Uno de los objetivos del programa MÁSMAR Transforma es la generación de certificaciones de productos pesqueros de distinta índole para mejorar la competitividad del sector. Así, el proyecto denominado «Acuicultura sustentable: industria ostionera regional», iniciativa presentada y ejecutada por la Universidad Santo Tomás (UST), estuvo enmarcada dentro de los proyectos del Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R). La investigación tuvo por objetivo levantar información sobre las ventajas competitivas del ostión de cultivo, proveniente de las bahías de Guanaqueros y Tongoy (Región de Coquimbo), lo cual culminó con dos importantes certificaciones otorgadas por organismos internacionales.

Por una parte, el equipo logró la certificación de la Aquaculture Stewardship Council (ASC), la cual corresponde a una de las más exigentes certificaciones de sustentabilidad acuícola dentro de la industria a nivel mundial, cuyo proceso de certificación fue auditado por la empresa británica Lloyd’s Register. Esta certificación establece las bases para la acuicultura sustentable, cuyo estándar contempla alrededor de 120 criterios para acreditar la sustentabilidad productiva y ambiental de las empresas. El proyecto logró certificar a las empresas Ostimar (Tongoy) y Aguamarina (Tongoy).

A propósito de esto, el director del proyecto, Antonio Vélez Medel, expresó que “esto nos llena de orgullo, ya que trabajamos por muchos meses con estos productores para cumplir con los 122 Criterios que tiene la certificación ASC, trabajando, capacitándolos y asesorándolos. Estamos muy contentos, tanto por los grandes productores como por los artesanales, que incluso son los primeros en Chile en lograr esta acreditación, produciendo a pequeña escala”.

Por otra parte, un segundo proceso estuvo relacionado con la Certificación Orgánica de los productos, que se enfocó en el análisis de distintas variables. En un primer lugar, se encargó de certificar la calidad del producto en sí, mediante estudios bacteriológicos, de metales pesados, entre otros. Una segunda línea de análisis estuvo relacionada con la calidad de las aguas, que, en el caso de Tongoy y Guanaqueros, poseen una calidad privilegiada en comparación a otras zonas productivas.

Finalmente, una tercera línea de estudios se centró en las propiedades nutricionales del ostión del norte, la cual cualificó su calidad funcional, evidenciándolo como un alimento saludable, con bajo nivel de colesterol, un alto aporte de vitamina B12, entre otros atributos. En cuanto a esta certificación, cuyo proceso fue auditado por la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), de Argentina, se logró certificar a Ostimar, Aguamarina y la Cooperativa Acuícola M-31, todos productores de la Bahía de Tongoy.

Antonio Vélez Medel, expresó que “tenemos en la región de Coquimbo los primeros acuicultores APE certificados ASC y Orgánicos, lo cual es un orgullo para la Acuicultura a Pequeña Escala que se desarrolla en Tongoy hace más de 25 años. En cuanto a los grandes productores, específicamente Ostimar, no viene más que a demostrar la seriedad y mirada de sustentabilidad con que esta empresa desarrolla la acuicultura del ostión en la misma bahía, con un equipo humano comprometido y experto, aprovechando las condiciones naturales de la bahía, certificadas para el cultivo de esta especie”.

Alonso Bahamondes, gerente zonal de Ostimar, empresa que alcanzó ambas certificaciones, explicó que “esto significó varios cambios de paradigmas en la dinámica interna que traíamos hace varios años. Hay dos formas de ver un proceso como este, una es por cumplir y la otra es hacerlo en serio. Nosotros entendimientos la utilidad de lograr una certificación y por eso trajimos a una persona que se encargara exclusivamente a esto. Este proceso duró aproximadamente dos años, en los que tuvimos que transformar muchos procesos operativos, administrativos y en diferentes áreas”.

En este sentido, el aporte del programa Transforma MÁSMAR consistió en la vinculación de entidades públicas y privadas, y con los equipos de investigación entre sí, lo cual generó una sinergia positiva entre los actores que convergen en el desarrollo científico-productivo del sector pesquero y acuícola de la región de Coquimbo.

A propósito, Guillermo Molina, gerente del programa Transforma MÁSMAR, indicó que “este es el primer producto pesquero orgánico del que tenemos registro en la región y de Chile. Desde el punto de vista del mercado, uno puede inferir que desde ahora podrá acceder a un mercado distinto al que lo hacen actualmente y esto es debido a que son ostiones de captación natural, que provienen de una bahía certificada por la calidad de sus aguas y eso genera, en su conjunto, un altísimo valor para este producto. Lo que estamos haciendo, junto a ProChile, es comenzar a promover esta oportunidad que se presenta para los ostioneros de la bahía de Tongoy y Guanaqueros y ya estamos sosteniendo reuniones con los ejecutivos de la empresa y la red de agregados comerciales de ProChile a través de nuestro subcomité de Comercio y Nuevos Negocios”.

Este proyecto se desarrolló en el marco del Centro de Investigación y Modelación en Negocios (CIMON) de la UST, dirigido por Marcelo Chacana, y que tiene un foco principal en la innovación y el escalamiento comercial. Para mayor información sobre sus avances, visitar el sitio web del CIMON (www.cimon.cl) o escribir al director del proyecto, Antonio Vélez Medel, a través de su correo electrónico: antonio.velez@avmacui.cl.