Con una velatón realizada en el frontis de la empresa, los trabajadores de PacificBlu iniciaron una serie de manifestaciones públicas que buscan alertar respecto a las -a su juicio- consecuencias que tendría el proyecto de ley que busca poner fin a la pesca de arrastre en la merluza común y que este miércoles -6 de enero- se votará en general en la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputadas y Diputados.

En este marco, el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Planta de Proceso, Jaime Foreman, afirmó que “tuvimos ya una dura experiencia con lo ocurrido con la Ley de la Jibia en donde 370 compañeros fueron desvinculados y ahora con la ‘Ley de la Merluza’ simplemente la planta cerraría sus puertas y más de 800 personas quedamos en la calle”.

Por su parte, el presidente del Sindicato de Tripulantes y Ramas Afines de la Región del Biobío aseguró que “solo considerando el personal embarcado, más de 160 personas perderían su trabajo una vez aprobada esta ley solo en la región del Biobío y su posibilidad de reconversión es muy difícil teniendo en cuenta la edad y sus especialidades. Por lo mismo realizamos esta manifestación pacífica, para sensibilizar a los parlamentarios de la Comisión de Pesca y que finalmente se rechace el proyecto”.

Los dirigentes aseguraron que la merluza común lleva muchos años en situación de sobreexplotación y a pesar de las sucesivas e importantes reducciones de cuota, desde más de 100.000 toneladas en la década de los noventa a las 38.000 toneladas actuales, “aún no muestra síntomas claros de recuperación y el motivo es que existe un volumen de pesca ilegal, no reportada, de una parte del sector artesanal que termina duplicando o triplicando la cuota global biológicamente sustentable determinada por los comités científicos, algo que debería estar al centro del debate y la preocupación parlamentaria y no el arte de pesca”.