La industria chilena del salmón se está despidiendo de un 2020 complejo no solo para este sector, sino que para las industrias en general. Se trata de un año sin igual, marcado por la pandemia del Covid-19, lo cual afectó tanto a los productores de las regiones de Los Lagos y Aysén, como también a los de Magallanes, zona que ha pasado por periodos con altos niveles de contagios que han puesto a prueba a quienes desarrollan labores productivas allí.

“Al igual que en todo el mundo, el 2020 fue un año de ajustes operativos producto de la pandemia. Se incorporaron una serie de protocolos en el movimiento de personas para reducir el riesgo de contagio de los trabajadores. Esta situación tuvo consecuencias operativas, como retrasos en las cosechas y restricciones en el transporte de personas y productos. Pero  el trabajo más importante lo hicieron los propios trabajadores, quienes debieron ajustar sus turnos y someterse a exámenes de manera permanente”, dijo el presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret.

Si bien la industria logró adaptarse a los desafíos logísticos y operativos que ha impuesto la crisis sanitaria, el desafío mayor durante 2020 se vio en los mercados internacionales, donde –a raíz de la contracción del canal HoReCa (holetes, restaurantes y catering)– se observó una reducción en la demanda que significó una baja en los precios. “Magallanes no fue la excepción y, pese al aumento en los volúmenes de producción, el precio impactó negativamente los resultados”, explicó el ejecutivo en conversaciones con AQUA.

De hecho, según los datos de ProChile, el año 2020 la salmonicultura en Magallanes cerró con US$ 293 millones por retornos por exportaciones, mostrando una reducción de un 1,4% respecto al año 2019.

Pero, ¿cuáles son las proyecciones para este año? “En nuestra opinión, el 2021 será un año de transición. Se recuperarán gradualmente los precios a medida que se vayan abriendo las restricciones en el canal HoReCa y avance el proceso de vacunación. Algunos mercados se recuperarán antes de que otros. Además, en este año y medio de pandemia se ha potenciado el canal minorista, aspecto que seguro seguirá impulsando el consumo”, explicó Carlos Odebret.

En cuanto al mercado chino, que ha tenido una drástica disminución para los envíos de salmón chileno, el ejecutivo expresó que “el trabajo de las autoridades ha sido prolijo. Nuestro país es reconocido por su gran vocación al comercio exterior. El mercado sigue teniendo el mismo potencial de siempre. Quizá en el corto plazo tengamos algunas dificultades, pero no tengo dudas de que, una vez que los cuellos de botella se vayan resolviendo, el consumo se fortalecerá”.

Fotografía: Asociación de Salmonicultores de Magallanes