En una semana de caos en el transporte, con pérdidas de millones de libras causadas por la interrupción de la frontera entre el Reino Unido y la Europa continental, el director ejecutivo de la Organización de Productores de Salmón de Escocia (SSPO, por su sigla en inglés), Tavish Scott, sostuvo que “estamos contentos de que los negociadores finalmente hayan aseguró un trato. Esto aliviará algunos de los graves problemas que se derivarían de un Brexit sin acuerdo”.

No obstante, el representante de los salmonicultores expresó que “todavía tenemos preocupaciones. La interrupción en el Canal en este momento está afectando la capacidad de exportación de nuestros miembros. Brexit significa que el sector del salmón escocés se enfrenta ahora a la realidad de muchos más trámites burocráticos y papeleo que son la realidad de las barreras comerciales adicionales que vienen”.

“Entonces, hasta que veamos cómo funciona realmente este acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE) en la práctica, es imposible hacer un juicio claro sobre cómo el nuevo acuerdo comercial en 2021 afectará el cultivo de salmón”.

Como se ha visto en los últimos días, la interrupción del transporte a ambos lados del Canal de la Mancha hará que el salmón llegue tarde, o no llegue en absoluto, al mercado principal de Boulogne-sur-Mer. Comercialmente, esto resultará en descuentos obligatorios o pérdida de ventas para las empresas de cultivo de salmón, en días clave para la comercialización del producto, como son las fiestas de fin de año.

Los salmonicultores escoceces también están preocupados por el nuevo requisito del Brexit de decenas de miles de Certificados Sanitarios de Exportación (EHC, por su sigla en inglés) a partir del 1 de enero. Se les ha asegurado a los productores que habrá suficiente personal para procesar el papeleo adicional, pero todavía existe una incertidumbre considerable sobre si los arreglos funcionarán según lo planeado. Se espera que el costo de las EHC adicionales sea de al menos £ 1,3 millones para el sector cada año, un costo que no existía antes del Brexit.

En 2019, se exportaron más de 53.000 toneladas de salmón escocés entero fresco a la Unión Europea con una valoración de exportación de más de 320 millones de libras esterlinas, lo que ayudó a convertir el pescado en la principal exportación de alimentos del Reino Unido.

Tavish Scott dijo que “necesitamos que el nuevo centro de transporte de Larkhall procese la mayoría de estos certificados de exportación de manera rápida y sin problemas. Muchas organizaciones han realizado esfuerzos considerables para garantizar que esto suceda y estamos muy agradecidos por ello”.

“Pero la gran preocupación del cultivo de salmón sigue siendo la posibilidad de interrupciones en el Canal. El salmón es un producto perecedero y cualquier retraso en llevar el pescado a nuestros mercados europeos tendrá graves consecuencias. Si los envíos terminan atascados en las colas de tráfico durante horas, las repercusiones en el precio de mercado final pueden ser graves. Eso es exactamente lo que hemos visto desde el domingo. Entonces los presagios no son buenos”.

De acuerdo con el ejecutivo, “depende del Gobierno del Reino Unido ahora cumplir sus numerosas promesas de que el Brexit ayudará a la economía. Todos estamos observando”.