Ubicado en la región de Los Lagos, en las faldas del volcán Osorno, se encuentra el lago Llanquihue, el segundo lago más grande de Chile, y que en su ribera se emplazan distintos centros urbanos como Puerto Varas, Frutillar, Llanquihue y Puerto Octay. Pero hoy, este espacio lacustre de gran importancia (tanto histórica, ancestral, turística y económica, entre otras) se encuentra en peligro debido al rápido desarrollo urbano en sus orillas y las presiones de la crisis climática.

Es en este contexto que la Fundación Chile Lagos Limpios, en colaboración con AquaChile -la segunda mayor salmonicultora del mundo-, la empresa chilena de tecnología Innovex y el Centro de Investigación Ambiental de la Universidad de California Davis en Tahoe (Estados Unidos) lanzaron un proyecto de monitoreo en el lago Llanquihue que consiste en tres estaciones de monitoreo en línea, y en tiempo real, de distintas variables relacionadas con la calidad de agua del lago.

En los alrededores del Llanquihue hay una gran variedad de usos de suelo, existiendo zonas protegidas -como el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales y la Reserva Forestal Llanquihue- y zonas destinadas a actividades productivas como la ganadería, la agricultura, la industria forestal, acuicultura y el desarrollo de infraestructura turística, además del desarrollo urbano y viviendas.

Teniendo todo lo anterior en cuenta, el proyecto de monitoreo activo parte de la premisa de que el rápido desarrollo humano en este lago, sumado a una escasa planificación, asimetrías de información y fallas de coordinación entre actores públicos y privados, significan un riesgo relevante para la calidad de agua y salud del lago, y las posibilidades de desarrollo futuro para sus comunidades y habitantes.

“El valor de este proyecto radica en que levantaremos información, con rigor científico y respaldo técnico, que nos permitirá entender la hidrodinámica del lago, el movimiento de contaminantes dentro de este y cómo la calidad de agua del lago se ve afectada por distintos usos de suelo en la cuenca y por los efectos del cambio climático”, afirma Fernando Coz, quien es el director ejecutivo y cofundador de Fundación Chile Lagos Limpios.

NSCA

El lago Llanquihue cuenta desde el año 2010 con una Norma Secundaria de Calidad Ambiental (NSCA), que consiste en un instrumento de gestión ambiental para diagnosticar la calidad del agua en forma sistemática y permanente. A su vez, la NSCA busca regular la presencia de contaminantes en el medio ambiente, de manera de prevenir que estos puedan significar o representar -por sus niveles, concentraciones y periodos- un riesgo para la conservación del medio ambiente y la preservación de la naturaleza autóctona de la zona.

En el último tiempo ha existido un debate entre organizaciones de la cuenca sobre el estado de salud del lago, las implicancias para la industria turística y la calidad de vida de las comunidades que habitan alrededor del mismo, y este proyecto pretende generar soluciones y medidas visibles, a través insumos técnicos que contribuyan a un debate informado del que salgan acciones concretas para el cuidado del lago.

Salmonicultores

El gerente general de AquaChile, Sady Delgado, aseguró que por años han sostenido que “todas las actividades que afectan la salud de un lago deben regularse. La acuicultura de aguas abiertas en ellos, prohibirse. Este proyecto es un paso importante para entregar información científica rigurosa que permita a las autoridades tomar pronto decisiones que lo protejan. Este proyecto de monitoreo junto con Chile Lagos Limpios, Innovex, y la UC Davis es de clase mundial”, expresó el representante de la productora de salmónidos.

El programa de monitoreo contará con boyas y sensores desarrollados en Chile por Innovex, firma nacional y con amplia experiencia en desarrollo de tecnología para el monitoreo de cuerpos de agua dulce y salada.

En este marco, el gerente general de Innovex, Patricio Catalán, recalcó: “Pondremos a disposición todo nuestro conocimiento en tecnologías de monitoreo en línea y nuestros nuevos desarrollos de boyas oceanográficas y meteorológicas al servicio de este ambicioso programa, transmitiendo información relevante que apoyará en las futuras políticas de desarrollo de la cuenca del lago Llanquihue. Este proyecto, cuya misión es social, es prioritario en nuestro plan estratégico de largo plazo”.

El secretario regional ministerial (seremi) del Medio Ambiente de Los Lagos, Klaus Kosiel, destacó que “el convenio que se está firmando, da señales de una importante gestión desde entes privados en pos de apoyar las acciones que como Ministerio del Medio Ambiente hemos estado desarrollando desde hace ya tres años, en lo concerniente a aumentar de manera sustancial y objetiva la información científica en cuanto al estado y comportamiento del lago Llanquihue. La suma de las iniciativas públicas y privadas permitirá la generación de toma de decisiones basadas en antecedentes, y una gestión integral de la cuenca del lago Llanquihue hacia el futuro”.

Finalmente, Geoff Schladow, quien es el director del Centro de Investigación Ambiental de la Universidad de California Davis, en Tahoe, habló desde su propia experiencia en conservación y cuidado de lagos, subrayando que “la instalación de las boyas de monitoreo representa un paso importante en la relación entre Chile Lagos Limpios, AquaChile, Innovex y el Centro de Investigación Ambiental de Tahoe. El lago Llanquihue y el lago Tahoe se parecen en muchos aspectos: ambos son magníficos, pero ambos enfrentan amenazas a largo plazo. Con el intercambio de datos de boyas y experiencia entre estos lagos, podemos aprender de nuestra experiencia compartida y ayudar a guiar el desarrollo futuro de los grandes lagos del mundo”.

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