Sara ValdesRute IrgangMaría C. BarrosPedro IlardiMónica Saldarriaga-CórdobaJavier Rivera–BohleEnrique MadridJohana Gajardo–Córdova y Ruben Avendaño-Herrera firmaron un estudio titulado “First report and characterization of Tenacibaculum maritimum isolates recovered from rainbow trout (Oncorhynchus mykiss) farmed in Chile” en donde detallan el primer aislamiento de Tenacibaculum maritimum en trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) cultivada en Chile.

“En marzo de 2020, dos jaulas (~ 250 g) en la región de Los Lagos sufrieron un brote de la enfermedad. En total, murieron 17.554 peces (3,5% – 4,8% de mortalidad acumulada)”, comienzan detallando en la investigación, en la cual añaden que el análisis microbiológico de los peces enfermos obtuvo dos aislamientos representativos (es decir, Tm-035 y Tm-036). Estos se obtuvieron de las lesiones cutáneas macroscópicas externas, típicas de la tenacibaculosis, de dos peces.

La fenotipificación, las pruebas de PCR y la secuenciación del ARNr 16S y los genes de mantenimiento confirmaron que los aislamientos eran T. maritimum. El potencial patógeno de Tm-035 se evaluó adicionalmente mediante un baño que desafió al salmón Atlántico (Salmo salar), que mató al 70 ± 15% de los peces en once días.

“Los peces muertos presentaban los mismos signos clínicos externos que los especímenes de trucha arcoíris de cultivo”, puntualizan, sosteniendo que “esta investigación amplía aún más la distribución de hospedadores conocida de este patógeno. Además, los experimentos de virulencia demostraron que T. maritimum no tiene un huésped específico. Se necesitan estudios adicionales para evaluar el riesgo de T. maritimum para la industria acuícola que se dedica a O. mykiss“.

En contacto con AQUA, el Dr. Ruben Avendaño-Herrera explicó que “la importancia de este reporte se sustenta en que el primer reporte en Chile de T. maritimum es un conocido agente patógeno de peces marinos cultivados, causando mortalidades en trucha cultivada. De hecho, a nivel mundial es el segundo reporte. Por otro lado, se obtuvieron los aislados en cultivo y se confirmó el potencial patogénico de estos aislados en ejemplares sanos de salmón Atlántico, demostrando su potencial de provocar la tenacibaculosis incluso en una especie distinta a la que se aisló originalmente. Por otro lado, es un trabajo colaborativo entre la academia y FAV, una empresa que está trabajando en desarrollar vacunas contra esta enfermedad que hoy por hoy es la segunda causa en la clasificación de mortalidades de salmones en la industria chilena”.

*La foto destacada es de contexto.