Por estos días está finalizando la intervención de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el proyecto “Fortalecimiento de la capacidad de adaptación en el sector pesquero y acuícola chileno al cambio climático”, el cual es ejecutado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), e implementado por la FAO, con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por su sigla en inglés).

De hecho, este martes 15 de junio se realizará el seminario virtual “Aprendizajes y oportunidades para la adaptación al cambio climático”, convocado por la FAO, donde se espera que autoridades, especialistas y participantes del proyecto expliquen por qué es importante que la pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala se adapten al cambio climático y se presentarán avances concretos en el contexto de las políticas e instrumentos públicos diseñados para enfrentar esta situación a nivel local.

La idea es que, desde ahora, iniciativa ahora comience a funcionar como proyecto exclusivamente gubernamental. Se espera que sea el inicio y la base de muchas e importantes acciones futuras para la adaptación al cambio climático de la pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala en Chile.

En conversaciones con AQUA, la representante de la FAO en Chile, Eve Crowley, comentó que “el cambio climático es una realidad para todo el planeta y Chile no es la excepción. El país cuenta con un alto grado de vulnerabilidad frente a este fenómeno. Muchos sectores productivos están viendo modificadas profundamente sus condiciones”. Precisó que “el sector pesquero artesanal se considera como uno de los más vulnerables ante los impactos del cambio climático, lo que, sumado a la sobreexplotación de las especies, la pesca ilegal no declarada y no reglamentada, y la degradación y contaminación del hábitat marino, pone de manifiesto la urgente necesidad de tomar acciones concretas a corto plazo para quienes se desempeñan allí”.

En cuanto al mencionado proyecto, expresó que el objetivo central es reducir la vulnerabilidad y aumentar la capacidad de adaptación al cambio climático del sector pesquero artesanal y acuícola de pequeña escala, implementándose la iniciativa en cuatro caletas piloto: Caleta Riquelme, en Tarapacá; Caleta Tongoy, en Coquimbo; Caleta Coliumo, en Biobío; y Caleta El Manzano-Hualaihué, en Los Lagos”.

Lo que se persigue es generar acciones e instalar capacidades de adaptación a nivel nacional, regional y local a través de tres dimensiones: la primera, el fortalecimiento de las capacidades institucionales públicas y privadas; la segunda, el mejoramiento de la capacidad de adaptación de la pesca artesanal y la acuicultura de pequeña escala; y tercera y última dimensión es el fortalecimiento del conocimiento y sensibilización sobre el cambio climático en las comunidades pesqueras y acuícolas, con el fin de integrar a la comunidad costera al proceso de adaptación.

Las medidas de adaptación que se recomiendan en este proyecto, ¿cómo surgen?

Chile implementa una serie de iniciativas dirigidas al desarrollo sostenible del sector pesca y acuicultura, incluidos el manejo y gestión, la investigación y el monitoreo, tanto de la pesca y acuicultura industrial como de la pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala, así como la investigación y generación de conocimientos en materia de cambio climático vinculado a estos sectores. No obstante, estas iniciativas, en general, no incorporan suficientes consideraciones sobre el cambio climático y sus efectos adversos y, por ende, no están orientadas a generar las necesarias capacidades para contar con un sector más resiliente y en condiciones de adaptarse a los efectos esperados del cambio climático. De ese modo, se identificaron algunas barreras que debían ser superadas, como debilidades del marco institucional en el sentido de falta de coordinación interinstitucional y limitaciones de capacidades públicas, privadas y de la sociedad civil para entender y enfrentar la variabilidad climática y el cambio climático en la pesca y la acuicultura.

Vimos también una limitada experiencia y disponibilidad de tecnologías y aplicación de buenas prácticas en el sector pesquero y acuícola para la adaptación al cambio climático. También observamos limitaciones de información y debilidad en los conocimientos a nivel comunitario para una adecuada gestión de los recursos pesqueros y acuícolas.

El proyecto está dirigido a contrarrestar estas barreras mediante la transformación del actual contexto de deterioro del estado de las pesquerías, de vulnerabilidad a la variabilidad climática y al cambio climático, y de limitadas capacidades institucionales, así como de experiencia y disponibilidad de tecnologías y aplicación de buenas prácticas en el sector pesquero y acuícola para reducir dicha vulnerabilidad y adaptarse al cambio climático.

¿Qué actividades se efectuaron con la pesca artesanal en torno a este proyecto?

Se realizaron prácticas para incorporar valor agregado a los productos pesqueros con bajo nivel de utilización y que son obtenidos como fauna acompañante, es decir, capturados junto con las que constituyen los recursos objetivo. Esto busca que la comunidad pesquera adquiera conocimiento sobre técnicas que le permitan incrementar la variedad de recursos a utilizar y de esta forma enfrentar eventuales cambios en la composición de los recursos disponibles.

También existe un desarrollo de Estrategias de Turismo de Intereses Especiales. Aquí se impulsaron actividades complementarias a la extracción o cultivo de recursos, aprovechando el potencial de las caletas. Esta actividad, junto con incentivar la diversificación productiva como un mecanismo de adaptación a los efectos del cambio climático, promueve la asociatividad de los componentes de las comunidades locales que trascienden el ámbito pesquero, integrando sus saberes y vocaciones para generar comunidades más resilientes y en condiciones de adaptarse a los efectos del cambio climático.

En cuanto a la acuicultura, ¿qué tipo de trabajo realizó en el marco de esta iniciativa?

En el ámbito de la acuicultura, se han implementado cultivos experimentales de choro zapato, cholga, ostra japonesa, chicorea de mar y pelillo. Simultáneamente, se ha mejorado la captación de semillas de choritos, con el propósito de comenzar a explorar nuevas alternativas productivas para las comunidades o transferirles mejoras tecnológicas y buenas prácticas productivas ambientalmente amigables, combinando conocimientos tecnológicos y saberes locales que les permitan mejorar su capacidad de adaptarse a los efectos del cambio climático.

En este contexto, resultan relevantes, por un lado, la buena mantención de las estructuras de cultivo para minimizar las pérdidas de material que redunda en contaminación del ambiente, pero también reutilizar y reciclar los implementos de cultivo, manejar los desechos de la actividad y mantener los bancos y praderas naturales que son los principales proveedores de semillas y propágulos necesarios para iniciar los ciclos de cultivo.

Vea entrevista completa a Eve Crowley en la próxima edición de revista AQUA.