Esta semana, la filial escocesa de Mowi publicó en su sitio web un comunicado para referirse a críticas que ha recibido la industria del salmón en el ámbito del bienestar animal.

Según lo informado por la compañía, se ha demostrado que la última acusación de activistas contra el cultivo de salmón carece de veracidad en comparación con los datos publicados por las operaciones de procesamiento de Mowi Scotland.

“El activista Don Staniford decidió ingresar a los centros de cultivo de la compañía el 16 y 17 de julio con una cámara submarina para apuntar a peces individuales que mostraban signos de angustia”, dijeron.

Añadieron que acusaciones similares presentadas en marzo de este año desencadenaron una investigación de la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (Sociedad Real para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, RSPCA por su sigla en inglés). Después de una inspección física por parte de los auditores de RSPCA Assured y la consideración de la queja recibida, la organización de bienestar animal de terceros no encontró evidencia que respalde las afirmaciones hechas por los activistas.

“Como ocurre con todos los tipos de producción, desafortunadamente habrá ocasiones en las que los animales individuales estén en peligro, y estos ejemplos aislados pueden ser comprensiblemente preocupantes tanto para el público como para el productor. Los acuicultores y veterinarios harán todo lo posible para tratar a los animales bajo su cuidado o, cuando las circunstancias lo requieran, pueden tener que optar por sacrificar al animal de forma humanitaria”, manifestaron.

La empresa también detalló que están invirtiendo en tecnología que ayudará a abordar el bienestar animal. “Smart Farming 4.0′ de Mowi incluye sensores submarinos que automatizarán el seguimiento del bienestar animal, alertando a los expertos en tiempo real en caso de que se requiera un cuidado y atención adicionales”, dijeron.

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