Evitar que la pandemia deje sin educación inicial a los niños que no asisten al jardín infantil, es uno de los objetivos de Fundación Niños Primero, quien dio el vamos a su programa educativo y gratuito “Familias Power” en Hualaihué, región de Los Lagos, donde atenderá a 17 niñ@s. Esto, con un modelo que combina, durante 24 semanas, dos sesiones educativas semanales entre el niño, su cuidador y una monitora, a través de videollamada; con la entrega presencial de útiles y libros para todo el período de trabajo.

“Sabemos que la educación en primera infancia es la mayor oportunidad que podemos darle a los niños vulnerables de nuestro país para que tengan un mejor futuro. La pandemia ha dejado fuera a muchos pequeños en edad pre-escolar que están perdiendo preciosos años para ir acortando la brecha de desigualdad. Eso no lo podemos permitir”, indicó la directora ejecutiva de Fundación Niños Primero, Anne Traub.

Con el inicio del programa en Hualaihué, que cuenta con el apoyo de la empresa salmonicultora Caleta Bay, la fundación sigue consolidando su presencia en distintas localidades de la región de Los Lagos.

De hecho, hace algunos días concluyó el programa para 30 niños de los sectores de Cochamó y Pocoihuen, experiencia educativa que se extendió durante un año y que fue apoyada por la Colbún. Así, Fundación Niños Primero está atendiendo a 864 niñ@s en la región de Los Lagos, lo que implica casi un 9% de todos los niños y niñas que nacen anualmente en la zona, donde también ha contado con el apoyo del Gobierno Regional.

Funcionamiento Familias Power

El programa, bautizado como “Familias Power” busca acompañar de manera remota a niños de entre 2 a 4 años durante 24 semanas, a través de juegos y la lectura de modo de entregarles no sólo educación de calidad, sino también ayudar a las familias a fortalecer el lazo padre-hijo, ayudando a disminuir las brechas educativas y sociales, y entregando herramientas que los acompañarán durante toda la vida.

El programa consta de 48 sesiones, de 30 minutos cada una, con el apoyo de monitoras dos veces por semana. Esto, por medio de videollamadas además de la entrega gratuita de todo el material educativo y útiles necesarios para cada sesión durante todo el período.

En detalle, los niños que participan de este tipo de programas entran 10 meses más avanzados al colegio, tienen un 30% menos de deserción escolar, un 50% menos derivaciones a especialistas en el futuro (como profesores particulares, psicólogos, psicopedagogos, etc) y mejores resultados en pruebas estandarizadas (tipo SIMCE) incluso superando a sus pares de grupos socioeconómicos más altos.

Fotografías: Caleta Bay