El centro de cultivo “Canal Bertrand” de Blumar, que está emplazado en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, se transformó en uno de los primeros de salmón Atlántico (Salmo salar) en obtener la certificación del Programa para la Optimización en el Uso de Antimicrobianos (PROA) que entrega el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca).

La certificación promueve que el centro no use antimicrobianos, lo que exige cumplir con medidas de bioseguridad.

“La certificación PROA Salmón que es nuestro programa de optimización de uso de antimicrobianos en la salmonicultura, y que obtuvo el centro ‘Canal Bertrand’, para nosotros es muy importante ya que es el primer centro con la especie salmón Atlántico en obtener esta certificación. Este es un seguimiento que se hace durante todo el ciclo productivo al centro; la empresa se inscribe, nos presenta su plan de gestión sanitaria, su estrategia de cómo va a manejar los peces, cómo va a vigilar las enfermedades, cómo las va a controlar; y esto, con medidas extra a lo que está establecido en la normativa vigente. Por lo tanto, la empresa nos presentó su estrategia sanitaria que incluyó desde los peces en fase de agua dulce hasta estrategias de vacunación, dietas especiales, etcétera, lo que se vio reflejado en un buen performance sanitario que tuvo este centro”, expresó la subdirectora de Acuicultura de Sernapesca, Marcela Lara.

A su vez, la autoridad dijo que “para nosotros es muy importante, y también para el sector, seguir avanzando en este tipo de certificaciones, además de continuar promoviendo mejores prácticas de bioseguridad, detección temprana y  todo este tipo de estrategias para ir avanzando en una salmonicultura más sostenible”.

“Este logro marca un precedente no solo para la compañía, sino que para la industria chilena, ya que ‘Canal Bertrand’ se transformó en el primer centro de salares (salmón Atlántico) con certificación PROA, lo que nos llena de orgullo. Ahora continuaremos trabajando para lograr el máximo de certificaciones libre de antibióticos, ASC (Aquaculture Stewardship Council), y por supuesto PROA, no solamente para nuestros centros de cultivo, sino que también cada una de las jaulas, lo que sería un tremendo plus para agregar competitividad a nuestra industria y desarrollarnos de la manera más sustentable posible”, manifestó por su parte el gerente de Farming de Salmones Blumar, Pedro Pablo Laporte.

En tanto, el gerente regional de la compañía en Magallanes, Ignacio Covacevich, comentó: “Este es un hito muy importante, más allá de la certificación. Nuestro trabajo ha estado orientado al mismo objetivo que exige el PROA, así que es una validación a lo realizado. Nuestro foco es producir en forma sustentable con mucha preocupación en el bienestar de los peces. Para esto hay que tener los ojos muy abiertos y monitorear en forma constante, tener estrategias de salud, con dietas funcionales, que se activen en forma oportuna, contar con la logística para evitar ayunos. Es un trabajo en equipo muy completo, que se inicia con una buena planificación, selección de la cepa adecuada a las condiciones ambientales de Magallanes y un trabajo dedicado, con cariño en agua dulce y en los centros de mar, además de una muy buena coordinación con las actividades operativas para lograr un buen ciclo”, aseguró.

Finalmente, en relación con los desafíos para la empresa en el objetivo de alcanzar la certificación PROA en todos los centros de Magallanes, Covacevich aseveró: “Nuestra estrategia apunta a suministrar el mínimo de antimicrobianos y para eso es muy importante monitorear los peces desde el ciclo de agua dulce y dietas funcionales con suplementos alimenticios, cuando detectamos que existe alguna debilidad o riesgo de enfermedad. En el caso de ‘Canal Bertrand’ el resultado son peces que nunca fueron tratados, esto quiere decir que no han recibido antibióticos, ni en el ciclo de agua dulce durante los primeros diez meses del salmón, ni en el ciclo de mar, durante los siguientes 18 meses”, concluyó el ejecutivo.

*Fotos: Blumar.