Esta semana, Salmones Camanchaca presentó su Reporte de Sostenibilidad 2020, que informa los avances de la compañía en los cinco pilares de su modelo de sostenibilidad: Alimento saludable y nutritivo, Ecosistemas saludables, Comunidades prósperas, Empleo con sentido y Negocio rentable y responsable.

Según lo informado desde la compañía, el 2020 fue un año de progresos y consolidación de la hoja de ruta que Salmones Camanchaca ha trazado en materia de sostenibilidad. En efecto, su estrategia “ha permitido a la compañía avanzar de manera sistemática en iniciativas que se hacen cargo de los temas materiales que ha identificado como prioritarios”.

El 2020 comenzó a sesionar el Comité de Sostenibilidad de Salmones Camanchaca (integrado por la gerencia y un miembro del directorio), cuya misión es validar, apoyar y dar seguimiento a la hoja de ruta para la implementación del modelo de sostenibilidad; se incluyeron criterios de sostenibilidad en la matriz de desempeño de las y los ejecutivos de la compañía; se definieron indicadores para todos los temas materiales de relevancia alta; se lanzaron iniciativas en temas claves asociados con los pilares del modelo de sostenibilidad; y se mantuvo una participación activa en instancias de diálogos globales sobre la sostenibilidad de la salmonicultura, subrayó la empresa en el mismo comunicado.

“El 2020 fue un año de desafíos extraordinarios que puso a prueba, como pocas veces antes, el compromiso y talento de nuestros equipos a todo nivel, y la capacidad de nuestra compañía para responder de manera rápida y efectiva a circunstancias sin precedentes. En este escenario y más que nunca, como compañía hemos reafirmado nuestro compromiso con la sostenibilidad corporativa, porque comprendemos que es la forma de gestionar efectivamente los riesgos de nuestro negocio y de generar valor en el mediano y largo plazo para nuestros accionistas, colaboradores y la sociedad”, manifestó el vicepresidente del directorio de Salmones Camanchaca, Ricardo García Holtz.

Dentro de los hitos destacados para el 2020, se encuentra la certificación del 52% de la biomasa con el estándar ASC (Aquaculture Stewardship Council); la reducción en el uso de antibióticos y antiparasitarios a ciclo cerrado en un 3% y 7%, respectivamente; el cambio del contrato corporativo de electricidad a energía 100% renovable, lo que permitirá reducir emisiones de alcance 1 y 2 en aproximadamente 12% con respecto a la línea base del año 2018; y la realización de una capacitación a más de 200 trabajadoras y trabajadores en gestión y cumplimiento ambiental.

“Durante el 2020 también se lograron avances significativos en la ejecución de la estrategia de relacionamiento territorial de la compañía, que busca establecer un marco de relacionamiento responsable y agregar valor a las comunidades en donde opera”, ahondó la productora de salmónidos en su comunicado.

Y luego dijo que en el mismo contexto, se habilitó y difundió activamente un canal formal para recibir reclamos y sugerencias, así como también un protocolo claro para su resolución; se realizaron análisis de riesgos e impactos de todas las operaciones de cara a las comunidades; y se realizaron más de 140 actividades en las más de diez localidades donde opera la compañía.

Dentro de ellas destaca la continuación del programa de inversión social “Escuelas Sostenibles”, que durante el 2020 se enfocó en dar apoyo a directores, profesores y familias para facilitar la continuidad del proceso educativo de niños durante la pandemia; y la participación en la creación de un fondo de $2.000 millones que entregó diversos insumos para prevenir los contagios de Covid-19 y más de 100 equipos críticos para hospitales, los que incluyeron camas clínicas, ambulancias, equipos de rayos X y monitores de signos vitales.

“En un período complejo de cambios en los planos económicos, comerciales, tecnológicos, políticos y sociales, Salmones Camanchaca reitera su actitud de escuchar, aprender e innovar en beneficio del desarrollo sostenible de la salmonicultura. Estamos convencidos que solo así podremos contribuir al desafío del planeta, que es alimentar desde el mar a un mundo que superará muy pronto las 8 mil millones de personas, y hacerlo de forma saludable para los consumidores, para las comunidades vecinas a las operaciones, y para el medio ambiente en el que trabajamos”, cerró Ricardo García.

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