Lerøy Seafood Group (LSG) anunció que, en colaboración con DNV GL, ha desarrollado el protocolo de certificación de productos denominado “STP-86 Salmo Salar (salmón Atlántico)”.

“La especificación muestra que el salmón Lerøy cumple con un estándar más alto de calidad y sostenibilidad que el estándar actual de la industria acuícola-pesquera para el salmón noruego”, aseguró la compañía, detallando que el salmón producido de acuerdo con STP-86 tiene, entre otras cosas, un contenido más alto de omega-3 que el estándar de la industria noruega, con cero uso de antibióticos, cero escapes y trazabilidad total.

“Lerøy ha tomado durante mucho tiempo decisiones conscientes, responsables y sostenibles en la elección de los ingredientes del alimento y en la producción de salmón en toda la cadena de valor”, aseguró el director ejecutivo (CEO, por su sigla en inglés) de Lerøy Seafood Group, Henning Beltestad, quien añadió que buscaron que una empresa externa verificara el cumplimiento de este protocolo de sostenibilidad.

“Varias de las opciones, y la suma de ellas, hacen que el salmón Lerøy certificado con STP-86 se destaque de lo que es hoy en día el estándar de la industria para el salmón de cultivo”, afirmó Beltestad.

Es así como ahora toda la cadena de valor de Lerøy, desde los peces, incluidas las dietas, hasta las cajas de transporte de pescado, es auditada por un tercero para garantizar que se cumplan todos los requisitos de la STP-86.

Junto con aseverar que STP-86 es una certificación de producto que contiene un componente de seguimiento que asegurará que se cumplan todos los criterios, el CEO de DNV GL-Business Assurance, Luca Crisciotti, manifestó que “existe una demanda creciente de trazabilidad por parte de clientes y consumidores. Es que la certificación independiente de estándares sólidos ayuda a las empresas a generar la confianza necesaria en las características y promesas de los productos”, enfatizó.

En relación con el alimento, LSG aseguró que bajo la certificación, “los peces de la compañía se alimentan con materias primas alternativas (microalgas, harina de insectos y aceite de camelina); uso cero de aceite de salmón; uso cero de etoxiquina; uso cero de harina de sangre de animales terrestres; y trazabilidad completa de los ingredientes de las dietas”.

En el área de Farming, afirmó que los centros de cultivo son certificados por el Aquaculture Stewardship Council (ACS) o GlobalGAP; trazabilidad completa a través de Fishtrack; transparencia en las tasas de supervivencia; uso cero de antibióticos; uso cero de inhibidores de quitina; y cero escapes.

Mientras que en términos de industria, se debe cumplir con la certificación de seguridad alimentaria GFSI; nivel de omega-3 por encima de 2,9 g / 100 g; niveles de EPA / DHA superiores a 1 g / 100 g; relación omega-6 / omega-3 por debajo de 1; y niveles de PCB y dioxinas similares a PCB por debajo de 0,5 ng / kg.

“Si solo uno de esos criterios no se cumple, el salmón no se puede vender con el certificado ‘STP-86 Salmo Salar'”, subrayó Lerøy Seafood Group.

Para más información visite >> Lerøy Salmon™.

*La foto destacada es de contexto y corresponde a archivo de Lerøy.