El mal tiempo reinante no fue impedimento para que el directorio de la Federación de Pescadores Artesanales de la Región del Biobío (Ferepa) se trasladara hasta caleta Boca Sur para efectuar las mediciones del espacio que las y los dirigentes del Sindicato de Pescadores Artesanales local aspiran a administrar. Esto, en el marco de la Ley N°21027,  más conocida como Ley de Caletas.

Es así como se abocaron, junto con el equipo técnico de la Federación y a dirigentes de la caleta que preside Manuel Gaete Soto, a la toma de puntos de georreferencia para determinar el polígono que solicitarán a la autoridad. El trabajo contempló la demarcación de los puntos que posteriormente serán ingresados al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) para que continúe la tramitación que se contempla en el marco de la asignaciones de las concesiones de acuerdo con lo establecido en la Ley de Caletas.

La oportunidad permitió el encuentro con los dirigentes de la Ferepa Biobio y pescadores de esta caleta conocida como Alto del Rey, en orden a que el presidente Hugo Arancibia Zamorano les informó de las gestiones efectuadas ante la Gobernación Marítima, la Dirección de Obras Portuarias (DOP) y otros organismos para solucionar el problema que les genera el cierre de la boca del río como consecuencia de las condiciones climáticas que, en verano y por la falta de lluvia, bloquea la salida al mar con el consiguiente daño económico-social para las y los pescadores.

El presidente del Sindicato, Miguel Gaete Soto, manifestó su confianza en que con la implementación de la Ley de Caletas, que los hará propietarios del espacio donde residen, podrán desarrollar nuevas actividades económicas. Hoy tienen una sede social y un restaurante, pero tienen proyectado erigir una planta de congelados, como también lograr la canalización del río que les facilite el acceso al mar y no estar dependiendo para ejercer su trabajo de las condiciones ambientales.

El terreno que ocupan es una concesión municipal que ya está caducada. Junto con ello agradeció el quehacer de la Ferepa Biobío en orden a gestionar los mecanismos que les permitan mejorar la calidad de vida, de trabajo, de los residentes del populoso sector.

Hugo Arancibia Zamorano, en tanto, destacó el rol histórico que presenta la organización de caleta Alto del Rey: “Forma parte de los sindicatos fundadores de la organización social, en el año 1987, y que por muchos años estuvo operando gracias a la fuerza de los pescadores ya que era prácticamente desconocida y no recibía apoyo de los organismos oficiales del sector pesquero, debiendo lidiar cada año con el embancamiento del río y las dificultades que esto les genera en su trabajo de captura del róbalo y la lisa como de otros recursos del mar”.

El timonel de la Ferepa añadió que “estos encuentros de trabajo en terreno nos permiten compartir con los pescadores y conocer su problemática de manera integral. Ello fortalece nuestra voluntad de llegar al máximo de caletas posibles, para ir avanzando en los trámites que contempla la Ley de Caletas, ya que el mayor anhelo de los pescadores es ser propietarios de los espacios donde viven y emprenden, aplicar valor agregado a los recursos,  y diversificar la actividad porque de esta forma podrán alcanzar una calidad de vida mejor, tanto en su trabajo como en el ámbito social”.

Por otra parte, el dirigente Jonathan Vega Cárdenas expresó: “Lo hemos pasado mal con el embancamiento del río, que al no tener un acceso fluido al mar con nuestras embarcaciones, arriesgamos nuestra vida, los equipos de trabajo, y eso vemos hoy que será solucionado y agradezco a Ferepa Biobío por todo lo que aboga por nosotros”.

Al final de la jornada, Hugo Arancibia Zamorano fortaleció aspectos de la Ley N°21027 y afirmó que constituye una certeza jurídica sobre la tenencia a los pescadores artesanales y sus comunidades de los espacios donde realizan su actividad: “En ellas se podrán realizar todas aquellas labores vinculadas con el desarrollo de las actividades pesqueras extractivas y de transformación, de pesca recreativa, y de acuicultura de pequeña escala. De esta forma, las caletas pesqueras del país se convertirán en unidades productivas, económicas y sociales ubicadas en determinadas áreas geográficas para fomentar y motivar la diversificación productiva como unidades económicas autosustentables”.

En la misma línea, concluyó que “el equipo técnico de nuestra Federación, y con los resguardos necesarios en época de pandemia, ha continuado realizando su trabajo en terreno con miras a que el proceso avance hasta lograr el gran objetivo de esta ley que significará la primera transformación más importante que se realice históricamente en estos asentamientos urbanos”.