Tras recibir una denuncia ciudadana por «barreteo» o «destronque» de algas pardas en el sector de Cachinales, al norte de Taltal, en la provincia de Antofagasta, región de Antofagasta, personal del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) junto con efectivos de la Armada concurrieron hasta el lugar donde se encontró una gran cantidad de huiro negro acopiado en la playa, y varias personas se encontraban aún en faenas de extracción ilegal.

Al notar la presencia de los fiscalizadores, los recolectores abandonaron las «barretas» con las que arrancan el alga y se adentraron al mar para eludir los controles. Sin embargo, al percatarse que las algas acopiadas en la playa eran cargadas en las camionetas institucionales, salieron del agua para evitar el decomiso.

Ante esta situación, se solicitó el apoyo de Carabineros, quienes identificaron a los infractores, los que posteriormente se dieron a la fuga y pudo completarse el procedimiento, detalló Sernapesca.

En total, se incautaron 1.174 kilos de huiro negro, que al momento del operativo se encontraba tendido en la playa para su secado. El alga, finalmente, fue llevada al vertedero municipal para su destrucción.

René Salinas Blanco, quien es el director regional de Sernapesca Antofagasta, agradeció el trabajo conjunto con la autoridad marítima y Carabineros en el marco de la Red Sustenta, instancia interinstitucional que trabaja para garantizar la sostenibilidad de los recursos pesqueros y acuícolas.

A su vez, René Salinas detalló que «se cursaron citaciones a todos los infractores que pudieron ser identificados, tanto por extracción de recurso en veda, como por obstrucción a la fiscalización».

Talar

En un principio, la recolección de algas en Chile se daba a través de las especies que de forma natural llegaban hasta las orillas de las costas. Sin embargo, ante el aumento del valor comercial de estas, se inició el denominado «barreteo» o «destronque», práctica donde se arranca el alga viva completa desde la roca impidiendo que vuelva a crecer, que en definitiva no es otra cosa que talar el bosque marino.