Néstor Lloyd Márquez es ingeniero pesquero de profesión con larga experiencia, directa o indirecta, en el sector artesanal. Fue director del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) en la región de Atacama desde el año 2009 al 2013. Actualmente, se encuentra colaborando con una organización de la pesca artesanal de Galicia, España, que es la Cofradía de Pescadores de Noia. Esta entidad, junto con otras cofradías de pescadoras y pescadores y ayuntamientos de Galicia, está realizando gestiones en torno a desarrollar una candidatura conjunta entre Chile y España para presentar un expediente de Patrimonio Cultural Inmaterial del marisqueo (España) o recolección de orilla (Chile).

“En nuestro país, hemos recibido el apoyo de la Red Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal de Chile, cuya presidenta es Sara Garrido. Estamos en la etapa de contactar agrupaciones pertenecientes a la Red que deseen ser parte de esta candidatura conjunta a la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), cuyo proceso en Chile lleva el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio”, comenzó diciendo Néstor Lloyd (en la foto de abajo, a la izquierda) en entrevista con AQUA.

Añadió que “hemos tenido diversas reuniones con instituciones como el Ministerio y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), las que nos han ofrecido toda su colaboración y apoyo, además de organizaciones de pescadoras artesanales muy interesadas en participar”.

Más en detalle, ¿podría contar en qué consiste el trabajo que está realizando junto con la Cofradía de Pescadores de Noia?

Yo desempeño las funciones de coordinador en Chile de este proyecto. Esto incluye los siguientes aspectos:

a) Localizar y proponer comunidades y/u organizaciones de la pesca artesanal en Chile que se asimilen a los de la cultura del marisqueo en la Ría de Muros Noia. Por homologable entendemos que puedan tener rasgos comunes con los valores culturales de la Ría de Muros Noia, de tal manera que la candidatura pueda tener homogeneidad, es decir que sean pesquerías y organizaciones artesanales que extraigan o recolecten preferentemente moluscos bivalvos. En Chile, lo hemos enfocado en organizaciones conformadas mayoritariamente por mujeres como una forma de apoyar los esfuerzos de visibilizar el trabajo de la mujer en la pesca y la equidad de genero en la pesca artesanal.

b) Entrar en contacto y liderar la relación con la/s comunidad/es local/es de Chile haciendo de interlocutor.

c) Identificar, entrar en contacto y participar en el proceso de relación con la/s autoridad/es administrativa/s de Chile que deberán asumir el papel de liderazgo o coliderazgo con la comunidad local.

d) Identificación de la autoridad nacional ante la que presentar el expediente de candidatura ante la Unesco.

e) Presentación del expediente conjunto (Galicia y Chile) ante la autoridad nacional.

Para eso, hemos desarrollado varias reuniones con organizaciones de la pesca y con autoridades públicas relacionadas. Al respecto, el primer contacto fue con la presidenta de la Corporación Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal en Chile, Sara Garrido (en la foto, a la derecha), y con las dirigentas regionales Angélica Peuquil, presidenta del Sindicato de Pescadores Ilusión del Mar de la Isla de Tenglo (región de Los Lagos), y Carola Barría, secretaria de la Corporación de Mujeres de la Pesca Artesanal en Chile. La Corporación inmediatamente dio su apoyo a esta iniciativa para contactar organizaciones interesadas, y poder trabajar con la antropóloga que asesora a esta corporación, que es la profesional Catalina Álvarez.

En conjunto con la Corporación de Mujeres de la Pesca Artesanal de Chile se desarrolló una reunión con la subsecretaria de Pesca y Acuicultura, Alicia Gallardo, y su equipo en el mes de abril de este año, donde se le explicó detalles de la iniciativa. Dispuso todo su interés, apoyo y coordinación con otros estamentos públicos para el buen éxito de esta propuesta. También se han realizado reuniones con el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, en donde han participado Katherine San Martín, encargada regional de la Subdirección de Patrimonio Cultural Inmaterial en la región del Biobío, y Eileen Leyton, coordinadora de la sección de Registro e Investigación de dicho ministerio.

