Más de 390 mil toneladas de sardina común y anchoveta se han desembarcado en los puertos de la región del Biobío en lo que va corrido de esta temporada de captura, que comenzó el 1 de marzo. Así lo detalló recientemente el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), que precisó que, del total desembarcado, ha certificado de manera presencial un total de 339 mil toneladas, es decir, un 78,4%.

El director regional de Sernapesca Biobío, Claudio Báez, notificó que desde que se inició la temporada se registran 8 mil 968 desembarques pesqueros. “Se ha desembarcado un 90,1% de la cuota RAE (régimen artesanal de extracción) asignada para el año, equivalente a 262 mil 510 toneladas”, puntualizó la autoridad, añadiendo que son 384 embarcaciones las que han operado con regularidad, extrayendo sardina común y anchoveta, principalmente en los puertos de Coronel, Talcahuano, San Vicente y Lota.

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Las oficinas de Coronel y Talcahuano concentran la mayor cantidad de funcionarias y funcionarios de Sernapesca en la certificación, para poder dar cobertura a los desembarques. “Hemos mantenido presencia continua con turnos rotativos, tomando las medidas de bioseguridad establecidas en nuestros protocolos Covid-19 (coronavirus). Hemos implementado los cuidados que exige esta contingencia sanitaria con la responsabilidad que se nos mandata, y tenemos la satisfacción de poder decir que hasta ahora lo hemos hecho bien”, aseguró Báez.

Fauna acompañante

La fauna acompañante siempre configura uno de los principales focos en la fiscalización, afirmó Sernapesca, ahondando que en lo que va de temporada se registra un 7,57% de presencia de fauna acompañante en los desembarques.

“Esto es muy relevante, pues recordemos que hasta el primer semestre de 2018 el gran problema que existía en la fiscalización pesquera pelágica era la declaración excesiva de fauna acompañante, justo cuando los inspectores de Sernapesca no estaban presentes en las descargas, generando un subreporte que alargaba la cuota artificialmente, con el consiguiente daño a la sustentabilidad que eso implica”, recordó Báez.

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Además, Sernapesca ha cursado siete infracciones a los respectivos armadores y patrones, por capturar (6) y operar (1) dentro de la primera milla. “Se trata de naves mayores a 12 metros (m) de eslora que han efectuado extracción en la primera milla del golfo de Arauco y en la bahía de San Vicente. Situación que no está permitida por resolución”, enfatizó el director regional del organismo fiscalizador.

A su vez, aseveró que se mantiene el monitoreo satelital de embarcaciones en la primera milla, donde las naves menores de 12 m de eslora pueden operar pero con redes menores a 20 brazas, además de incorporar la inteligencia de datos como una herramienta habitual para la toma de decisiones.

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Sostenibilidad

La presencia de las y los funcionarios, junto con la certificación de desembarques, se ratifica como un efectivo mecanismo de control y de combate a la pesca ilegal. Sin embargo, hay otras variables que también influyen en el resguardo de la pesquería, como el propio comportamiento de las y los usuarios, subrayó Sernapesca.

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“En ese sentido, queremos destacar que en relación con el exceso de captura de cuota asignada, el año pasado registramos 921 toneladas de especies pelágicas obtenidas en contravención a la normativa pesquera por parte de un par de organizaciones de pescadores. Esa cifra es significativamente menor a otros años, pues en 2019 la cifra de sobreconsumo de la cuota llegó a 10 mil 850 toneladas, y en 2018 la sobrepesca fue de 9 mil 300 toneladas. Estos resultados son explicados por una multiplicidad de factores tales como: un mejor comportamiento de la flota pesquera, una mayor conciencia de la sustentabilidad, el incremento de las cuotas otorgadas dado el mejor estado de conservación de la pesquería, la oportuna persecución de responsabilidades de los infractores y a un efecto disuasivo por las sanciones cursadas en años anteriores”, argumentó Báez.

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La pesquería pelágica del Biobío es una de las principales del país por los volúmenes de desembarque y porque el sector pesquero artesanal trabaja para proveer materia prima a la industria que elabora harina y aceite de pescado, generando de manera posterior abastecimiento al mercado nacional e internacional.

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*Imagen destacada: gentileza Sernapesca.