Si bien la pandemia del Covid-19 ha significado cambios y nuevas adaptaciones en las plantas de alimento de salmónidos, compañías como Skretting Chile han seguido trabajando ampliamente en actividades de investigación y desarrollo. Así lo expresó, en conversaciones con AQUA, la gerente técnico de la firma, Claudia Gatica.

“Gracias a una fuerte inversión y foco en I + D, Skretting siempre está trabajando por innovar y desarrollar nuevas soluciones que puedan abordar los desafíos propios de una industria ágil y dinámica como lo es la acuicultura, tanto en su centro experimental ARC en Stavanger (Noruega) como en nuestro propio centro Skretting ARC en Pargua (Chile), donde se realizan validaciones y pruebas ajustadas a la realidad local”, comentó la ejecutiva.

¿Cuáles son las últimas innovaciones o propuestas en términos de dietas que ha presentado Skretting para la industria chilena de salmón?

Uno de los desarrollos nutricionales más innovadores realizados a nivel local ha sido la dieta Pharma Feed Lufenuron, primera dieta formulada para potenciar la sinergia entre la nutrición y la farmacología. Esta dieta permitió aumentar la retención de Lufenuron en el músculo del pez en un 10 %, incrementado la eficacia y tiempo de protección de este antiparasitario.

Para los desafíos en salud y bienestar animal, disponemos del nuevo concepto My Protec, que busca ofrecer soluciones a la medida definidas para y con cada uno de nuestros clientes, ya que son ellos los que mejor conocen a sus peces y su entorno. Por eso, trabajamos juntos, basados en el conocimiento de Skretting en la nutrición funcional, para entregar soluciones específicas y efectivas a necesidades y desafíos de salud según sea el caso de cada cliente.

Últimamente ha habido bastante interés en la industria del salmón por avanzar en términos de sustentabilidad. ¿Qué aportes pueden realizar las plantas de alimento para ayudar a progresar en esta materia?

Skretting cuenta con lineamientos globales para alcanzar nuestros compromisos con la sustentabilidad de cara al 2025. Esto involucra la entrega de productos y servicios sostenibles, comenzando con el abastecimiento sostenible, y luego poniendo foco en los mejores resultados para la salud y producción animal. A través de nuestro propósito de alimentar el futuro, nos comprometemos a producir alimentos que brinden seguridad alimentaria, y contamos con un fuerte enfoque en reducir nuestra huella ambiental y aumentar nuestro impacto social positivo. Nuestros objetivos están alineados con las metas a largo plazo de nuestra estrategia, así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

En este sentido, como productores de alimento aportamos a la sustentabilidad de la industria a través de la compra de materias primas certificadas, realizando una evaluación sistemática de los riesgos de sostenibilidad relacionados con las fuentes primarias de ingredientes para alimentos, además de evaluar a los fabricantes de ingredientes para nuestras dietas. Con base en el resultado de estas evaluaciones de riesgo, Skretting define la compra de materias primas y de los ingredientes necesarios para su formulación.

En ese sentido, deben escoger muy bien a sus proveedores, ¿correcto?

Nuestro compromiso con la sostenibilidad considera la protección de la salud humana y animal como el núcleo, y optamos por trabajar con socios que comparten nuestra visión de que el abastecimiento responsable no solo se ve desde un punto de vista económico, sino también en relación con la protección ambiental y el desarrollo social, incluidos los derechos humanos y laborales. Más del 90% de nuestros proveedores han firmado el Código de Conducta que establece criterios mínimos relacionados con los aspectos ambientales, sociales y legales.

Respecto del uso de ingredientes de origen vegetal, sólo compramos ingredientes vegetales que cuenten con certificaciones y estándares internacionales y que provengan de agricultores que no han contribuido a la deforestación, protegiendo ecosistemas sensibles y especies en peligro de extinción.

¿Cuál ha sido el trabajo de la compañía en el ámbito de la reducción de la huella de carbono?

Firmamos una carta de compromiso con la Science Based Targets Initiative (SBTI), que indica que trabajaremos para establecer un objetivo de reducción de emisiones de carbono basándonos en lo que ellos establecen. El SBTI promueve el establecimiento de objetivos basados en la ciencia para impulsar la ventaja competitiva de las empresas en la transición hacia una economía baja en carbono.

Por otra parte, la economía circular ofrece muchas soluciones potenciales para cumplir los objetivos de mitigación climática. Una de nuestras visiones más fundamentales a largo plazo es utilizar ingredientes que de otro modo no serían consumidos por la sociedad. Nuestro uso actual de ingredientes alimentarios a nivel mundial se compone de más del 20% de subproductos. Estos pueden incluir ingredientes elaborados a partir de subproductos de la cadena de procesamiento de alimentos para humanos que de otro modo se desperdiciarían si no se usaran en la industria del alimento. Además, estamos utilizando volúmenes cada vez mayores de ingredientes que no compiten con el consumo humano, como harinas de insectos, proteínas de organismos unicelulares y productos de algas cultivadas. El uso de estos ingredientes representa un uso eficiente de los recursos naturales y apoya el desarrollo de una economía circular y de la sustentabilidad en la industria global.

¿Qué otras iniciativas han implementado para alcanzar una mayor sustentabilidad?

A nivel de producción, en Chile contamos con importantes avances para la sustentabilidad del negocio y la reducción de nuestras emisiones, apelando al uso de energías 100% renovables. Entre esas iniciativas destacan la implementación de la ISO 50.001, en línea con la nueva Ley de Eficiencia Energética publicada este año; el contrato de suministro eléctrico con Statkraft, que garantiza que el 100% de la energía suministrada es generada a través de recursos naturales renovables; y el cambio de la caldera en la planta de Skretting Pargua, que busca reemplazar las emisiones de energías fósiles por biomasa u otras energías más limpias que nos permitan bajar las emisiones de CO2 al mínimo.

Finalmente, estamos trabajando en iniciativas que nos permitirán reducir considerablemente el uso de plástico en nuestros productos, tanto en agua dulce como agua de mar, mediante un trabajo colaborativo con clientes y proveedores. En esta misma línea, trabajamos hace varios años en nuestra logística inversa y en la disposición final del plástico utilizado, anticipándonos a la ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) que salió en vigencia en 2019. Durante 2019, Skretting Chile recuperó el 66,7% de sus empaques, superando las metas de la ley REP que indican un 55% de recuperación del plástico industrial al 2030. Del total de plástico recuperado en 2019, un 86% fue reciclado o reutilizado.