A su vez, se han realizado encuentros por videoconferencia con la Cofradía de Pescadores de Noia y la Corporación Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal en Chile para un conocimiento mutuo de las organizaciones.

De parte de Galicia, participarán en la candidatura las siguientes organizaciones y municipios: Concello de Muros; Concello de Noia, Noia; Concello de Outes; Concello de Porto do Son; Confraría de Pescadores de Muros; Confraría de Pescadores San Bartolomé de Noia; Confraría de Pescadores San Andrés de Portosín; y Confraría de Pescadores San Telmo de Porto do Son.

La entidad coordinadora, en tanto, es la Confradía de Pescadores San Bartolomé de Noia.

¿Cuáles serían las ventajas de que estas actividades sean consideradas como Patrimonio Cultural Inmaterial? ¿Habría algún beneficio para las mujeres y hombres de mar?

Con fecha 17 de octubre del año 2003, la Asamblea General de la Unesco aprobó la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial como un instrumento efectivo para proveer a los Estados miembros de la ONU un marco normativo que atienda las necesidades de reconocer, valorar y fortalecer los diversos elementos culturales que constituyen el Patrimonio Inmaterial para las comunidades e individuos que lo hacen sostenible. Esta convención es ratificada y entra en vigencia en nuestro país desde el año 2009.

Es importante mencionar que son las personas y comunidades cultoras del marisqueo (España) y recolectoras de orilla (Chile) las primeros que deben reconocer que estas actividades (elementos culturales) son parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la nación y del mundo.

Las recolectoras de orilla con las que hemos conversado este tema nos han dicho ‘que al ser reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial les permitiría valorizar su trabajo no solo desde el punto de vista económico, sino desde el punto de vista cultural, con actividades de extracción que se han heredado desde sus antepasados, actividades que deben ser reconocidas, valoradas y fortalecidas para no perder nuestra propia identidad y ser fieles a lo que somos y de donde venimos’. Es decir, la pesca no es solo transar bienes de consumo, sino que es valores y quehaceres heredados muchos de ellos desde pueblos originarios.

Dentro de los ventajas y beneficios podemos mencionar los siguientes:

1.- Autoestima y reconocimiento social de la profesión u oficio

Las labores y trabajos del sector de la pesca artesanal suelen estar poco valorados, a veces también por los propios protagonistas. El reconocimiento puede mejorar la autoestima y el reconocimiento social de la profesión, dentro y fuera de su entorno local.

Por otra parte, la internacionalización (el trabajar en dos zonas tan lejanas sobre un mismo objeto) ayuda a reforzar la percepción positiva, al entenderse, cada comunidad, como parte de una actividad y de una cultura que, aún con diferencias locales, son universales.

Al ser reconocidas por la Unesco y el Estado chileno como Patrimonio Cultural Inmaterial, compromete a su vez al Estado (fortalecer) con acciones, responsables y tiempos que permitan disminuir las amenazas que atentan con que estas formas de recolección permanezcan en el tiempo. Por ejemplo, podrían establecerse acciones que permitan que las recolectoras dispongan de materias primas de forma sostenible y sustentable en el tiempo, así como acciones para visibilizar (reconocer) el trabajo de la mujer en la pesca artesanal, y también generar acciones que permitan traspasar este conocimiento a las nuevas generaciones; además, podrían dar cabida a generar actividades paralelas a la pesca como el turismo sostenible, entre otras.

2.- Contribución a la igualdad de género

Al ser una actividad con una especial e importante participación de mujeres, el reconocimiento da visibilidad a las labores y actividades realizadas por ellas, que son las principales beneficiarias directas de esta candidatura conjunta, contribuyendo con ello a un mejor equilibrio y a la igualdad de género.

