“Desde el confinamiento, profesores y estudiantes de nuestro programa han batallado de todas las formas posibles, haciendo uso de diversos formatos online para sacar adelante sus asignaturas, incluso aquellos estudiantes extranjeros que tienen problemas de conexión en sus países”, dice la académica del Departamento de Oceanografía y directora del programa de Doctorado en Oceanografía de la Universidad de Concepción (UdeC), Dra. Pamela Hidalgo. “Los profesores han tenido que realizar una gran labor de adaptar sus clases a la vía telemática, además de utilizar activamente herramientas como el correo electrónico e incluso WhatsApp, para mantener una permanente comunicación con los estudiantes. De hecho, hemos programado exámenes orales en diversas modalidades, para sacar adelante las asignaturas. Como directora del programa veo que ha habido bastante compenetración entre los mismos estudiantes, mucha solidaridad y ayuda entre ellos, y mucha comunicación y disposición de los profesores que han permitido sobrellevar exitosamente este periodo de crisis”, agregó.

El programa tuvo un nuevo periodo regular de postulación en 2020 y ya tiene conformada la generación 2021, en su totalidad con estudiantes provenientes del extranjero, lo que demuestra el perfil internacional que ha tomado el programa, sobre todo en los últimos años.

Sin embargo, al tener un alumnado cosmopolita, el programa ha debido también internacionalizar sus contenidos y adaptarse a la realidad de cada estudiante extranjero en su país de origen. Durante 2020, los estudiantes cubanos, por ejemplo, debido a las limitaciones de conexión de Internet, se las ingeniaron para enviar sus trabajos y presentaciones por correo y los audios aparte vía WhatsApp, como una única opción para realizar sus actividades telemáticas de forma continua.

“Ha sido un camino de aprendizaje tanto para estudiantes como para nosotros/as los profesores. La asignatura que dicto para el programa de posgrado se denomina Oceanografía Geológica. Este año tuvimos siete estudiantes de doctorado conectándose vía Teams o Zoom desde diversas ciudades de Chile y del extranjero. Para los dos estudiantes de Cuba, quienes no tenían acceso a ninguna de estas plataformas, se han hecho videos y presentaciones de PowerPoint con audio, que entonces se les hicieron llegar vía Google Drive o a través de una carpeta dedicada a la asignatura en Dropbox. Dudas y preguntas fuera del horario de clases se resolvían vía e-mail y/o WhatsApp”, detalla la académica del Departamento de Oceanografía y miembro del claustro de profesores del Doctorado en Oceanografía, Dra. Carina Lange. “El Syllabus de la asignatura pudo completarse a cabalidad, si bien los laboratorios tuvieron que ser reemplazados por videos de la temática en cuestión, o reemplazados por ejercicios o suspendidos completamente”, precisó.

Los desafíos del confinamiento

Cuando comenzó el confinamiento UdeC, el lunes 16 de marzo de 2020, las y los estudiantes extranjeros de la generación 2020, aún se encontraban esperando trámites de visa para poder venir a Chile, por lo que nunca alcanzaron a llegar a nuestro país y se vieron obligados a permanecer con clases a distancia durante todo el año académico. En este aspecto, recordemos que nuestro país fue de los últimos en cerrar sus fronteras, cuando ya otros países de la región habían tomado la medida.

Hasta la fecha el programa cuenta con 26 estudiantes activos. Los estudiantes de primer año mantienen un programa de asignaturas, y a partir del segundo año, ya comienzan a desarrollar su proyecto de tesis. Los estudiantes del programa también pueden optar por asignaturas electivas que van perfilando aún más su posgrado.

“Si bien ha sido una experiencia enriquecedora, nada reemplaza las clases presenciales, el contacto directo entre profesores y estudiantes, la posibilidad de salir a terreno y/o el trabajo de laboratorio. Varias veces los/las estudiantes preguntaban cuando se podía volver al campus a las clases presenciales. Los y las estudiantes han sido excelentes en cuanto a seguir las clases online con interés, realizar las tareas asignadas, presentar dudas y preguntas, leer la bibliografía asociada, etcétera. De hecho, todos y todas aprobaron con nota mayor a 6”, explica la docente del programa, Dra. Carina Lange.

Las y los estudiantes no se han visto mayormente afectados en sus tesis, ya que en ese aspecto se dan diferentes casos: algunos ya contaban con los datos necesarios para avanzar, otros esperaban parte de esos datos, provenientes de análisis dependientes de algún laboratorio, y otros pudieron adaptar su metodología y avanzar con la información disponible. En todo este proceso ha sido vital el apoyo y trabajo junto a cada profesor y profesora guía, que ha permitido adaptar el rumbo a una nueva realidad.

“Destaco la disponibilidad y paciencia mutua, tanto de los profesores como de los estudiantes. Ha existido también una adaptación horaria de los estudiantes para las clases en línea. En el caso de los estudiantes cubanos, que no se pueden conectar, ellos no pueden tener sus clases de manera directa. En ese caso, se les envía por separado la clase, los contenidos escritos y visuales y a veces son sus mismos compañeros quienes les envían la grabación de las clases. Es toda una cadena de colaboración y apoyo”, recalca la directora del programa, Dra. Pamela Hidalgo.

En el caso de sus exámenes orales, los estudiantes cubanos no pueden trabajar con la plataforma directa, pero el ingenio es más fuerte y ellos envían por correo sus presentaciones, por WhatsApp los audios o presentan a través de una video llamada de WhatsApp sus trabajos. Entonces a lo largo de estos meses, todo se ha transformado en un tremendo trabajo, similar a ir armando las piezas de un puzle y, lo más destacable según su directora, es el buen rendimiento demostrado por los estudiantes hasta la fecha.

