Habita principalmente en las costas rocosas de los ambientes subantárticos y antárticos. De adulto puede llegar a medir hasta 7 milímetros y, al crecer en forma de racimo, es capaz de otorgar refugio a diversos organismos marinos. Kidderia es un microbivalvo incubador considerado un verdadero ingeniero ecosistémico.

A pesar de que es uno de los géneros más distribuidos en la península Antártica, hasta la fecha la información que existía en torno a su distribución y genética era escasa. Para completar ese vacío, una reciente investigación del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh) se centró en realizar una descripción de las especies de Kidderiacomo un modelo para entender la conectividad histórica entre la Patagonia y el continente blanco.

El trabajo científico, publicado en la prestigiosa revista Scientific Report, se inició con una colecta de muestras provenientes de isla Doumer (Base Yelcho). Luego, se extrajeron ejemplares de las islas Signy, Pingüino, Rey Jorge, Greenwich, Decepción y Livingston, lo que despertó el interés de entender la historia evolutiva del pequeño molusco. Fue así como el estudio se extendió hacia zonas subantárticas: Patagonia, Falkland y Kerguelen. Las especies encontradas se sometieron a una revisión de literatura histórica y posteriormente, la identificación se complementó con diversos análisis genéticos, en los que se utilizaron múltiples marcadores moleculares.

Por su parte, los resultados publicados en Polar Biology revelaron el hallazgo de, al menos, dos especies de Kidderia en el océano Austral. La especie subantártica corresponde a Kidderia minuta y la especie antártica a Kidderia subquadrata.

En un contexto en el que Patagonia y Península Antártica comparten una gran diversidad biológica, el trabajo evidencia que en este grupo la diversificación ocurre en consonancia con la historia geológica y climática del área, es decir, hubo una primera etapa de aislamiento asociado con la separación de los continentes dejando dos especies.

“Hoy en día, el uso de la genética en organismos no modelos está siendo de gran ayuda para entender, complementar y reevaluar la historia evolutiva, sobre todo de los que habitan en el océano Austral. El avance depende netamente del esfuerzo de muestreo hacia zonas de limitado acceso y la colaboración internacional, lo que fue fundamental para los resultados logrados en este estudio”, asegura la bioquímica de la UACh y coautora del trabajo científico, Daniela Levicoy.

En el estudio filogeográfico de Kidderia subquadrata, el equipo de científicas y científicos identificó un proceso local y más reciente de diversificación, fuertemente influenciado por las corrientes del lugar.

“Este trabajo revela la necesidad de evaluar la biodiversidad de las especies del océano Austral, un paso preliminar y muy necesario para entender los patrones biogeográficos y la historia de diversificación de especies de la Antártica y su relación con la Patagonia”, asegura la Dra. Leyla Cárdenas, investigadora del Centro IDEAL, decana de la Facultad de Ciencias de la UACh y coautora del estudio.

*Fotos: Centro IDEAL.