Un denominado “Día D” para la energía eólica marina de Noruega fue cuando Tina Bru, actual ministra de Petróleo y Energía, presentó los criterios de adjudicación de licencias para su desarrollo en la plataforma continental de la nación nórdica.

Y de acuerdo con un artículo publicado en el diario noruego Dagens Næringsliv (DN) y que luego fue citado por Sintef, en el período previo al anuncio realizado por la secretaria de Estado, varias y varios expertos ajenos a la industria energética afirmaron que “la rentabilidad aún es incierta”.

Sin embargo, si se observa cómo se ha desarrollado la energía eólica marina hasta ahora, no es descabellado predecir que el costo de las turbinas eólicas fijas en el fondo pronto igualará los precios internacionales de la electricidad sostenible.

Del mismo modo, aunque los parques eólicos flotantes son actualmente más caros que los parques eólicos de fondo fijo, ya que se encuentran en una fase de desarrollo anterior, también tienen el potencial de volverse más competitivos.

Pero los costos no bajan por sí mismos. La clave para reducir los costos radica en una combinación de cinco campos de investigación, así como un sexto factor adicional: el tamaño de las licencias para el desarrollo de energía eólica marina.

En otras palabras, cuanto mayores sean las licencias que construyan las partes, más rápido se reducirán los costos.

Por lo tanto, el mensaje de Tina Bru de que Noruega ahora tiene que ver con el desarrollo a gran escala de la energía eólica marina es una buena noticia: “Porque cuanto más nos construyamos, más madura será nuestra tecnología, y mayor será la oportunidad de Noruega de convertirse en un líder del mercado en la industria de la energía eólica marina”, enfatizó.

“Extremadamente interesada”

Varios artículos del DN evidencian que la industria noruega está “extremadamente interesada” en las áreas que ya se han abierto para el desarrollo eólico marino: Sørlige Nordsjø II, turbinas eólicas fijas en el fondo, y Utsira Nord, turbinas eólicas flotantes.

El aumento del desarrollo de la energía eólica marina no solo significa más energía renovable para Europa y Noruega, sino que también es importante para la mayoría de los sectores productivos y los esfuerzos de electrificación. Es que más energía verde fortalece las industrias de uso intensivo de electricidad, crea empleos y da ventaja competitiva a los países.

De acuerdo con el citado medio de prensa, el éxito con la energía eólica marina depende de una cuerda que consta de tres hilos: desarrollo, investigación e innovación. Si se quita uno o más de esos hilos, la cuerda se deshilachará.

Por ejemplo, si el foco está puesto únicamente en el desarrollo, se obtendrán resultados limitados. Además, todavía existen desafíos de investigación que deben abordarse para reducir costos y sentar las bases para la innovación futura y la creación de valor.

Sin embargo, se está moviendo hacia la dirección correcta. Hace diez años, el objetivo de la industria era que los parques eólicos marinos fijos en el fondo tuvieran un costo de producción de NOK$1 (US$0,11 al tipo de cambio actual) por kilovatio hora en 2020. En cambio, lograron reducir a la mitad ese valor.

No obstante, las turbinas eólicas de fondo fijo siempre incurrirán en costos debido a la cantidad de trabajo de instalación en alta mar (offshore) requerido. La ventaja de las turbinas eólicas flotantes es que se pueden montar en aguas protegidas y luego remolcarlas mar adentro.

Además, el 80 por ciento de las áreas del mundo con potencial para el desarrollo de energía eólica marina tienen una profundidad de más de 60 metros, que es demasiado profunda para las turbinas eólicas fijas en el fondo. Y se se quiere aprovechar al máximo los recursos de energía eólica, las turbinas eólicas flotantes son una necesidad.

Como se dijo anteriormente, los parques eólicos flotantes son actualmente más costosos que los parques eólicos fijos en el fondo, ya que solo existen en proyectos piloto y la tecnología aún es inmadura.

Pese a ello, los resultados de la investigación, la innovación y el desarrollo son prometedores, y es muy posible que los parques eólicos marinos puedan competir con las turbinas eólicas fijas en el fondo, tal vez incluso para 2030.

Presione aquí para leer el artículo completo (en inglés) publicado por Sintef en base a la información original del DN.

*Fuente de la foto destacada: Shutterstock | Sintef.