esté presente, las empresas del Consejo del Salmón van a seguir cautelando rigurosamente la seguridad de los trabajadores con protocolos y la continuidad operacional, relevante para los empleos y la actividad regional. A medida que se supere la crisis sanitaria, con la vacuna ya en distribución en varios países, se debería producir la recuperación natural en las ventas en hoteles y restaurantes. A esto se le sumarán los nuevos canales de distribución, como ventas online y retail que han tenido un crecimiento relevante este año, y la recuperación del mercado chino, todo lo cual nos permite anticipar buenas perspectivas para las exportaciones de salmón para el futuro, dependiendo de la eficacia de la vacuna y la rapidez en su distribución.

Para nosotros, como Consejo del Salmón, en 2021 vamos a seguir avanzando en iniciativas en los distintos ejes estratégicos que definimos, medioambiente y sustentabilidad; relación con las comunidades del entorno; ciencia, investigación e innovación; contribuir a las mejores políticas públicas para la salmonicultura, y exponer  la realidad y desafíos de la cadena productiva del salmón chileno.