Durante el primer trimestre de 2021 las exportaciones del sector de la pesca extractiva y acuicultura menor (choritos, abalones, ostiones y algas) registró una reducción de ventas al exterior de 4,1% (US$354 millones) y una disminución en la producción exportada de 7,3%, alcanzando 184.619 toneladas, respecto con el mismo período de 2020, según un informe desarrollado por la Sociedad Nacional de Pesca F.G. (Sonapesca), que agrupa más de cien empresas pequeñas, medianas y grandes.

Para el gerente general de Sonapesca, Héctor Bacigalupo, “estas cifras podrían responder a que el sector pesquero aún está sujeto a los impactos indirectos de la pandemia y los cambios de las demandas de los consumidores, el acceso a los mercados y problemas logísticos”.

El detalle del análisis muestra una caída en las ventas de harinas de pescado en un 19% acumulando US$70,7 millones, en tanto el volumen exportado bajó un 27%, sin embargo, su precio registró una variación positiva de un 11%. Las conservas de mariscos, también vieron caídas en un 25% de las ventas y un 28% del volumen exportado. Los pescados congelados y frescos tuvieron una reducción de un 16%, alcanzando US$23,1 millones y de -28% en el volumen exportado, pero con un incremento en el precio promedio de un 18%.

Desde el gremio manifiestan que hubo recursos que han tenido alzas, como el caso del jurel congelado con ventas por US$55 millones, un 41% más que en 2020, un aumento de un 16% en términos de volumen y de un 22% en su precio promedio.

Para el gerente, el aumento en las ventas de jurel se debe a diversas razones: «La primera es que es un recurso que se encuentra sano y con volúmenes de extracción sostenible, lo que ha ido permitiendo incrementos leves de la cuota anual, pero además que haya sido certificado bajo el estándar internacional de sustentabilidad más estricto a nivel mundial como es el Marine Stewardship Council (MSC), lo que es muy valorado por los mercados internacionales. Además, este es un producto que contiene alto contenido nutricional y omega-3, lo que es muy buscado por los compradores».

De igual manera, las ventas de aceites concentrados de omega-3 para la industria nutracéutica es uno de los más destacados, ya que tuvo un aumento de ventas de un 65% en relación con 2020, lo que equivale a US$9,6 millones, lo anterior gracias al incremento de un 206% del volumen y cuyos principales mercados son Estados Unidos, Holanda, Japón, Corea del sur y Reino Unido. Por su parte, los aceites de pescado crudos y refinados también tuvieron un alza de un 16% en las ventas.

«Ya hace algún tiempo se ha tomado conciencia de la importancia de consumir productos del mar, lo que se ha visto fortalecido por la pandemia, consolidando una tendencia a consumir productos que aporten a mejorar el sistema inmunológico de las personas, es por ello que los concentrados de omega-3 tienen un gran crecimiento en las ventas», expresó Bacigalupo.

A lo anterior también se suman los diversos estudios sobre las propiedades desinflamatoria del omega-3 y cómo podría prevenir el Covid-19 (coronavirus), como el realizado por el Instituto de Investigación de Ácidos Grasos (FARI) y colaboradores del Centro Médico Cedars-Sinai en Los Ángeles y en el condado de Orange (Estados Unidos), en el que han publicado la primera evidencia directa de que niveles más altos de omega-3 en la sangre pueden reducir el riesgo de muerte por Covid-19.

En el período de enero a marzo de 2021, los diez principales mercados de productos del mar son: Estados Unidos, China, España, Japón, Corea del Sur, Nigeria, Costa de Marfil, Burkina Faso, Rusia y Taiwán.