Durante la última semana de marzo, la revista científica Nature publicó el artículo titulado “A 20-years retrospective review of global aquaculture” (“Una revisión retrospectiva de 20 años de la acuicultura mundial”), donde se destaca, entre los principales hallazgos, el trabajo de sustentabilidad que se está llevando a cabo en la acuicultura. El documento advierte la baja en la utilización de harina y aceites de pescado como alimentos para los peces, sobre todo en los salmones.

En esta línea, el artículo resalta que “hace 15 años, se necesitaban 5 kilos de peces para producir 1 kilo de salmón, hoy solo se necesita 1,5 kilos de peces para producir 1 kilo de salmón”. Lo anterior, debido a que el uso de ingredientes de origen vegetal ha aumentado de manera constante, creando conexiones más estrechas entre la tierra y el mar.

“Cada vez existen más avances tecnológicos e innovadores en la industria salmonicultora, como en nuestro país, como los que destaca la revista científica Nature. La inclusión de proteínas vegetales también permite tender puentes de contacto entre la industria del salmón y productores de granos y raws, las que son cultivadas en la región de La Araucanía. Estas son cada vez más imprescindibles para la composición de los alimentos de los salmones. La acuicultura tiene un gran desafío hacia el futuro, que es alimentar a la población con una proteína rica y saludable. Por esto, se hacen cada vez mayores esfuerzos para que esta práctica sea más sustentable y tenga el menor impacto medioambiental, y una clara muestra de esto es la composición del alimento”, adujo el gerente general del Intesal, Esteban Ramírez.

Para agregar valor nutricional a esta nueva composición de alimentos, el pellet pasa por un proceso adicional, donde se intensifica y se adiciona un concentrado de proteínas vegetales especiales para la dieta de los peces. De la misma manera, el sustituto de aceites de pescado que se está utilizando es el aceite de colza (canola) y el de palma.

Desafíos persistentes

“Durante los últimos 20 años, las tendencias en la producción y el desempeño ambiental de la acuicultura han sido positivos. Sin embargo, persisten desafíos para la industria, incluidos los efectos de los patógenos, parásitos y plagas (PPP); la contaminación; la proliferación de algas nocivas y el cambio climático”, subraya el artículo de Nature.

Patógenos, parásitos y plagas

Los patógenos, parásitos y plagas (PPP) son un desafío continuo para el sector de la acuicultura y para la optimización de la producción. Las especies acuícolas difieren en sus defensas, aunque los peces poseen una inmunidad adaptativa que los ayuda a estar protegidos contra los distintos PPP.

“Es en esta línea, asociado con la sanitario, es que la salmonicultura viene trabajando desde el inicio de la actividad, por eso hoy los avances en dietas funcionales, genética, nuevos productos de control veterinario de largo efecto o productos naturales para minimizar el impacto ambiental, así como la irrupción de sistemas de tratamiento no farmacológicos. Todo esto está cambiando la cara de la industria en este aspecto; ya al comparar 2019 y 2020 se observa una clara reducción en el número de tratamientos para cáligus (piojo del salmón). También en el uso de antibióticos, la salmonicultura como cualquier otra producción de proteína animal, requiere de ellos, pero en el caso de esta industria ellos son prescritos previamente por veterinarios y son administrados en su justa medida, sin  generar riesgos para la salud de las personas. Asimismo, es importante mencionar que como Intesal y SalmonChile hemos firmado un acuerdo con la ONG Monterey Bay Aquarium, el cual contempla la disminución de los antibióticos en un 50%, cuyo uso, según los estudios dados a conocer el año pasado, la industria salmonicultora ha disminuido entre los años 2017 y 2019 en un 28%”, argumentó Ramírez.

Floraciones de algas nocivas y cambio climático

“Las proliferaciones de algas nocivas (FANs, también conocidas como blooms o más comúnmente como marea roja) están aumentando a nivel mundial con respecto a la frecuencia, magnitud, duración, distribución geográfica y composición de especies”, advierte el artículo de Nature.

LEA >> Seremi del Medio Ambiente por FANs: “No son suficientes los planes de contingencia de forma individual”

VEA TAMBIÉN >> [LO MÁS LEÍDO EL MARTES] En el Congreso: Avanza proyecto de ley sobre recuperación de fondos marinos

LEA >> Entregan nuevos antecedentes de la emergencia por especie exótica

RELACIONADO >> Didymo: La microalga invasora que llegó para quedarse

*Foto: cedida por Intesal.