A mediados de junio, Salmones Camanchaca presentó su Reporte de Sostenibilidad 2020, el cual informa los avances de la compañía en los cinco pilares de su modelo de sostenibilidad: alimento saludable y nutritivo, ecosistemas saludables, comunidades prósperas, empleo con sentido y negocio rentable y responsable.

Según lo informado desde la empresa, el 2020 fue un año de progresos y consolidación de la hoja de ruta que Salmones Camanchaca ha trazado en materia de sostenibilidad. En efecto, su estrategia “ha permitido avanzar de manera sistemática en iniciativas que se hacen cargo de los temas materiales que se han identificado como prioritarios”.

Para abordar este tema, AQUA conversó con el gerente general de Salmones Camanchaca, Manuel Arriagada, quien se refirió también a otros asuntos, como el trabajo que la firma ha realizado en el actual contexto de pandemia, los impactos que tuvo el bloom de algas registrado en el fiordo Comau este año en sus operaciones y las perspectivas para el sector. Según sus palabras, hoy el escenario parece más estable, lo que permitiría que retomar cierta normalidad.

Recientemente, Salmones Camanchaca presentó su Reporte de Sostenibilidad 2020, ¿cuáles fueron los principales logros obtenidos por la compañía en dicho periodo?

El 2020 fue un año de avances y consolidación de la hoja de ruta que Salmones Camanchaca ha trazado en materia de sostenibilidad basado en nuestros cinco pilares estratégicos: alimentación saludable y nutritiva, ecosistemas saludables, comunidades prósperas, empleo con sentido y negocio rentable y responsable.

En cuanto al reporte, entre los principales hitos está la creación de un Comité de Sostenibilidad encargado de velar por la ejecución de la estrategia. Además, en junio del 2020 concretamos un contrato con la empresa Colbún para la generación de suministro de energía eléctrica 100% renovable en las plantas de proceso de la empresa. Esto reducirá nuestras emisiones de alcance 1 y 2 en 12% aproximadamente, y es algo que logramos casi dos años antes de nuestra meta inicial. Todo esto como parte de nuestra estrategia para ser carbono neutral al año 2025. De igual forma, obtuvimos la certificación del 52% de la biomasa bajo el estándar ASC y disminuimos el uso de antibióticos en un 3% y antiparasitarios en un 7% por biomasa producida respecto al 2019, a ciclo cerrado.

Durante el 2020 también se lograron avances significativos en la ejecución de la estrategia de relacionamiento territorial. Realizamos más de 140 actividades en las más de diez localidades donde opera la compañía. También se efectuó una inversión social en “Escuelas Sostenibles”, donde se entregó apoyo a directores, profesores y familias para facilitar la continuidad del proceso educativo de niños durante la pandemia. Asimismo, se implementó y difundió ampliamente un canal formal de consultas, reclamos y sugerencias en las comunidades donde operamos, observando las mejores prácticas a nivel mundial en esta materia.

Pero también hay otros avances. Firmamos un acuerdo de sostenibilidad con nuestros proveedores de alimento. La idea es que ellos puedan proveer dietas a los clientes cuyas materias primas no hayan contribuido a la deforestación de bosques nativos de cualquier zona geográfica del planeta. Esto deberá ser demostrable con las certificaciones correspondientes, entre otros puntos que contempla el documento.

La pandemia del Covid-19, ¿ha complicado o retrasado algunos de los objetivos de Salmones Camanchaca en materia de sustentabilidad? Asimismo, ¿cómo han abordado este momento de crisis sanitaria?

No ha retrasado los objetivos que nos habíamos planteado. Ahora, como todas las empresas, tuvimos que ajustar nuestra forma de trabajar con el objeto de cuidarnos entre todos. Implementamos el programa “Camanchaca se cuida”, con el objetivo de resguardar la salud de los trabajadores, sus familias y de todos quienes efectúan labores para la empresa. Nuestro lema es que trabajando en Camanchaca se está igual de seguro que en casa. Esto nos ha permitido mantener la empresa funcionando en todos sus frentes productivos, operacionales y comerciales, gracias al trabajo de cientos de personas que actúan con previsión, disciplina y atención a los desafíos sanitarios que enfrentamos durante los últimos meses.

También implementamos iniciativas como la instalación de un laboratorio molecular propio en la planta de procesos de Tomé (región del Biobío), test PCR preventivos antes del ingreso a los turnos, e incorporación de monitores Covid (colaboradores que velan por el cumplimiento de las normativas), además de normas de autocuidado.

En cuanto a certificaciones, según el último reporte el 52% de la biomasa de Salmones Camanchaca está certificada bajo ASC, ¿piensan seguir trabajando en la materia?

En Salmones Camanchaca nos enfocamos en brindar un producto de excelencia que cumpla con todos los principios y exigencias de los estándares nacionales e internacionales a los que son sometidas las instalaciones de toda nuestra cadena de valor.

En el caso de la salmonicultura, el estándar ASC –entidad cofundada por WWF–, es reconocido como la principal norma a nivel mundial para el cultivo sostenible de salmones. Nuestra empresa audita de manera independiente bajo este estándar el proceso productivo de smolts, el 100% de los centros de engorda y la cadena de custodia (proceso primario y secundario). Para la compañía, contar con este sello asegura producir bajo los más exigentes estándares sociales, ambientales y de inocuidad del producto.

