El pasado año 2020 y la crisis sanitaria del Covid-19 (coronavirus) que marcó su transcurso significó un duro golpe para las principales industrias alrededor del mundo, las cuales debieron enfrentar consecuencias a nivel de metas de producción, bajas de precios en los mercados internacionales y la adopción de estrictas medidas sanitarias que impactaron en sus niveles de operación. Los sectores productivos nacionales no quedaron ajenos a esta tónica y debieron enfrentar las complejidades que implicó el adaptarse a esta nueva realidad.

Sin embargo, a pesar del complejo panorama que supuso la pandemia, desde la industria mitilicultora nacional llegaron buenas noticias con respecto a sus resultados productivos durante el 2020, reportando incrementos en los niveles de ventas en mercados internacionales y volúmenes de exportación con respecto al año 2019, lo que representa la fuerte demanda de los mitílidos chilenos y el éxito que está cosechando esta industria, incluso en medio de las adversidades.

En conversación con AQUA, Branco Papic, presidente de la Asociación de Mitilicultores de Chile A.G. (AmiChile), entregó su balance sobre el particular año 2020 y sus implicancias para el sector mitilicultor, así como también sus proyecciones para el 2021, adelantando que se ve un escenario similar en términos de protocolos sanitarios y que una de las principales metas es trabajar en la apertura de nuevos mercados. “En específico, nuestro Comité Comercial está trabajando en potenciar el mercado chino que, con el apoyo de ProChile, esperamos el 2021 seguir consolidando”, expresó el representante gremial.

¿Qué balance puede efectuar acerca del año 2020, marcado por la pandemia del Covid-19, para la industria mitilicultora del país?

Sin duda, el 2020 fue un año de cambios en todo ámbito social y tuvimos que adaptarnos a una serie de modificaciones en el terreno de las relaciones, tanto sociales como comerciales. En este escenario, la mitilicultura ha sabido adaptarse de buena forma a estos tiempos difíciles, manteniendo un buen desempeño en los mercados internacionales, pero, sobre todo, esforzándose por mantener a nuestros trabajadores y a nuestros mejores aliados, los pequeños y medianos productores mitícolas. Eso nos deja muy tranquilos respecto a cómo respondimos a un escenario tan incierto como lo fue el 2020.

Durante el 2020 existió un incremento en la venta de mejillones en mercados internacionales, lo que evidenció los positivos resultados percibidos en este sector productivo, aún en medio de la pandemia. ¿A qué razones atribuye este crecimiento del sector mitilicultor nacional?

El año que pasó tuvo un mayor volumen de producto final y, afortunadamente, existió una mejor demanda internacional de choritos (mejillón chileno) y con mejores precios, especialmente por parte del retail. A esto, se sumó el precio del dólar que también nos favoreció.

¿Qué fue lo más complejo de trabajar en un año marcado por la pandemia? ¿Qué medidas adoptaron para poder seguir trabajando en medio de la crisis sanitaria?

Tal como ocurrió con otros rubros y sectores económicos, la mitilicultura se vio afectada al inicio de la pandemia ante la incertidumbre que existía con respecto a si podríamos seguir o no con la temporada 2019-2020, lo que nos obligó a estar muy alertas y realizar la mayor cantidad de gestiones posibles para lograr seguir trabajando y que esto, además de un daño sanitario, no se convirtiera también en un drama económico mucho mayor al que ha sido.

Había mucha información circulando, una resolución sanitaria tras otra, protocolos y restricciones, pero lo más complejo fue la presión ciudadana creciente para cerrar la provincia de Chiloé (región de Los Lagos). En este escenario, tuvimos que reaccionar de forma rápida para colaborar, junto con la comunidad y autoridades, en la búsqueda de soluciones seguras y eficientes. Fue así que se creó en el canal de Chacao un control sanitario seguro para todo tipo de vehículos, incluyendo los que se relacionan con la mitilicultura.

Al mismo tiempo, se trabajó intensamente en la instalación de protocolos de refuerzo a los procedimientos sanitarios ya existentes al interior de las plantas de proceso y cultivos –más allá de los exigidos por el Ministerio de Salud– para evitar contagios entre las y los trabajadores. Todo ese proceso de adaptación ha sido constante, a medida que la pandemia ha ido evolucionando, al igual que nuestro apoyo a la comunidad afectada.

Finalmente, ¿cuáles son las principales proyecciones para el año 2021 en el sector mitilicultor? ¿Seguirá marcado por la pandemia?

Estamos en plena temporada de cosecha y proceso 2020-2021 y la reactivación de toda nuestra cadena productiva que implica trabajo para miles de personas en la industria de los mitílidos. Por lo tanto, esperamos llegar a finales de temporada sin mayores contratiempos, a pesar de que los contagios en la región y en la provincia de Chiloé están aumentando preocupantemente.

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Al mismo tiempo, estamos trabajando en la apertura de nuevos mercados y aumento de exportaciones; en específico, nuestro Comité Comercial está trabajando en potenciar el mercado chino que, con el apoyo de ProChile, esperamos el 2021 seguir consolidando. También, esperamos lograr que el consumo de productos del mar en Chile aumente, incluyendo nuestros choritos a través de campañas de promoción nacional.

A la vez, entramos en el segundo año de ejecución de nuestro Acuerdo de Producción Limpia, que significa una serie de metas y acciones para que los mitilicultores desarrollen su producción con estándares medioambientales más elevados que aquellos exigidos por las normas sectoriales. También, tenemos una serie de desafíos en investigación que se abordan a través del Instituto Tecnológico de la Mitilicultura (Intemit), vinculados, por ejemplo, a la captación de semillas, manejo de residuos, variables ambientales y productivas, entre otros aspectos.

Finalmente, sin duda, una de las principales metas proyectadas es mantener a las y los trabajadores de la mitilicultura y sus familias a salvo del contagio de Covid-19, insistiendo en nuestros protocolos y rutinas sanitarios, informando, educando, manteniendo la unidad con la comunidad y autoridades y respetando las restricciones que se nos impongan. Es muy importante mantener funcionando esta actividad económica, así como todas las demás, pero a salvo y responsablemente.

*La foto destacada es de archivo.