“Nuestra experiencia hasta ahora con la transferencia de salmón post-smolt a nuestros centros de cultivo marinos indica que son menos vulnerables a las enfermedades y necesitan menos tratamientos contra los piojos de mar. La reducción del tiempo que el salmón pasa en el mar está encaminada a fortalecer la acuicultura oceánica”.

Así lo expresó Kjetil Ørnes, quien es el director regional interino de Grieg Seafood Rogaland, la región noruega donde Grieg Seafood está poniendo a prueba su programa post-smolt. “En primer lugar, hemos demostrado que el post-smolt funciona”, añadió.

Durante las primeras etapas de su vida, el salmón se cultiva en instalaciones de agua dulce en tierra. En la producción de salmón tradicional, los peces se transfieren al mar una vez que se han sometido al proceso de smoltificación, lo que los prepara fisiológicamente para la vida en agua salada. Sin embargo, la estrategia post-smolt de Grieg Seafood significa que, después de la smoltificación, los peces se cultivan durante un período más largo en tierra o en instalaciones cerradas en el mar, lo que acorta el tiempo que pasan en las balsas-jaula marinas en varios meses.

En 2014, el peso medio del salmón transferido a los centros marinos de Grieg Seafood Rogaland fue de 90 gramos.  Mientras que en 2020, el peso medio en el momento de la transferencia rondaba los 400 gramos.

El cambio ha ocurrido paso a paso. Kjetil Ørnes lleva más de 30 años en la industria del cultivo de salmón y conoce de primera mano lo delicada que es la biología: “En los últimos años, hemos probado la transferencia de grupos de peces de diferentes tamaños desde instalaciones de agua dulce a nuestros centros marinos. Podemos concluir que los peces de varios tamaños en el momento de la transferencia prosperan y crecen bien. Cuando lanzamos nuestro programa post-smolt hace algunos años, creíamos que funcionaría, pero no lo sabíamos con certeza”, puntualizó el ejecutivo.

Menos tratamientos contra los piojos y menos enfermedades

Grieg Seafood dice “creer firmemente” que la transferencia posterior a los smolts mejora tanto la sostenibilidad como la rentabilidad. Es que un tiempo más corto en el mar reduce la exposición a los piojos, enfermedades, poco oxígeno, plancton nocivo y otros problemas ambientales. El objetivo es lograr un impacto ambiental reducido, mejorar el bienestar, la supervivencia, la calidad y el control biológico de los peces y reducir los costos, afirma la empresa.

En otras palabras, un tiempo más corto en el mar fortalece la producción de salmón en el océano.

“Aunque todavía es temprano, vemos algunos indicios prometedores. En nuestra experiencia hasta ahora, el salmón post-smolt necesita menos tratamientos contra los piojos de mar. En el centro de cultivo marino de Teistholmen en 2020, donde cultivamos un grupo de smolt ‘post-smolt’ y un grupo de smolt regular, redujimos el número de tratamientos para piojos de mar aplicados a nuestros peces post-smolt en un 50%”, afirmó Kjetil Ørnes.

La enfermedad del páncreas (PD, por su sigla en inglés) ha sido uno de los mayores desafíos biológicos en Rogaland y ha tenido un impacto negativo en la supervivencia, el bienestar de los peces, el crecimiento, la calidad y los costos.

“Descubrimos que la PD a menudo se producía al final del ciclo de producción del salmón, justo antes de la cosecha. En 2017, tuvimos PD en más de la mitad de nuestros centros, mientras que en 2020 solo tuvimos un brote. Las indicaciones muestran que un tiempo más corto en el mar ha reducido el riesgo de la enfermedad. El año pasado en Teistholmen, después de haber cosechado el grupo post-smolt, tuvimos un brote de PD en el grupo de smolt regular que todavía estaba en el centro y era demasiado pequeño para ser cosechado”, explicó Kjetil Ørnes en una publicación (en inglés) de Grieg Seafood a la cual puede acceder presionando aquí.

*Fotos: Grieg Seafood.