La fiscalización y certificación de desembarques de sardina común y anchoveta es una de las labores estratégicas del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), especialmente en la región del Biobío. La temporada comenzó a las cero horas de este lunes 1 de marzo, y como es habitual en esta pesquería, se inició con la operación de la flota menor a 15 metros (m) de eslora y luego de diez días podrá entrar a faenas la flota artesanal mayor.

Se trata de una de las pesquerías de mayor volumen de desembarque a nivel nacional y es la materia prima para abastecer las plantas pesqueras de reducción (harina y aceite de pescado), que posteriormente comercializan en el mercado internacional, y también representa un significativo porcentaje de la canasta exportadora regional.

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Son 658 las embarcaciones artesanales inscritas para operar en la pesquería del denominado RAE (Régimen Artesanal de Extracción) pelágico, que abarca las zonas marítimas de Ñuble y Biobío, y que concentra las descargas en los puertos y muelles de Talcahuano, San Vicente, Coronel y Lota. Este año la cuota para sardina común es de 122.890 toneladas (t) y para anchoveta es de 127.877 t.

El director regional de Sernapesca Biobío, Claudio Báez, detalló que “la institución está lista y dispuesta para cumplir con el mandato de resguardar el cumplimiento normativo de esta pesquería. Tenemos a nuestros funcionarios para cubrir los diferentes frentes de fiscalización, esto es: inspecciones en zonas de pesca, monitoreo satelital de embarcaciones, fiscalización y supervisión, y la certificación de desembarques, con foco presencial en aquellas naves identificadas de riesgo, por antecedentes de incumplimiento”.

El secretario regional ministerial (seremi) de Economía del Biobío, Mauricio Gutiérrez, en tanto, celebró la noticia precisando que “el año pasado zarparon 405 embarcaciones que le dieron trabajo a 3.549 tripulantes, generando una riqueza económica del orden de los 57 mil millones de pesos en forma directa. A esto tenemos que sumarle toda la actividad anexa como venta de insumos y combustible para embarcaciones, es decir, es un rubro que genera mucho empleo en forma indirecta. Por eso estamos muy felices de tener gente laborando en una noble y esforzada labor como es la pesca artesanal y todos los que colaboran en las plantas de proceso”.

Finalmente, el director regional de Sernapesca formuló un llamado “a todos los integrantes del mundo pesquero: armadores artesanales, tripulantes, jefes de flota, a la industria pesquera, encargados de plantas de proceso, a trabajar velando por la sustentabilidad de la sardina común y anchoveta. El resguardo de las especies pelágicas no es solo un problema de Sernapesca, este tema nos afecta a todos, y por eso el llamado es a respetar la normativa vigente y avisar recaladas por los sistemas dispuestos, declarar el desembarque de manera oportuna y entregar información fidedigna”.