En 2020, logramos que el 52% de la biomasa cosechada fuera certificada ASC. Sin embargo, para nosotros es fundamental evaluar la tendencia de largo plazo. Para ello, calculamos nuestra biomasa certificada ASC utilizando un periodo móvil de 24 meses que da cuenta de la duración de los ciclos de cultivo, logrando con ese criterio un 34% de nuestra biomasa certificada.

En Salmones Camanchaca utilizamos el estándar de ASC como una herramienta de buenas prácticas contra la que nos auditamos de manera permanente. Esto nos permite mantener un estándar de primer nivel en todos los ámbitos que evalúa esta certificación.

Salmones Camanchaca ha logrado reducir bastante el uso de antimicrobianos y antiparasitarios, ¿qué acciones específicas han implementado para lograr aquello?

Actualmente, estamos trabajando en una nueva política de bienestar animal basada en las mejores prácticas del mundo y en el último conocimiento científico sobre salmones.  Esto lo hemos enfrentado con una estrategia preventiva.

En el ámbito de los antimicrobianos, estamos implementando las mejores prácticas para disminuir el uso de estos productos. Para ello, estamos vacunando al 100% del stock con vacuna tradicional y viva. Además, se utilizan dietas funcionales que son protectoras y hemos desarrollado diversas prácticas sanitarias en cultivos.

En cuanto al uso de   antiparasitarios el año 2020 definimos aumentar los tratamientos con peróxido de hidrógeno y para ello se destinó de forma permanente una barcaza con dedicación exclusiva a esta faena en las operaciones de las regiones de Los Lagos y Aysén. Dentro de las principales ventajas de esta alternativa, está el hecho de que el peróxido de hidrógeno se descompone en agua y oxígeno al poco tiempo de su contacto con el agua de mar. Estamos contentos porque es una gran herramienta no farmacológica para el control de cáligus o piojo de mar que afecta nuestra producción y además es una muy buena alternativa para control de patologías branquiales. Es importante mencionar que el uso del peróxido de hidrógeno es amable con el medio ambiente, bienestar animal y está en línea con la estrategia de sostenibilidad de Salmones Camanchaca y la normativa existente.

De igual forma, implementamos sistemas térmicos y para el 2022 firmamos contrato con la empresa de wellboats, Naviera ORCA, para realizar tratamientos en ambiente cerrado, incluyendo tratamientos no farmacológicos en agua dulce y sistemas mecánicos. Este es un barco de origen noruego y que cuenta con tecnología de punta para el transporte de peces vivos.

Este año, Camanchaca sufrió las consecuencias de un intenso bloom de algas. Cuando ya ha pasado un tiempo, ¿cómo evalúan esta situación y cuáles serán los efectos en los resultados de la empresa?

La floración de algas nocivas en el Fiordo Comau ocurrida en abril de 2021 puso a prueba nuestra capacidad para responder a una emergencia natural sin precedentes. Habiendo terminado ya la contingencia, puedo decir que hemos aprendido que hay eventos de la naturaleza –como fue este caso– cuya magnitud puede superar todas las capacidades previstas con antelación. En Salmones Camanchaca teníamos todos nuestros planes de acción vigentes y aprobados por la autoridad. Contábamos con embarcaciones pesqueras dispuestas en la zona para enfrentar floraciones y un equipo de profesionales experimentados y comprometidos. Hemos sacado aprendizajes valiosos que hoy nos hacen una mejor compañía.

En cuanto a los impactos generados en los resultados, esto ha significado menores volúmenes cosechados y vendidos, mayores costos de cosecha y proceso, y una menor proyección de cosechas para lo que resta del año.

De todas maneras, para el segundo semestre de este año se vislumbra un mejor desempeño. Vemos precios en niveles mejores y creemos que se mantendrán fuertes por una robusta demanda y disminuciones de la oferta chilena.  Adicionalmente, estimamos concluir las cosechas de peces de mayor costo por los bloom del Reñihue al término del segundo trimestre, por lo que proyectamos costos más normales para la segunda parte del año.

¿Cuáles son las perspectivas de Salmones Camanchaca pensando a mediano o largo plazo? ¿Cómo ven el desempeño futuro de la empresa en un escenario cambiante en medio de una pandemia mundial, cambio climático y en un país que está iniciando un proceso de nueva Constitución?

Sabemos que estamos viviendo tiempos complejos, a nivel mundial y en Chile. Es un período de cambios en los planos económicos, políticos, ambientales y sociales. En Salmones Camanchaca reiteramos nuestro compromiso a escuchar, aprender e innovar en beneficio del desarrollo sostenible de la salmonicultura, convencidos que solo así podremos contribuir al cuidado del medio ambiente.

En cuanto a la pandemia, esta no afectó operacionalmente a la compañía, pero sí la demanda, pues más del 50% de los salmones se consume en restoranes. Tuvimos una migración al retail, un canal que hoy se ha fortalecido y es importante mencionar que aumentó considerablemente en consumo de salmón (proteína saludable) en los hogares. Hoy, podemos decir que estamos volviendo a la normalidad.

 Fotografía: Salmones Camanchaca.