En el marco de las últimas floraciones de algas nocivas (FANs, también conocidas como blooms o más coloquialmente como marea roja o en el reciente caso café), fundamentalmente las relacionadas con la especie Heterosigma akashiwo, que ha afectado la producción de salmónidos en el sur de Chile, AQUA entrevistó al secretario regional ministerial (seremi) del Medio Ambiente de Los Lagos, Klaus Kosiel.

“Hemos estado haciendo el debido seguimiento a través del CIICA, que es el comité conformado por instituciones públicas para el manejo de contingencias en este tipo de eventos, algunas de ellas con competencias de fiscalización, donde pudimos constatar en terreno el trabajo de fiscalización de estos servicios a diversos centros del fiordo (Comau)”, comenzó diciendo el representante regional del Ministerio del Medio Ambiente (MMA).

¿Qué balance realiza del manejo de estos hechos, tanto por parte de la autoridad como de los salmonicultores?

Respecto del balance, destacamos la efectiva comunicación y coordinación entre los diferentes servicios, para lograr las fiscalizaciones oportunas. Recordemos que la logística para acceder a los centros en contingencia es bastante compleja.

En segundo término, esta misma condición de coordinación oportuna permitió exigir medidas de contingencia a las empresas involucradas. Y por último, no se ha requerido disponer mortalidades en vertederos o rellenos sanitarios, sino que todo ha sido ingresado a plantas reductoras, dado que las acciones de contingencia se lograron realizar de manera eficiente.

En relación con las empresas de la industria, más allá del debido retiro de mortalidades, es fundamental que puedan implementar mejoras en sus procedimientos para mayores niveles de control en estas instancias, por ejemplo, en la labor que cumplen las naves de retiro frente a esta contingencia.

En comparación con el 2016, cuando se produjo un gran bloom de algas en la región de Los Lagos, ¿considera que este año hubo una mejor preparación para enfrentar este episodio?

No es fácil opinar después de ocurridos los acontecimientos, en este caso, de los registrados el año 2016. No obstante ello, actualmente es posible percibir avances significativos respecto de la coordinación institucional, con la conformación del CIICA, lo que permitió una acción de coordinación eficiente tras evidenciarse antecedentes sobre el aumento en las concentraciones de microalgas y que llevó a declarar el estado de alerta por FAN. Es así como se permitió el traslado de peces vivos y se realizaron varios movimientos, evitando que los números de mortalidades que conocemos hoy día fueran aún mayores.

Pero debemos seguir avanzando y propender a tener procedimientos que permitan asegurar que, ante eventos de esta naturaleza, se cuente con la capacidad logística de responder de forma correcta en un ámbito donde la industria aún está en deuda.

En cuanto a las salmonicultoras, ¿cómo evalúa las acciones que se llevaron a cabo para retirar las mortalidades? La utilización de pesqueros de alta mar (PAM), por ejemplo, ¿permitió una mejor reacción?

Lo más rescatable es que no se requirió disposición como “residuo”. Los plazos pudieron haber sido menores; ahí la industria debe hacer una revisión conjunta de cómo atacar estas contingencias. Queda demostrado que no son suficientes los planes de contingencia de forma individual, porque estas situaciones abarcan grandes extensiones, involucrando varios centros de forma simultánea y los plazos de retiro se relacionan directamente con el número y capacidad de las embarcaciones que se utilicen para ello.

Es importante hacer un llamado a las empresas a anticiparse a estas situaciones y considerar en sus planes de contingencia la respuesta oportuna ante fenómenos ya conocidos como son las FANs, y maximizar las acciones para prevenir y evitar impactos negativos sobre el medio circundante, sobre todo en espacios geográficos cerrados como son los fiordos.

¿Considera que en este último episodio de bloom de algas en la región de Los Lagos puede haber ocasionado daño ambiental o las medidas tomadas permitieron un buen manejo? ¿Por qué?

El bloom de algas es un fenómeno natural que se da en condiciones climáticas particulares y uno como el que presenciamos estas últimas semanas, asociado a esta especie de microalga en particular, no ocurría hace aproximadamente diez años. Aquí, lo que debemos comprender, es que el bloom de algas no es y no será el responsable de un daño ambiental.

Por su parte, la ocurrencia de un eventual daño ambiental podría ser resultado de malas prácticas o el mal manejo de una contingencia, derivado de una mala planificación que no logre prever los riesgos existentes, ni acciones oportunas que terminan exponiendo tanto a las comunidades costeras como a los ecosistemas y medioambiente.

¿Qué mensaje le entregaría como autoridad a las salmonicultoras que resultaron afectadas?

El llamado es a buscar las instancias de coordinación necesarias, aplicando planes de contingencia en conjunto, poniendo todos sus recursos a disposición.

Así también, que aprovechen el estado de alerta que permite el traslado de peces vivos, medida que, como se señaló anteriormente, ha funcionado de manera eficaz.

Y por último, el necesario aprendizaje y análisis de la capacidad real de carga de los ecosistemas donde generan su producción, sobre todo ante un escenario de cambio climático presente y que es necesario tenerlo en consideración en la planificación productiva y de riesgos asociados.