La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) estableció el 5 de enero como fecha de apertura de la primera temporada de captura artesanal de jurel de este año para las regiones de Ñuble y Biobío.

De inmediato, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), organismo fiscalizador, activó las medidas para efectuar controles necesarios para el cumplimiento normativo de lo establecido en la Ley de Pesca. Fue así como en la jornada previa se realizó patrullaje en zona de pesca con la autoridad marítima, afirmó Sernapesca. A su vez, la Unidad de Monitoreo Satelital Regional de Sernapesca Biobío activó seguimiento de embarcaciones para asegurar que se respetara la fecha de inicio de captura.

“Este año mantenemos los turnos presenciales rotativos de nuestros funcionarios, por supuesto con los resguardos de bioseguridad que la situación de pandemia exige, para dar cobertura 24/7 a la operación de la flota que está capturando jurel. Los desembarques de esta especie se registran principalmente en los puertos de Coronel, San Vicente y Talcahuano. Su destino son las plantas pesqueras que compran esta materia prima a los armadores”, detalló el director regional de Sernapesca Biobío, Claudio Báez.

Para Báez, es importante la certificación del desembarque porque permite verificar que los armadores de pesca declaren en forma fidedigna el volumen y las especies capturadas. Esto significa un mejor control de las cuotas de pesca y una disminución de ilegalidad.

“Antes teníamos problemas con la declaración fidedigna en la pesquería del jurel, ya que muchos declaraban extracción del recurso ‘caballa’ -una especie parecida al jurel- y de esta forma extendían artificialmente su cuota. Desde que Sernapesca se hizo cargo de la certificación del desembarque, hace ya un año, eso no ocurre”, aseguró el director regional de Sernapesca Biobío.

Breve temporada

La temporada de la flota artesanal es breve, generalmente promedia una semana o diez días hasta que se consume toda la cuota asignada al sector, lo cual exige un atento control y fiscalización. El año pasado se capturaron poco más de 10 mil toneladas de jurel en solo cinco días.

Además, Sernapesca fiscaliza y certifica el desembarque y procesamiento de jurel industrial en la zona, donde operan 20 pesqueros de alta mar (PAM), cuyas capturas se destinan mayoritariamente para consumo humano tanto del mercado nacional como externo.