3.- Valorización del producto (marisco)

Si el mercado conoce y reconoce lo que hay detrás del producto en tres aspectos -trabajo, sostenibilidad ambiental y valor cultural-, este producto (almeja, berberecho, navaja, navajuelas, choritos, choros , culengues, caracoles, etcétera) tendrá mejor aceptación. La declaración como Patrimonio Mundial revaloriza los productos del marisqueo o recolección de orilla, en general, y, en particular los procedentes de los territorios objeto de reconocimiento.

La divulgación del sello debe desarrollar estos tres argumentos: un trabajo que requiere conocimientos y técnicas específicas; un modelo de explotación responsable y sostenible que no solo no es agresivo sino que repercute en un mayor cuidado de las playas y las aguas costeras; una forma de producción histórica que ha generado impacto en las culturas locales, conocimientos que se han heredado de generación en generación.

4.- Proyección de los territorios

Además del sector artesanal, el conjunto de los territorios y poblaciones afectados se verán beneficiados por el reconocimiento, al saberse guardianes de una actividad con valor cultural universal.

5.- Refuerzo del turismo y otros sectores

La proyección de los profesionales (recolectoras de orilla), del producto y del territorio, generan un capital intangible de gran interés turístico. El reconocimiento ayuda a posicionar el destino turístico y, además, lo hace, en base a valores muy positivos (gestión ambiental responsable, autenticidad cultural, cuidado del medio ambiente, participación de la mujer).

En particular, al tener como centro una actividad agroalimentaria, refuerza el valor de la gastronomía local como recurso turístico y esta, la gastronomía, es una de las grandes motivaciones para viajar.

5.- Empoderamiento y capacidad de negociación

El reconocimiento de la actividad da mayor fuerza negociadora a los profesionales y a los territorios (las sociedades) ante otras instancias a la hora de reclamar sus derechos y defender sus intereses ante instancias locales y foráneas.

Además, el hecho de haber optado por la fórmula internacional, y si se mantiene el trabajo en red, refuerza aún más esta capacidad de negociación.

La condición para que todo esto se cumpla es que, una vez conseguida la declaración, el trabajo continúe, atendiendo a las siguientes líneas: gestión del bien protegido: mantener y difundir los valores que han sido reconocidos; comunicación social de los valores asociados al marisqueo o recolección de orilla; gestión de marca, tanto del producto alimentario (tanto el primario como el transformado) como del destino turístico; cooperación internacional entre los territorios.

¿En qué etapa está el trabajo que están realizando? ¿Qué tipo de apoyo o aporte necesitan en este momento de parte de organizaciones de la pesca artesanal y/o autoridades para poder seguir avanzando?

Estamos contactando organizaciones de la pesca artesanal que han demostrado interés en participar de esta candidatura conjunta entre Chile y España, todas ellas pertenecientes a la Corporación de Mujeres de la Pesca Artesanal en Chile.

Es muy importante posicionar el tema del patrimonio en la pesca artesanal en general, generando una opinión pública positiva al respecto de esta iniciativa por los diferentes medios de comunicación tanto escrito como radiales, televisión y redes sociales. Posicionar el tema en la sociedad chilena, es dejar atrás la histórica invisibilidad del  sector pesquero artesanal en nuestra identidad.

Posteriormente, requeriremos apoyo para realizar la presentación al proceso de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la recolección de orilla o marisqueo en la pesca artesanal o de pequeña escala de Chile y Galicia, España.

¿Cuándo se espera que se defina si estas actividades califican o no como Patrimonio Cultural Inmaterial?

El proceso para completar un expediente de salvaguardia urgente dirigido a la Unesco debe completar el proceso en Chile llamado “Proceso para la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) en Chile”, el que consta de las siguientes etapas: solicitud ciudadana, registro de PCI, investigación participativa, inventario de PCI, planes de salvaguardia, entre otras.

Estos procesos duran años, y depende de obtener la información necesaria y de presupuestos para realizar la investigación ciudadana, entre otros. Nuestra meta es presentar la solicitud ciudadana dentro de los próximos meses.

*Fotos: gentileza Néstor Lloyd.