Con la presencia de la subsecretaria de Pesca y Acuicultura, Alicia Gallardo Lagno, la Federación Interregional de Pescadores Artesanales del Sur-Valdivia (Fipasur) oficializó, en ceremonia virtual a través de la plataforma Zoom, la entrega de 35 becas de estudio a hijas e hijos de pescadoras y pescadores artesanales de la región de Los Ríos que estudian carreras en institutos de educación superior y en universidades.

La beca consiste en la entrega de $400 mil pesos pagados en dos cuotas, que las y los estudiantes podrán utilizar a libre disposición. Esta iniciativa, la Fipasur la realiza desde el año 2003, a través de un concurso, pero este año debido a la situación económica las y los directores de la organización optaron por hacer entrega a todas y todos los postulantes.

Ocho de estas becas fueron aportes de los siguientes colaboradores: Bitecma Ltda. (3); Enersa (1); Sipacerval (1); App Chile (1); y César Sáez Muñoz, quien es armador artesanal (2).

“Nuestra federación siempre ha querido estar presente con nuestro jóvenes, porque sabemos el gran sacrificio que hacen los padres para que sus hijos puedan seguir estudiando. Por esto es que nuestra federación sigue con esta beca, y mientras tengamos los apoyos de otras entidades, se seguirá entregando. Muchos hablan de reconvertir la pesca artesanal, otros de diversificarla, nosotros le estamos dando valor agregado a la pesca artesanal”, aseguró el vicepresidente de la Fipasur, Leandro Espinoza.

Por su parte, José Ocares, quien es gerente de operaciones de Blumar, firma que también cooperó con la iniciativa, comentó: “Es un orgullo ver cómo con un poquito de unión entre la industria y los artesanales logramos cosas tan fuertes como estas, que es fomentar la educación de nuestros niños. Eso nos llena de orgullo y nos da más ánimo para seguir trabajando. Como industriales estamos al servicio del país, y de todos ustedes. Esperamos seguir trabajando juntos muchos años más”, afirmó el ejecutivo.

En nombre de las y los becados, hizo uso de la palabra Sergio Agüero Mancilla, recientemente titulado de ingeniería en construcción en Inacap Valdivia: “En mi caso fue muy difícil estudiar, pero siempre agradecido por el aporte que recibí durante cuatro años y medio. Me siento orgulloso de ser hijo de pescador artesanal, y sé que todos pueden salir adelante. Sigan aportando a estas personas que necesitan ayuda económica. En mi caso, me ayudó para poder pagar mi locomoción, comprar libros, lo que implica estudiar en la universidad”.

El presidente de la Fipasur, Marco Ide Mayorga, también se refirió a la importancia que reviste el estudio de las los jóvenes, pero realizó una reflexión sobre el envejecimiento del sector pesquero: “La educación empieza de la familia. Desde pequeño y para mí, es muy importante no solamente la educación de los libros, sino la moral y las buenas costumbres, cosas que últimamente se han estado perdiendo en el mundo”.

A su vez, se refirió a la falta de tripulantes para las embarcaciones que se dedican a la pesca del bacalao: “Es un tema que hemos estado viendo a nivel nacional, el desplazamiento de los pescadores artesanales tripulantes por todo el país, la ley lo restringe a una sola región, nosotros hemos estado trabajando ese tema y hemos propuesto que se puedan mover pero que mantengan su inscripción de origen”.

Y para cerrar, Ide Mayorga manifestó: “Por un lado vemos cómo nuestros hijos se han estado desarrollando, muchos de ellos son primera generación en estudios superiores, pero por otra parte vemos cómo el sector pesquero artesanal se está envejeciendo día a día, y vemos la falta de pescadores y tripulantes en muchas regiones de nuestro país. A nosotros nos ha tocado viajar a otros países como España y nos admirábamos porque la mayoría de los pescadores son profesionales y no abandonan el mar. Ellos tienen sus carreras, sus profesiones, pero siguen trabajando en sus áreas de manejo, haciendo una pesca artesanal 2.0. En definitiva, hacia allá tenemos que ir”, concluyó.

*La foto destacada es de contexto.