En los últimos años, la acuicultura noruega ha realizado esfuerzos para reducir los costos de producción y aumentar la eficiencia en los cultivos de especies hidrobiológicas, mientras que al mismo tiempo intenta minimizar los impactos ambientales y garantizar el bienestar de los peces.

Un factor especialmente interesante es el proceso de alimentación. Actualmente, el costo de este ítem es de alrededor del 50 por ciento del valor total en los centros de cultivo. Pero ahora, de acuerdo con lo destacado por el Sintef (una de las mayores entidades de investigación en los países escandinavos), un nuevo e innovador sistema de alimentación automático basado en sistemas de acústica pasiva e inteligencia artificial (IA) puede contribuir a una acuicultura más sostenible.

Inteligencia artificial y sonido

“Nuestro sistema combina diferentes tecnologías, como sensores acústicos pasivos, IoT (Internet de las cosas) y aprendizaje automático para monitorear y controlar el comportamiento de los peces en las jaulas”, dice Rosa Martínez Álvarez-Castellanos, técnica de investigación y desarrollo (I+D) del Centro Tecnológico Naval y del Mar (CTN).

SICA es un sistema acústico no invasivo compuesto por dos módulos: Data Logger y Control Unit. El Data Logger, que se despliega en jaulas marinas, realiza la etapa de “adquisición” a través del sensor acústico pasivo, y una etapa de preprocesamiento de los datos se transmite a través del denominado Módulo de Comunicación Inalámbrica. La Unidad de Control se coloca donde se realiza el proceso de alimentación. En este proyecto, el sistema se instaló en el pontón de las instalaciones de Sintef ACE. Su función es aplicar los algoritmos de aprendizaje automático a los datos recibidos del Módulo de Comunicación Inalámbrica y tomar decisiones sobre el proceso de alimentación.

Según lo detallado por Sintef, el sistema SICA funciona de forma autónoma, adquiriendo y procesando los datos acústicos. La tecnología no es invasiva y proporciona un seguimiento en tiempo real. En contraste con el método tradicional de cámaras de video subacuáticas, se encontró que este sistema detecta el comportamiento inusual de los salmones de manera más efectiva durante el proceso de alimentación al identificar antes el bajo consumo de alimento.

Al mejorar la eficiencia del proceso de alimentación, los productores de salmones pueden reducir los impactos ambientales y aumentar su producción, subraya el centro científico de origen noruego.

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*Créditos de la foto destacada: Magnus Oshaug Pedersen.