“Los estudiantes del Doctorado en Oceanografía están trabajando con mucho entusiasmo, a pesar de todas las dificultades, han recurrido al ingenio para salir adelante y terminar su año académico o su doctorado con éxito y eso merece un reconocimiento. Destaco la buena disposición, la paciencia y confianza, tanto de estudiantes como de profesores, ya que esto es un trabajo conjunto del cual todos somos piezas importantes para sacar adelante el programa y concretar las metas propuestas”, finalizó la Dra. Pamela Hidalgo.

La realidad estudiantil

Susana Cabrera, estudiante mexicana del programa explica cómo ha sido su experiencia desde el confinamiento.  “A lo largo de estos dos semestres he presentado varias facetas, durante el inicio del programa la adecuación al horario, clases y trabajos, fueron un primer reto, pero conforme avanzaba el tiempo la monotonía y pocas formas de esparcimiento comenzaron a crear escenarios de aburrimiento, estrés y ansiedad. En este momento, puedo decir que sin duda es una experiencia difícil de explicar y sobre todo de sobrellevar, pero las ganas y el interés de seguir adelante han motivado la continuación del estudio de mi doctorado”.

Para mantener sus clases a distancia, Susana Cabrera ha debido adaptar su método de estudio en diversos aspectos, como: “El horario, si bien tengo clases específicas en las cuales me he conectado, cuando hay charlas o sesión de estudio con mis compañeros debo tomar en cuenta el cambio de horario. Por un lado, la ventaja de tener clases grabadas es designar días por las tardes o fines de semana para volver a observar las clases y esclarecer dudas. Por otro lado, en época de evaluaciones debo considerar tener esos dos días sin ninguna actividad distractora (sobre todo en cuestiones del hogar)”.

De igual manera, relata que el hecho de no tener un área en casa donde poder trabajar ha sido uno de los retos más difíciles para ella, así como tener que contar con dos diferentes redes de Internet para poder asegurar una buena conexión.

Para ella las sesiones de estudio con sus compañeros y los apuntes han sido parte esencial, que le han ayudado a estudiar de manera efectiva.

“Lo que más me ha costado definitivamente es concentrarme y enfocarme solo en el estudio. Debido a que estamos en cuarentena existen actividades independientes al doctorado que requieren mi atención, lo cual limita mi tiempo para enfocarme y ha hecho que hasta me aísle de mi familia para poder realizar exámenes o estudiar, lo que es complicado estando en la misma casa”, explica Susana Cabrera. “La retroalimentación, si bien los profesores son muy abiertos a responder dudas o ayudarnos, siento que la retroalimentación no es del todo efectiva”, agrega.

Paula Ruiz es estudiante chilena del programa de Doctorado en Oceanografía y explica cómo ha sido su experiencia durante estos meses y cómo ha mantenido sus métodos de estudio.

Para ella, aunque no es la situación ideal, sobre todo por la falta de interacción presencial con sus compañeros, su experiencia ha sido positiva. Según la evaluación de Paula, a nivel de aprendizaje no han existido grandes diferencias con la modalidad presencial, incluso el hecho de que las clases queden grabadas ha representado para ella una gran ventaja al momento de estudiar y poder repasar los contenidos.

“Considero que la mayor dificultad en hacer el doctorado en estas condiciones radica, en primer lugar, en la conectividad, que resulta una necesidad de primer orden para un estudiante y, en segundo lugar, en mantener una salud mental sana, que en muchos casos ha resultado algo extremadamente complicado”, dice la estudiante del Doctorado en Oceanografía, Paula Ruiz. “A pesar de todo, mi experiencia ha sido muy buena porque he tenido buena conectividad y he logrado estar en un ambiente relativamente estable emocionalmente. Teniendo estas dos cosas a mi favor, he podido darle buen provecho al primer año académico, que ha consistido en clases online todo el año y han sido de excelente calidad”, recalca.

En el caso de Paula, su metodología de estudio se ha mantenido y se ha potenciado con el modo telemático. “Mi método de estudio ha permanecido intacto: voy a clases, tomo apuntes, luego repaso y profundizo. En este caso, he podido aprovechar mucho los videos que quedan grabados, que son un gran material de estudio cuando uno no puede comprender todo en la primera ocasión que lo escucha”.

El programa de Doctorado en Oceanografía UdeC tiene un número total de 26 estudiantes. Durante el transcurso del confinamiento debido a la pandemia del Covid-19, cuatro estudiantes han defendido sus tesis en exitosos exámenes de grado: Eduardo Flores (9 marzo 2020), Freddy Hernández (6 agosto 2020), Liliana Espinoza (27 noviembre 2020), Pritha Tutasi (18 enero 2021). A estos se suman los dos proyectos de tesis defendidos, de Claudio Iturra (9 octubre 2020) y Andrea Cisterna (12 noviembre 2020).

Durante este periodo el programa cuenta con al menos siete publicaciones científicas de sus estudiantes en revistas de corriente principal, lo que demuestra que se han mantenido activos y productivos a pesar de la adversidad.

“Todo lo anterior también ha sido posible con el plan de apoyo y colaboración que la Dirección de Posgrado ha tenido hacia los estudiantes y programas de postgrado de la UdeC”, destaca la Dra. Pamela Hidalgo.

“Con 28 años de trayectoria académica en formación de excelencia de posgrado, el programa de Doctorado en Oceanografía se perfila como un orgullo para nuestra Facultad y Casa de Estudios, cuyos indicadores se condicen con altos estándares de calidad reflejados en el Academic Ranking of World Universities (ARWU), más conocido como Ranking Shanghai 2020”, puntualizaron desde la UdeC.

*Fuente de la imagen destacada: @NaturaUdec | Twitter.