Las cifras anuales publicadas recientemente por la Organización de Productores de Salmón de Escocia (SSPO, por su sigla en inglés) muestran que los promedios de piojos de mar en la industria salmonicultora escocesa fueron de 0,52 piojos hembras adultas por pez en 2020.

Esto representa una caída en el promedio de 2019 de 0,54 y significa que 2020 es el segundo mejor año registrado para los promedios de piojos después del 0,46 de 2018. “La cifra demuestra la capacidad del sector para mantener números constantemente bajos a pesar de los desafíos estacionales”, afirmó el gremio, añadiendo que los salmonicultores escoceses se comprometen a seguir con éxito su estrategia de “prevención sobre curación” con respecto al control del parásito a través de innovaciones como el uso de peces limpiadores y tratamientos mecánicos.

El director ejecutivo de la SSPO, Tavish Scott, aseveró que “la salud y el bienestar de los peces siempre serán la máxima prioridad de nuestros miembros. El sector del salmón escocés continúa invirtiendo e innovando en la gestión de desafíos como el piojo de mar. Estas cifras, las segundas más bajas en ocho años, se mantienen en niveles consistentemente bajos gracias a los considerables esfuerzos de los salmonicultores”.

“A pesar de los problemas planteados por la pandemia del coronavirus (Covid-19) que requirieron cambios en las prácticas de trabajo y cultivo, los productores de salmón de Escocia han demostrado hábilmente su capacidad para cuidar sus peces con la máxima profesionalidad al tiempo que se aseguran de que los consumidores en el Reino Unido y más allá tengan acceso a productos frescos y saludables”, añadió Scott.

En 2020, la industria del salmón de Escocia publicó en su Carta de Sostenibilidad: “Un futuro mejor para todos, en la que establece su ambición de ser líderes mundiales en el suministro de alimentos saludables, sabrosos y nutritivos cultivados de la manera más responsable y sostenible”.

El promedio de piojos (hembras adultas) para cada año, desde 2013 hasta la fecha, se muestra en el gráfico y la tabla a continuación. 2018 tuvo el promedio anual de piojos más bajo desde que se publicaron registros detallados, en 2013.

*Créditos de la foto destacada: SSPO.