Esta semana, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) publicó un nuevo Informe Sanitario de la Salmonicultura, el cual corresponde al ejercicio 2020. El reporte resume la situación productiva de los centros de cultivo marinos de salmónidos en Chile, y describe la condición sanitaria respecto de las enfermedades contempladas en el Programa Sanitario Específico de Vigilancia y Control: anemia infecciosa del salmón (virus ISA), caligidosis (piojo de mar) y piscirickettsiosis (SRS).

El documento contiene además un balance de las declaraciones de mortalidad de los centros de cultivo agrupados por región, así como de los resultados del Programa de Vigilancia Activa.

Así lo explicó la subdirectora de Acuicultura de Sernapesca, Marcela Lara, quien detalló que durante el 2020, “debido a la pandemia por Covid-19 (coronavirus), fue necesario implementar distintas medidas para mantener la vigilancia y el control de las enfermedades de mayor interés”.

En ese sentido, Marcela Lara destacó la implementación de los sistemas de fiscalización remota, enfocada en el uso de tecnología a distancia para verificar situaciones de riesgo y el cumplimiento de lo establecido por la normativa.

Respecto de la producción, el informe precisa que el peak de centros activos se registró durante mayo (368), y que la región de Aysén presentó un incremento de 2,4% de centros activos; en tanto que Los Lagos y Magallanes observaron disminuciones de 3,4% y 1,6%, respectivamente.

En cuanto a las especies cultivadas, el salmón Atlántico sigue explicando la mayor parte de la producción con un 70%, seguido del salmón coho (21%) y la trucha arcoíris (9%).

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Estatus sanitario

El Informe Sanitario de la Salmonicultura resalta que Chile mantuvo su condición de libre de enfermedades de alto riesgo de Lista 1. A su vez, en relación con el ISA, durante el año pasado solo un centro fue categorizado en brote, es decir, presentó signología a la enfermedad.

La caligidosis también anotó una tendencia a la baja, especialmente en la región de Los Lagos; mientras que en Aysén la situación se mantuvo estable. Por otra parte, en la región de Magallanes y de la Antártica Chilena existió un incremento en el número de centros que declararon cargas parasitarias, en base a los umbrales más estrictos definidos para esta última región.

En cuanto a los reportes de mortalidad, durante el año 2020 se registró un porcentaje total mensual de 0,97%, un 0,22% más alto en comparación con el 2019. Las causas predominantes de mortalidad en este período en las tres especies fueron infecciosa y eliminación. Respecto de las causas infecciosas, la principal clasificación de mortalidad para las especies trucha arcoíris y salmón Atlántico fueron piscirickettsiosis y tenacibaculosis.

“Por lo anterior, Sernapesca ha definido la tenacibaculosis, la amebiasis y el HSMI (inflamación del músculo esquelético y cardíaco) como enfermedades emergentes en la salmonicultura nacional, debido a la evolución epidemiológica que hemos detectado gracias a la permanente vigilancia sanitaria”, explicó Marcela Lara, quien añadió que por esta razón el Servicio “ha ejecutado y participado de una serie de acciones para reforzar la vigilancia y control de estas enfermedades, como el desarrollo de campañas sanitarias, reuniones público-privadas-académicas, un plan estratégico de vigilancia interno, seminarios técnicos, entre otras”.

Además -aseguró-, “ahora en el mes de mayo implementaremos el Comité Veterinario con representantes de la industria y la academia para abordar una estrategia en conjunto con foco en la detección temprana y un control oportuno”.

Descargue a continuación el Informe Sanitario de la Salmonicultura en Centros Marinos Año 2020.

*Imagen destacada: Sernapesca.