Este miércoles, la Legislatura de Tierra del Fuego, en Argentina, aprobó de forma unánime la ley que prohíbe la instalación de cualquier tipo de cultivo y producción de salmones en las aguas marinas y de lagos de la provincia. No se habían registrado, hasta el momento, antecedentes de legislaciones a nivel provincial o nacional en el mundo que protejan los ecosistemas de los daños de esta industria previo a comenzar con sus operaciones, según lo informado desde Greenpeace Argentina.

Según lo informado por el sitio www.pagina12.com.ar, el proyecto fue presentado por el diputado provincial Pablo Villegas (Movimiento Popular Fueguino), y apoyado por organizaciones ambientalistas locales y nacionales que impulsan la iniciativa desde 2018, cuando se empezó a debatir el posible establecimiento de salmoneras en el Canal de Beagle.

“Este suceso sienta un precedente histórico para el resto del país y el mundo… Es un gran triunfo de la ciudadanía y las organizaciones civiles y ambientales que se opusieron a la salmonicultura en el Beagle desde que se dieron a conocer los planes”,  sostuvo Estefanía González, vocera de la campaña de océanos de Greenpeace.

En 2018, Argentina firmó un acuerdo con los reyes de Noruega para desarrollar la salmonicultura en el canal. En ese momento, Greenpeace denunció los peligros que, a su juicio, implicaría el avance de esta actividad en el ecosistema y los impactos que tendría para las industrias locales.

A principios de 2019, se instalaron jaulas salmoneras en Puerto Williams, del lado chileno del canal de Beagle, lo que impulsó a crear un movimiento binacional en rechazo de la industria. A su vez, prestigiosos chefs se sumaron a la causa. En mayo de ese mismo año, y debido a la presión ciudadana y al trabajo de la comunidad indígena Yagán, se declararon ilegales las jaulas en Puerto Williams y se ordenó que fueran retiradas, de acuerdo con lo informado por Greenpeace.

Desde la organización sostuvieron que este es un paso importante hacia la protección de los ecosistemas del país y que debe impulsarse la ampliación de medidas de preservación hacia el mar argentino que apunten a poner un freno a la exploración petrolera y la pesca intensiva.

Fotografía: Greenpeace Argentina