Reducir en un 30% la huella del salmón cultivado para 2030. Ese es el objetivo que tiene Cargill. Para esto, ha implementado una serie de iniciativas, una de las cuales es SeaFurther, cuyo foco está puesto en la gestión de los océanos y en abordar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, especialmente en relación con el cambio climático.

Y para ahondar en dicho programa, el líder de sustentabilidad de Cargill Aqua Nutrition, Dr. Dave Robb, fue el encargado de exponer en un nuevo “First Friday” realizado este viernes 5 de marzo.

LEA >> Cargill realiza ciclo de talleres “First Friday” para unir a los profesionales de la industria

“First Friday” de Cargill: Explicaron factores de riesgo para deformidades de columna

Cargill: Entregaron antecedentes sobre nuevo concepto aplicado a la elaboración de alimento

“First Friday” de Cargill: Entregaron recomendaciones para mitigar la aparición de cataratas en peces

“Para contribuir a un sistema de alimentos sustentables, la acuicultura debe abordar impactos desde el origen hasta los consumidores”, enfatizó el Dr. Robb, quien está trabajando con los equipos de Cargill y con distintos actores a lo largo de la cadena de valor.

LEA >> Salmonicultores noruegos elevan las exigencias ambientales a sus proveedores

Pero por qué es relevante SeaFurther, el Dr. Robb respondió que el 65% de las y los consumidores considera que los alimentos del mar de fuentes sustentables son clave para proteger los océanos. Además, el alimento representa hasta el 90% de la huella ambiental del salmón de cultivo.

“Como toda la cadena de suministro tiene un rol en la producción de alimentos del mar sustentables, para alcanzar las necesidades de los consumidores es vital que participen todos los actores del sector. Es decir, es vital contemplar a los retailers, a los productores de salmón y a los productores de alimento”, subrayó el líder de sustentabilidad de Cargill Aqua Nutrition, detallando que establecieron tres áreas clave para centrar sus esfuerzos y fijaron el objetivo de reducir en 15% los gases de efecto invernadero (GEI) para 2026 y, a su vez, apoyar a los salmonicultores a reducir su huella ambiental en el ansiado menos 30% al 2030 (equivalente a sacar de circulación 400.000 autos en un año en términos de dióxido de carbono, CO2).

“Es que la salud de los peces cultivados está intrínsecamente relacionada con la salud de nuestro planeta. Así que ponemos el bienestar de los peces en la parte superior de nuestra agenda desarrollando alimentos que protejan la vida de ellas”, afirmó el Dr. Robb.

Ejemplos

Como ejemplo, explicó que un proveedor de trigo puede trabajar a lo largo de 50.000 hectáreas para reducir las emisiones de GEI en 2.000 toneladas de CO2e por año, con un costo total del proyecto de $100.000. “Entonces, coinvertir con el proveedor, Cargill y nuestro cliente reduce la carga para cada ‘jugador’. Y como todos estamos en diferentes niveles en la cadena de valor, todos podemos reclamar la reducción contra nuestros objetivos de carbono a través de SBTi”, precisó el Dr. Robb, que añadió otros dos ejemplos.

El primero: el aceite de semilla de raps proviene actualmente de Rusia, lo que tiene una huella alta. El aceite de este tipo de Francia, en tanto, tiene una huella 20% menor, pero tiene un costo diferente. “Entonces, al pasar nuestro suministro de aceite a Francia, reducimos la huella de alimentación en un 5%. Y como ejemplo dos, utilizando proveedores de materias primas existentes, podemos reformular el alimento al mismo contenido nutricional, pero con una menor huella de alimentación”, expresó el representante de Cargill Aqua Nutrition, quien para cerrar, enfatizó: “Juntos podemos reinventar cómo se ve la acuicultura responsable”.

PARA MÁS DETALLES, LEA >> Cargill se asocia con acuicultores para trazar un nuevo rumbo en sostenibilidad

LEA TAMBIÉN >> Gerente técnico de Cargill explica los beneficios del nitrógeno esencial

*La foto destacada es de contexto y corresponde a archivo de Cargill.